“Hay que replantear el modelo pedagógico en todos los niveles”: Luis Ramírez

El investigador hizo un análisis de la educación en el Tolima e indicó que la Jornada Única es un apuesta real para buscar la formación integral de los estudiantes.

El investigador emérito de Colciencias, el ibaguereño Luis Alfonso Ramírez Peña, quien también fue rector de la Universidad Distrital, habló con EL NUEVO DÍA de los retos de la educación en la actualidad, sobre la producción científica en la región y la Universidad del Tolima, así como de su concepción de cómo aborda la economía naranja la cultura.

E.N.D.: ¿Por qué cree que aún la Universidad del Tolima no se ha podido acreditar?

No es sorprendente, no es algo para alarmarse, es lastimoso que la Universidad del Tolima no haya obtenido la acreditación, pero hay que tener en cuenta que las universidades públicas tienen un problema y es que tienen bastantes limitantes en sus presupuestos.

Las universidades privadas gozan de mayor autonomía, los recursos que obtienen por venta de servicios les permiten hacer programas de mejoramiento. Soy testigo de lo que pasó con la Universidad de Ibagué, logró bastante mejoramiento en diversos programas e infraestructura, de la calidad de la educación que ofrece, se ven los resultados de esos esfuerzos que por largo tiempo hizo la Unibagué.

La Universidad del Tolima desde luego requiere mayor esfuerzo y necesariamente tiene que contar con el apoyo de los recursos que le da el Estado para mejorar los programas que son débiles en cuestiones del profesorado, de la calidad de la educación sobre todo los programas de investigación científica que son tan importantes para la acreditación hoy en día.

En los resultados del Índice de Competitividad de Ciudades 2019 (Ibagué en el puesto 14 en cuanto a educación superior), ¿se ha disminuido la producción investigativa y la calidad?

No sé ha hecho el énfasis necesario para la investigación científica en la ciudad, se está apenas incursionando en este campo de la investigación científica, puesto que es costosa, vale mucho y estoy seguro que la Universidad del Tolima y la Universidad de Ibagué han hecho grandes esfuerzos por adelantar estos programas, pero el solo hecho de lograr la publicación en revistas indexadas requiere un presupuesto alto.

Claro que es importante la investigación y me parece que el Tolima en eso no está entre los primeros departamentos porque tiene una carencia de ese espíritu de investigación a pesar de la cantidad de problemas y posibilidades que hay por la naturaleza misma que tiene el municipio, con los recursos naturales, minerales, de su gente, pero falta mayor apoyo.

¿Cuáles son los principales desafíos de la educación en la actualidad?

En el mundo hay varios retos para la educación, porque estamos cambiando de cultura, venimos de una tradición escrita basada en la producción alfabetizadora, y ahora estamos en una tercera gran revolución humana que es la aparición de la cultura digital, entonces hay un desfase y la población joven, sobre todo, está metida en estos campos de la tecnología desatendiendo totalmente lo que tienen que ver con la información que reciben en la universidad y el colegio.

Se tiene que pensar en una reforma en la educación, en la desescolarización, en la apertura del aula que está entre paredes y se piense más bien en una educación completamente abierta en la que en cualquier momento el estudiante pueda participar en su propia formación.

Hay que replantear en síntesis el modelo pedagógico que se tiene en todos los niveles desde la primaria hasta la universidad.

¿En este sentido las ciencias humanas son las más afectadas?

Implica una mayor deshumanización de la educación, entonces ese hecho de que muchas universidades se transforman para responder a esa nuevas necesidades de educación de la cultura, entonces lo que ha estado dándose es una transformación puramente técnica, desprendida de que cualquier formación humanística.

La literatura, la filosofía, o la sociología, permiten a la persona formarse más cómo pensante respecto a sí mismo y los demás, no en vano muchas universidades le dan cada vez menos importancia, la demanda disminuye notablemente, porque no se entiende la gran importancia de estos campos del saber. Estoy convencido que la educación se está reduciendo a la transmisión de información puramente tecnológica.

¿Es viable implementar la jornada única en Ibagué?

Es algo a lo que se está aspirando a hacer en todo el país. Hay que pensar que la formación que recibe un joven o un niño en el colegio no es un problema de ir a recibir información, sino me parece que las jornadas únicas tienen una justificación plena cuando se trata de tener una cantidad de actividades participativas, en lo que se podría llamar la formación integral. No es para que el profesor trabaje más y quitarle los muchachos a los padres de familia, no, la intención es la de una formación más completa.

¿Cómo ve la Capital Musical en el aspecto cultural?

Estoy gratamente sorprendido, porque veo que se ha incrementado mucho la actividad cultural, con el Museo de Arte del Tolima, el Conservatorio, y una serie de actividades que la han transformado mucho en ese sentido.

¿Qué consideración cree usted que debe tener la cultura para los próximos mandatarios en la región?

Sí, yo creo que debería ser obligatorio, establecer un programa permanente, que fuera fijo sin importar quien gane la Alcaldía, pero que se tenga en cuenta que hay que pensar en la gente, y una forma de mantener ese vínculo del Estado con la formación es la cultura.

Porque la educación no solo es la que formaliza, sino también la que se puede dar en esa actividad diaria, eso es construir ciudad.

En el ámbito cultural, la economía naranja propone algo así como la monetización de las artes, ¿qué opina de esta concepción?

Eso no es solamente de ahora, ya comenzó con esta nueva etapa de producción económica que es la de convertir el arte, la cultura misma en negocio, y lamentablemente eso ha tenido repercusión en la autenticidad que debe tener cada una de las producciones.

Se está pensando mucho en el cómo construyó un artefacto que me permita venderlo mejor o más frecuentemente, y eso rebaja mucho la calidad y la capacidad creativa.

¿Cuáles son los escritores más sobresalientes en este momento en el país?

Hay un escritor que todos reconocemos mucho, y que es coterráneo, William Ospina, si uno tuviera que recomendar a un escritor colombiano, es él.

¿Qué libros deben leer los estudiantes en bachillerato?

Por ejemplo una obra como Ursúa de Ospina vale la pena conocerla bien, hay la tendencia a recomendar obras de extranjeros, pero no soy partidario de que en la educación secundaria deberíamos comenzar por conocer nuestra realidad, saber quiénes somos.

EL NUEVO DÍA

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