La cerveza que hace honor al Nevado del Tolima

Crédito: ANTONIO GUZMÁN OLIVEROS - EL NUEVO DÍAAndrés Felipe Huepe Cardona mezcla sus dos pasiones, la cerveza y el montañismo.
Con cafés especiales del Tolima y cosechas de la región, Andrés Huepe elabora la cerveza artesanal Cumbre 5220 y se abre espacio en este mercado que gana terreno en el país.
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Hace tres años, y mientras hablaba con unos amigos acerca de cómo crear empresa y dinero, Andrés Felipe Huepe Cardona soltó la idea de una cervecería artesanal. Cuenta que siempre ha sido amante de esta bebida y opinó que sería chévere dialogar y tomar una ‘pola’ producida por ellos.

“Iniciamos con los kits de elaboración de cerveza artesanal y, en el tercer piso de mi casa adecuamos unos fogones y unas ollas de aluminio tipo ‘indios’, les pusimos las válvulas y empezamos a experimentar y así estuvimos hasta que cada uno consiguió trabajo.

Cuenta este administrador ambiental que mientras trabajaba en la empresa de acueducto y alcantarillado, tenía que ir al campo y tras una visita al campo le tomaron unas pruebas para descartar leptospirosis. Permaneció en la clínica más de mes y medio y allí volvió la idea de la cervecería.

“Siempre quise generar empresa, fui DJ y me decían desde pequeño que siempre buscara ser mi propio jefe, ya que como asalariado en cualquier momento lo despiden a uno y se vive para pagar deudas y en esos pensamientos retomé la idea; hablé con mis amigos que emprendería solo.

“Uno de ellos estaba fuera del país, entonces no hubo problema y el otro me dijo que cuando necesitara apoyo económico que le avisara. Estudié un diplomado con Escuela cervecera, visité plantas en Bogotá y locales en Medellín y Cali y me dediqué a sacar mi propia receta.

 

Coffee Ale

Al principio la marca se llamó Tributo, luego, cuenta Andrés Felipe, pensó que era mejor rendir un homenaje a la ciudad, y convertirla en un ícono, esto se sumó a su pasión por el montañismo, y como ha ascendido varias veces el Nevado del Tolima, la eligió para bautizar su cerveza.

“Le pusimos Cumbre, pero era como si habláramos de cualquier montaña, entonces le agregamos 5220, que es la altura sobre el nivel del mar del nevado, y el agua con que elaboramos la cerveza nace en el páramo tolimense, en la falda del Nevado del Tolima”.

La primera receta fue pensada en la región, en su pensamiento de apoyarnos como tolimenses, así que lo mejor era iniciar con el café y empezó a buscar dónde se cosecha cafés especiales o exóticos.

“Nos contactamos con don Ovidio, uno de los primeros productores que se asentó en Líbano y le dije que necesitaba un café del Tolima. Nos salió una cerveza con cinco grados de alcohol, refrescante y con sabor a café muy bien marcado, una buena mezcla con la malta.

“Empezamos a trabajar en la estandarización y ahí me di cuenta que me hacía falta billete para traer unos equipos, entonces ahí entró mi mejor amigo, y le recordé lo que me dijo de cuando fuera a necesitar dinero y le planteé el plan de negocios, el cual aceptó.

Como la mayoría de microempresas, empezó a ofrecer al círculo de amigos, puerta a puerta, acercamiento con los clientes y mucho manejo de redes sociales y en esta pandemia, la venta en línea.

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La rubia de la casa

Durante su trabajo con varias cervezas experimentales, algunas próximas a salir al mercado, salió la América Pale Ale, una cerveza rubia, con la cual se conoce la calidad del producto, pues según cuenta Andrés Huepe, “cuando se quiere saber de una buena cervecería hay que probar con las rubias, ya que no esconde un mal aroma ni mal color”.

“Dimos a conocer en esta pandemia la ‘rubia’ y regalamos a nuestros clientes fieles. Esta cerveza es fresca, con calidad y estandarización, con seis grados de alcohol, y ya tenemos dos estilos definidos y estamos muy a gusto. Pensamos en lanzar una roja y una oscura. Estamos en eso.

Cuenta este emprendedor que dentro de las ideas para producir otros sabores, está contar con cervezas de temporada con frutas extrañas y que sirva para dinamizar la economía regional, por ello, miran algunos productos cosechados en el Cañón del Combeima.

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Logotipo

El escudo de la marca es gracias a la experiencia que ha tenido Andrés Huepe en la montaña, y en el Nevado, así que este hace referencia a él y el fondo son las hojas de un frailejón, una planta importante para el proceso de regulación del ciclo hídrico, estas crecen un centímetro cada año y están llenas de agua, que va soltando poco a poco y así nacen los riachuelos.

 

FRASE

“El agua para nuestra cerveza corre por el Cañón del Combeima, un producto tomado del alma del león dormido, agua volcánica, rica en minerales, que por sus características ayuda a ciertos estilos de cerveza”, Andrés Huepe.

 

ANTONIO GUZMÁN OLIVEROS

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