Lecheros del Sur del Tolima quieren tener voz y voto a partir de la asociatividad

Mediante un modelo asociativo, los productores intentan hacerle frente al difícil panorama que atraviesa el sector lácteo nacional, afectado por las importaciones y los bajos precios del líquido.

Lo que comenzó en 2011 como un proyecto de empresa familiar en Chaparral, al Sur del Departamento, sirve en la actualidad de sustento a 112 pequeños y medianos productores lácteos, que están organizados y tienen en su agenda varios objetivos en común para sacar el negocio adelante.

Hace cuatro años inició operaciones en esta localidad, la planta procesadora de la Comercializadora El Castillo, la empresa familiar que desde entonces les ha comprado la leche a decenas de productores en el Sur del Tolima.

Estos lecheros, hace menos de dos semanas consolidaron su unión, la cual quedó establecida en la Asociación de Productores Lácteos y Agropecuarios del Sur del Tolima (Aprosurt), que prevé convertirse en un referente para toda la región.

Si bien varios de los productores consultados por EL NUEVO DÍA coinciden en que este esquema asociativo no puede solucionar problemas de fondo como los bajos precios, tienen claro que la unión hace la fuerza y que juntos pueden tener voz y voto ante el Gobierno nacional.

Aprosurt está conformada por productores lácteos provenientes de Chaparral, Rioblanco, San Antonio y Roncesvalles, por lo cual es considerada un proyecto de región, que incluso podría ser replicado en otras zonas del Departamento.

La unión de los productores, sobre todo la de los más pequeños quienes son los mayores perjudicados por las condiciones adversas del mercado, les abre un listado de oportunidades que solos junto a sus vacas lecheras, no tendrían.

Entre estas, figura la posibilidad de contar con una garantía de compra de la leche que producen a diario sus animales.

Aunque no es suficiente lo que se paga -ni lo es para ningún lechero hoy día en Colombia-, al menos tienen la seguridad de que la compra de su producto está asegurada.

De otra parte, está la oportunidad de presentar al unísono proyectos ante instituciones claves como el Ministerio de Agricultura, en beneficio no solo de la producción láctea, también del cultivo de alimentos agropecuarios que podrían convertir al Sur en una nueva despensa en el centro del país.

Otro de los grandes objetivos que se ha trazado Aprosurt, es el adquirir plantas y equipos propios para acopiar y transformar el líquido.

Aunque en la actualidad el centro de acopio es propiedad de la comercializadora El Castillo, entre los asociados está la idea de convertirse en propietarios de esta, luego de que la Asociación se consolide y tome vuelo.

El proyecto

A mediados de 2011, época en la que comenzó a operar el centro de acopio y planta procesadora de la Comercializadora El Castillo, se empezó a recibir leche traída de Chaparral, Rioblanco y San Antonio.

Sin embargo, para tener un idea del crecimiento de la Asociación, el primer día de operaciones comenzaron a entregar su producto a la naciente empresa solo 15 productores.

De manera posterior, se sumaron otros más de Roncesvalles, con una producción diaria, solo en esta cuenca lechera, de unos 35 mil litros.

En la actualidad y según cálculos de la comercializadora, les compran a 183 productores su producto, el cual es transportado a través de 12 diferentes rutas para un recorrido total de 400 Kilómetros por día.

José Criollo Fernández, gerente de la Comercializadora, explicó que la idea de constituir Aprosurt, surgió después de contar con un grupo amplio de productores que mantuvieron sus niveles de producción estables desde hace cuatro años.

Hasta la planta, según el Directivo, llegan a diario unos 11 mil litros por día, provenientes de los cuatro municipios donde están asentados los 112 productores.

“La realidad es que somos pequeños y medianos productores, pero queremos llegar a ser grandes”, le dijo a EL NUEVO DÍA José Criollo.

A la planta llegan volúmenes de leche que van de los 10 o 13 litros que corresponden a un solo productor, hasta cantidades muy superiores como los 600 litros, también de un solo lechero.

“El principal beneficio que ellos (productores) tienen, es la comercialización de la materia prima que es la leche”, explicó Criollo Fernández.

Más allá de la leche

El Gerente de la Comercializadora, dijo que uno de los propósitos de los asociados, es ser conocidos en los ámbito regional y nacional.

“Queremos tener diálogos con el Ministerio de Agricultura, con entidades del orden internacional, la visión es bien grande”, aseguró Criollo Fernández.

Pero más allá de esa meta, recalcó que el significado del nombre de la Asociación, fue pensado desde la inclusión de otras actividades agropecuarias distintas al ordeño y la ganadería.

En esta visión, está el desarrollo de proyectos para impulsar y garantizar el cultivo de productos agrícolas, así como el desarrollo de iniciativas para sacar adelante iniciativas del sector acuícola.

“Roncesvalles es un municipio que es muy rico en el recurso hídrico, que tiene un potencial grandísimo para la producción de trucha”, añadió el Directivo.

Y recordó que aunque El Castillo hace la compra y posterior transformación del líquido, “la intención es que en un tiempo no muy lejano, la comercializadora llegue a ser propiedad de la Asociación”.

Así le va al negocio

Hoy día, se le paga a un productor de Chaparral o Roncesvalles por cada litro de leche, un promedio que oscila entre los 750 y los 800 pesos, dependiendo de la localidad y de los costos del transporte.

Estos precios que no son suficientes para el productor ni corresponden con lo que invierten para producir el líquido. Sin embargo, los bajos precios no son un problema propio del Sur del Tolima, sino es una problemática nacional.

Gremios como la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán), le han solicitado al Gobierno nacional que revise lo concerniente a los costos actuales de producción para evitar que los pequeños productores continúen desapareciendo.

Y el llamado es urgente (Ver Crisis en el sector). Según esa agremiación está en juego el ingreso económico de alrededor de 350 mil familias que en Colombia viven de la producción de leche.

Según José Félix Lafaurie, director Ejecutivo de Fedegán, “la fotografía del sector lácteo colombiano refleja un panorama complicado. “Pasamos de darle al productor un 70 por ciento del precio pagado por el consumidor a un 50 por ciento. Hoy de cada 100 pesos, solo le llegan 34 pesos”, afirmó hace menos de un mes durante un reunión con el Minagricultura.

Frente a esta situación, Frandy Suárez un productor de Roncesvalles que es asociado de Aprosurt, le indicó a EL NUEVO DÍA que la iniciativa es fundamental en medio de la crisis en la que muchos productores deben regalar o en el peor de los casos desechar su leche porque la industria no la compra.

“El sector lechero es el más rentable, siempre y cuando se pueda comercializar el líquido”, opinó Suárez en relación con la actual crisis que golpea el sector.

De otra parte, Duver Campos, un productor de Chaparral, opinó que “tenemos todo el ánimo de que llegue el progreso al Sur del Tolima. Podemos beneficiarnos de proyectos que se presenten a Analac o al mismo Gobierno nacional”.

En ese sentido, Luis Londoño, productor de San Antonio, aseguró que cree en la Asociación y que “solo se puede salir adelante si se está asociado”. Con respecto a la actual situación de los lecheros, indicó que la “informalidad es un serio obstáculo que limita el avance de la actividad”.

Y añadió que de la producción lechera “derivamos nuestra forma de vida y luchamos por seguir existiendo dentro de una actividad digna y esforzada”, como parte de un mensaje enviado a los consumidores.

Crisis en el sector

De acuerdo con el presidente Ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, se está viviendo una situación asimétrica “con el sector transformador, con una industria que alega estar enlechada o ‘stockeada’ cuando de cada dos litros solo procesa uno”, y que, además, siempre tiene un inmenso colchón para encontrar leche en cualquier región del país. Según él, no hay justificación desde el punto de vista de la oferta para que se opte por comprar la leche en el exterior.

El dirigente gremial explicó también que en la actualidad muy pocos le compran la leche a una inmensa mayoría y que cuando el Gobierno no establece un precio de referencia base, las empresas compran al precio que deciden fijar, incluso pasando por encima de la resolución que reglamenta el tema.

CRISTIAN ARROYO

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