“Para la pyme, la clase media, no aparece ningún apoyo tangible”: Suárez

Aurelio Suárez, es analista económico, político e internacional y consultor en áreas públicas y privadas; actualmente es columnista en diversos medios de comunicación nacionales y es panelista de la cadena Blu Radio.
El economista se refirió a las medidas implementadas por el Gobierno nacional para ayudar a las empresas, el aprovechamiento de industriales del agro en medio de la pandemia y el riesgo financiero en el que se encuentra Avianca.
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La crisis económica que afronta Colombia no tiene precedentes cercanos, la pandemia del Covid-19 a la que se suma el alza del dólar, tiene a empresas de todo tamaño en jaque. 
En este sentido, EL NUEVO DÍA consultó a Aurelio Suárez Montoya, analista económico y político, sobre lo que implica esta coyuntura histórica.

Para el consultor, la dependencia de Colombia al capital extranjero le está pasando factura a la economía nacional, y en medio del estado de emergencia, dijo que no se ven medidas claras para ayudar a la clase media representada en la pymes. 

EL NUEVO DÍA: En el decreto que firmó el Presidente de la República, Iván Duque, dice que solo él puede tomar las decisiones concernientes al orden público, ¿cómo se lee políticamente este mensaje?

Aurelio Suárez Montoya: Aquí hay varios debates, el primero tiene que ver con las competencias constitucionales, y ahí resultan argumentos de lado y lado, el Presidente al final de cuentas es quien decide los asuntos fundamentales de orden público. Pero también hay artículos de la constitución que le otorgan facultades a lo gobernantes para atender temas en materia de desastres. Luego en materia jurídica se presentó una colisión de competencias. 

Pero el problema de fondo es que hay distintas estrategias para atender la pandemia del coronavirus en Colombia, por un lado, al parecer los gobernantes han optado por la llamada estrategia de aplanar la curva, tomar el máximo de medidas restrictivas en materia de movilidad y de contacto para que el virus no se propague.

Mientras el Gobierno nacional pareciera haber aplicado la estrategia británica, que llaman de inmovilización del rebaño, porque simplemente se venía restringiendo la circulación de quienes podrían tener un efecto vital en su salud por ese virus. Y estoy hablando de lo que Duque llama, de manera un poco pintoresca, los abuelitos, población de más de 70 años.

Ahora si uno mira las estrategias que están adoptando los mandatarios locales, empezando por Bogotá, pues son totalmente distintas a las estrategias que está implementando el Gobierno, y por lo tanto el choque va más allá de poderes o competencias institucionales y tiene que ver en cómo se comporta cada cual con respecto al manejo de la pandemia.

E.N.D.: ¿Está de acuerdo con el cierre de fronteras en los departamentos y el confinamiento?

A.S.M.: Todo lo que se haga, sobre todo viniendo de regiones, que están tan débiles institucionalmente en materia de salud, es positivo. Aquí, por supuesto que surge otra vez una de las mayores
desigualdades, que es la desigualdad entre el centro del país y las regiones de la periferia, entonces, son muchos más los riesgos y es mucho más sentida la probabilidad de desastre cuando se habla de regiones desprotegidas, sin recursos.

La carencia está en que muchos de esos hospitales están desfinanciados, hay pocas camas para cuidados intensivos, pocos equipos de bioseguridad, incluso sin los kits necesarios para hacer las pruebas del coronavirus, etc.

E.N.D.: ¿Cómo está la economía colombiana actualmente frente a la pandemia y el alza del dólar?

A.S.M.: Las economías son como los cuerpos humanos, a unos afecta de distinta manera los virus. Empecemos por la conjunción de dos choques, uno por supuesto la parálisis de los circuitos de compra y venta por motivo de la pandemia, correlacionado pero que parte también de otros factores con la caída del precio del petróleo.

Y llama la atención que Colombia sea el país más afectado, ¿cuál es el termómetro para determinar la debilidad una economía?, una de las medidas más exactas, es el nivel de devaluación de su moneda con respecto a la divisa norteamericana, que entre otras cosas hoy se mueve en terrenos positivos. 

La moneda colombiana ha oscilado en una devaluación entre el 15 y el 20% en 2020, es decir, es la más devaluada del mundo. Y lo que hace ese estrés económico, es develar la vulnerabilidad de nuestra economía.

E.N.D.: ¿En qué perjuicios se traduce esa devaluación de la moneda nacional?

A.S.M.: Desde finales del siglo pasado, la política económica oficial se basó en atraer capital extranjero, y claro, cuando vienen estos riesgos, los capitales no solamente dejan de fluir sino que se refugian en sitios más seguros, y Colombia resultó de alguna manera ser el más inseguro.

Aquí la inversión extranjera no se circunscribe solo a petróleo y minería, el asunto es más profundo, tiene que ver con las comunicaciones, la industria, el comercio al por mayor y detal, el transporte, etc, que quedó en manos de capitales extranjeros, lo que ha hecho que nuestra economía sea altamente descendiente. 

Hoy las necesidades de financiación de la economía colombiana por parte del capital extranjero son de por lo menos US$ 45.000 millones al año. Entonces una economía que requiere tanta inversión, está prácticamente adicta a ese capital, y cuando se interrumpen los flujos se produce el caos en la tasa de cambio que hoy está bordeando los 4.200 pesos.

E.N.D.: ¿Se deben cerrar los aeropuertos?

A.S.M.: Duque habló de la restricción a viajeros internacionales, no de nacionales, porque hay evidencia de que un factor determinante en la dinámica de la expansión del virus, proviene de los viajeros que vienen de afuera. Pero respecto a los viajeros nacionales yo creo que no está lejos el momento en cual comience haber una propagación intrarregional, por lo que la suspensión de los vuelos locales no sería una medida extrema. 

Preguntas y respuestas 

E.N.D.: ¿Entonces está en riesgo la clase media?

A.S.M.: Sí, cuántos pequeños empresarios van a tener acceso a beneficios concretos, aquí uno nota un abandono de ese sector, no ve el entusiasmo por ejemplo de abrir cupos para financiar deuda privada a gran escala.

Y al final de cuentas, si usted le da unos recursos adicionales a los sectores populares, pero no atiende a la clase media, se debilita la economía aún más, y puede haber una regresión en términos de incidencia de pobreza monetaria. 

E.N.D.: Por ejemplo, ¿qué alivio propondría para la clase media?

A.S.M.: Yo recurriría a bajarle la tarifa de renta a las pymes en un 30%, manteniéndola a los grandes, ese tipo de medidas pueden ser provechosas pero no parecen que estuvieran en el imaginario del Estado. 

E.N.D.: ¿Qué papel están jugando los gremios, Fenalco, Analdex, la Andi, entre otros, en esta coyuntura?

A.S.M.: Digamos que una vez establecido el problema, se pone en evidencia que cuando vienen coyunturas con tanto riesgo como la que estamos viviendo, pareciera estarse aplicando una política de sálvese quien pueda, y no una política de solidaridad.

Los gremios reclaman soluciones de oferta, con refinanciación de créditos, posponer ciertos pagos de tributos, incluso propuestas de índole laboral, pero no reclaman lo que a mi modo de ver debería ser lo más importante, que son las soluciones de demanda. 

Cómo es posible que el Gobierno no haya intentado reactivar la economía con planes de empleo público, buscando promover actividades que estén en consonancia con la coyuntura del país para irrigar dinero a la economía. Así, los sectores gremiales tendrían mayores beneficios con una mayor demanda. 

E.N.D.: ¿Qué pasará con las aerolíneas nacionales?

A.S.M.: El 65% del mercado nacional lo tiene Avianca, y la empresa viene con dificultades enormes porque el manejo y la utilización indebida de los activos y recursos, han sido apalancados para intereses particulares de algunos socios y eso terminó dando al traste con la compañía.

En este contexto, lo que va hacer esta crisis es ponerlos ya en una situación definitiva, Avianca podría terminar en manos de su principal acreedor, United Airlines, que pareciera ser su destino hace tiempo. 

E.N.D.: ¿Y las otras aerolíneas?

A.S.M.: Respecto a las demás aerolíneas nacionales, una pública, Satena, el Gobierno le va proveer los recursos para que mantenga cierta palanca financiera, porque lleva pasajeros a regiones más apartadas con respecto a las demás. En cuánto Latam por ejemplo, también deberán ser atendidas en cierta medida por el Estado. 

Pero esa atención no debe darse sobre la base de sacrificar a los trabajadores, en ese sentido, hay que ser muy cuidadoso. Hay que aplicar la misma norma que se aplica cuando se entra en proceso de reestructuración de cualquier empresa, que primero se preserven los derechos laborales.

E.N.D.: ¿Cómo ve el agro dentro de este panorama, puede haber aprovechamiento de los industriales para subir los precios de los alimentos?

A.S.M.: Estoy viendo que efectivamente en Corabastos, Tolima, y por reportes de las personas que compran en las grandes superficies, un exceso de aumento en los precios de los productos. Aquí sí vale la pena hacer un llamado, porque ya tenemos con que Colombia sea una de las economías más vulnerables, sumado a los efectos que la misma pandemia pueda producir. 

Y sería lamentable que salgan las mezquindades y ambiciones de sectores empresariales que no ven en la pandemia una crisis nacional, sino una oportunidad para llenarse los bolsillos. En ese tema la Superintendencia Financiera y las autoridades departamentales deben ejercer con rigor un control absoluto ante cualquier movimiento alcista que pueda agravar la situación que estamos atravesando más de 50 millones de habitantes en el país.
 

Cifra

30% reducir este porcentaje al impuesto de renta a las pymes es una de las propuestas de Suárez para que las empresas emergentes y consolidadas no quiebren. 

EL NUEVO DÍA

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