El emprendedor que produce zumo de limón orgánico en Tolima

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍASergio Castiblanco estudió ingeniería agronómica en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (U.D.C.A) de Bogotá.
Sergio Castiblanco encontró una idea de negocio en la finca que le heredó a su abuelo en Suárez, Tolima. Allí, implementando sus conocimientos empezó a sembrar árboles de limón ‘pajarito’, pero ante la dificultad de vender la fruta en fresco, con ayuda de una empresa desarrolló una máquina con la cual produce zumo de limón orgánico.
El emprendedor habló de su producto con el cual participará de la rueda de negocios internacional de Tolima, la proyección de su empresa y la fruticultura de la región.
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Preguntas y respuestas

El sueño de Sergio Castiblanco es llevar su marca Finca La Zorra, nacida en Suárez, a otros países del mundo. Su historia es la del hombre de raíces campesinas que rescata su herencia y trabaja la tierra para encontrar una alternativa.

 

E.N.D.: Antes de llegar a crear su empresa del sector agroindustrial, ¿de dónde surge su vínculo con la tierra?

S.C.: Eché raíces aquí porque mi abuelo nos heredó una finca y cuando terminé la universidad me dediqué a sembrar árboles frutales de manera festiva. La fruta en Colombia está sometida al clima, llueve y hace sol constantemente, por eso las frutas son de cosecha, cuando hay abundancia los precios caen, y cuando llega el verano tiende a disminuir la producción.

Entonces al ver que sacábamos bultos de limón de la finca que un día pagaban a $30.000 y otro a $15.000, nos dimos cuenta que teníamos que tratar de darle valor agregado al producto. Empecé a investigar la forma más adecuada de adaptar la materia prima que tenemos al comercio nacional e internacional, por eso desarrollamos una máquina con la ayuda de una empresa especializada en el sector agroindustrial, para exprimir limón ‘pajarito’ y producir el zumo de esta fruta.

 

E.N.D.: ¿Cómo fue el inicio de su empresa?

S.C.: Iniciamos en diciembre de 2012, y nos constituimos como empresa en octubre de 2017, entrando al mercado hace un tiempo con nuestro producto estrella que es el zumo de limón, aunque las personas aún no están muy familiarizadas con este tipo de productos transformados.

Por eso otra arista, es intentar colocar nuestro producto en mercados internacionales, es complicado pero es nuestro objetivo. Estamos en ese proceso de obtener el certificado FDA de los Estados Unidos para poder entrar con mayor facilidad a cualquier mercado del mundo.

Tenemos una hectárea que está certificada en buenas prácticas agrícolas por el ICA, eso nos da la trazabilidad de poder llevar la fruta hasta la fábrica que tenemos en Espinal, donde exprimimos el limón y lo envasamos.

 

E.N.D.: ¿Cuéntenos un poco más del zumo de limón que producen, cuál es el diferenciador?

S.C.: Nuestro producto no requiere químicos, colorantes, estabilizantes, o agua, porque nuestra máquina es especial, el zumo sale totalmente limpio. Las cáscaras de la fruta las procesamos para hacer concentrados para las vacas de nuestra finca.

La fábrica ahora tiene el certificado Invima, tenemos la marca País de Procolombia, tenemos código de barras y ante la Superintendencia de Industria y Comercio la marca está registrada como Finca La Zorra, porque quería mantener esa identificación, y la empresa se llama Corfrucol.

Tenemos diferentes presentaciones de zumo de limón, de 300 mililitros (ml), 500 ml, un litro, y tres litros. Empezamos con el mercado objetivo de los restaurantes, bares, centros vacacionales en Girardot, Espinal, pero por la pandemia todo está muy complicado, por eso estamos enfocados ahora en el mercado familiar.

 

E.N.D.: ¿Cuál cree que es el futuro de su idea de negocio?

S.C.: Nuestro objetivo es exportar zumo de limón. Un búnker se demora 45 días en llegar a Estados Unidos, en ese tiempo el limón se quema, y sabemos que en otros países como México el producto es horrible porque es totalmente químico.

Nuestro producto por qué se conserva, porque separamos la cáscara del limón, todas las frutas tiene una cera en su piel, por eso cuando hace una limonada en su casa a los 15 minutos ya estará un poco amarga, esa es la diferencia, nuestro zumo puede durar hasta dos meses, no va a cambiar su color, sabor, ni textura.

 

E.N.D.: Lograr el registro Invima para su producto y fábrica no debió ser nada fácil, ¿cómo fue el proceso?

S.C.: Nosotros hemos recibido un gran aporte de la Gobernación, las alcaldías de Espinal y Suárez, del Sena, de la Universidad del Tolima, de la universidad donde estudié, de las cámaras de comercio. Mucha gente se queja de que el Gobierno no apoya los emprendimientos, y no es que me hayan ayudado, pero los emprendimientos se manejan por proyectos, y uno se postula a concursos y poco a poco se van dando las cosas.

Yo no obtuve lo que hoy tengo en un solo día, todo lo construí a través del tiempo y en este momento hemos llegado al punto del proceso de comercialización, logrando que nuestro proyecto no se quedara engavetado.

 

E.N.D.: ¿Tiene otros proyectos alineados a su marca Finca La Zorra?

S.C.: Tenemos otro tipo de proyectos que nos puedan generar un ciclo continuo de economía. Nuestro producto tiene un código QR, el cual cuando se escanea dirige al cliente a la fan page de la marca, y allí encontrará toda la información sobre nosotros.

La intención de este mecanismo es atraer turismo, extranjeros que vengan y conozcan la fruta, el cultivo, a las personas que están trabajando en el proyecto. Después podemos llevarlos a la fábrica, y ya en el local que disfruten del producto. Esta iniciativa la denominamos la primera ruta del limón.

El zumo de limón proviene de los árboles que siembra Sergio en su finca.

E.N.D.: Usted encontró una alternativa en el cultivo del limón, ¿se le puede sacar mayor provecho a este sector en el departamento?

S.C.: Aquí siempre se habla de la ruta del café y de ahí no salimos. Colombia tiene una variedad de más de 300 frutas, con lo cual se puede hacer lo que se nos ocurra. Se puede sembrar papas en el Espinal pero con aire acondicionado (risas), mientras que sí podemos explotar al máximo la fruticultura que hay en Tolima.

Los de mi generación estamos retomando la finca, en mi caso la de mi mamá, eso es lo que en el país se necesita, no que los jóvenes se vayan del campo a la ciudad, al contrario, se tienen que capacitar en la ciudad para volver a su tierra, crear proyectos y hacer agroindustria que es nuestro fuerte.

 

E.N.D.: Va participar en la rueda de negocios internacional que realizarán las cámaras de comercio del Tolima, ¿ve una oportunidad de que su producto salga del país?

S.C.: Sí, vamos a compartir un espacio interesante, y claro, hay que hacer los contactos, el problema es sacar los permisos, porque los norteamericanos y europeos tienen la plata. Ellos deciden qué fruta y producto entra a su mercado, y eso requiere algunas inversiones. Sin embargo, ya tenemos certificaciones que hacen más atractivo nuestro zumo de limón.

 

E.N.D.: ¿Es difícil hacer empresa en Tolima, o sí están las oportunidades?

S.C.: Las oportunidades están, solo que por ejemplo para poder exportar necesito pasarme al régimen común, para lo que se necesitan ingresos muy altos, entonces la Dian a los pequeños productores si nos corta un poco las alas en ese sentido.

De resto, aquí hay muchos emprendimientos, he visto jóvenes haciendo arepas de mango, ideas increíbles, el talento lo tenemos, crean máquinas, pero necesitamos organizarnos, no en un gremio, que es otra cuestión.

 

E.N.D.: ¿En el sector frutícola es la transformación de las materias primas el camino para exportar mejor?

S.C.: El limón tahití en Estado Unidos es muy apetecido, pero el limón ‘pajarito’ es mucho más rico, entonces hay una oportunidad de mercado llevando la fruta transformada.

Si miramos la forma de exportar fruta en estado fresco de Colombia, no podemos competir con Perú, Ecuador, Brasil, porque tienen unas características de clima diferente, y ocupan el mercado la mayor parte del año.

En ese sentido tenemos que buscar la forma de llevar las frutas transformadas a la mesa, lo más orgánico y limpio posible, y lo más fácil de consumir.

 

E.N.D.: ¿Cómo ve al Espinal tras la pandemia, quedó muy golpeada su economía?

S.C.: Hay varias cosas. Las ciudades pequeñas como Espinal no tienen fábricas, y su economía se basa en el ‘rebusque’, entonces ya ahora que la gente salió a trabajar le perdió el miedo al virus, porque obviamente no pueden quedarse encerrados más tiempo. El sector más afectado fue el comercio pero tampoco fue tan duro el golpe. Y pues ya todos los sectores están activados.

Afortunadamente el principal generador de empleo es la Alcaldía y de allá nadie salió, y el turismo sí está mal, en el municipio no se ven turistas.

 

E.N.D.: ¿Cómo se proyecta como empresario y a su negocio?

S.C.: Como empresario en unos cinco años quisiera tener por lo menos 50 colaboradores, ayudarle a la gente. En lo personal me veo viajando, llevando mi producto a la mayor cantidad de países posible y seguir creciendo.

 

 

DATO

La fábrica de Corfrucol queda ubicada en Espinal, en la carrera Sexta número 4-24, y su número de contacto es 3112320389.

 

DATO

En 2018, en el marco del Congreso de Confecámaras, la idea de Castiblanco fue ganadora del Premio Innova 100k.

El zumo de limón proviene de los árboles que siembra Sergio en su finca.

El zumo de limón proviene de los árboles que siembra Sergio en su finca.

REDACCIÓN ECONÓMICA

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