‘Estamos uniendo voluntades para trabajar por el sistema moda del Tolima’, Mendoza

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍAJulio Mendoza participa del gremio textil desde hace 35 años, cuando fundó su empresa.
El director de Cormoda señaló que en esta ocasión todos los actores del departamento están trabajando por un mismo fin, ayudar a los textileros con formación, difusión de los productos y acompañamiento para superar la crisis ocasionada por el Covid-19.
PUBLICIDAD

El sector textil-confección, uno de los más tradicionales del Tolima, como todas las actividades productivas atraviesa un momento difícil a causa de la pandemia. El director de la Corporación de Moda del Tolima, Cormoda, Julio Mendoza, manifestó que aunque los textileros han puesto toda su creatividad y empeño para salir adelante, aún es incierto cuántas empresas pudieron haber cerrado.

Sin embargo, en medio de la “nueva realidad”, el gremio le apostó a realizar la onceava versión de Ibagué Negocios y Moda, trabaja en un proyecto para que el Tolima pueda contar con una hilandería, y capacita a microempresarios con el fin de que puedan competir de mejor manera en el mercado nacional.

Mendoza diálogo con EL NUEVO DÍA sobre los retos del sistema moda tolimense, la relación con los gobiernos locales y los nuevos proyectos.

 

 

EL NUEVO DÍA: Han transcurrido casi ocho meses desde que llegó la pandemia, ¿cuál es la situación del sistema moda del Tolima?

Julio Mendoza: El golpe de la pandemia fue bastante fuerte para el sector textil-confección, a pesar de que fuimos los primeros en reactivarnos. Poco a poco se recuperó la producción y el empleo, pero siendo conscientes de que no alcanzaba con elaborar implementos de protección.

Al Grupo Éxito le íbamos a producir más de tres millones de tapabocas, pero se frenó ese negocio y no pudimos emplear casi 60 talleres satélites, entonces otra vez a buscar alternativas. Emprendedores del clúster empezaron a hacer diseños novedosos, una cantidad de prendas de admirar, y cómo la demanda cambió, las grandes empresas volcaron su producción a otro tipo de ropa, más ligera, para estar en casa o hacer deporte.

Ya en octubre empezó a llegar la demanda de las grandes superficies de maquila y paquete completo de elaborados en Ibagué, lo que ayudó al flujo de caja. Por su parte, los empresarios pequeños se metieron rápidamente a vender en redes sociales. Además, con el levantamiento de los toques, la situación mejoró.

 

E.N.D.: ¿Entonces el sector salió a flote o se han quedado empresas en el camino?

J.M.: No, también se quedaron empresas. Entre Cormoda y el clúster del sector textil de la Cámara de Comercio de Ibagué, hicimos un estudio de percepción sectorial a corte de julio, que evidenciaba que el 25% de las unidades productivas (talleres-empresas) no había arrancado, y no sabían si lo iban a hacer.

A estas alturas no sabemos si desaparecieron, pero es lo más probable, porque no aguantaron económicamente y la poca demanda no dio posibilidad. En ese sentido, sí somos damnificados, cerraron empresas y se perdieron tres mil empleos que estamos tratando de reincorporar. Estamos lejos de una recuperación plena.

 

E.N.D.: ¿Cuáles son las principales necesidades de los textileros?

J.M.: Nuestros empresarios tienen varias necesidades. Requieren recursos de créditos blandos, pero para eso necesitan que les levanten los reportes en centrales de riesgo. Por otro lado, a raíz de la alta informalidad en el sector ya que se contrata al destajo, las pequeñas empresas no pudieron acceder al subsidio de nómina.

También necesitan apoyo en el manejo de herramientas tecnológicas, las cuales se volvieron el ‘boom’. Requieren mano de obra calificada. Y otro aspecto importante, es el cómo buscar la reconversión tecnológica, con el fin de que puedan actualizar la maquinaria y aumenten la productividad.

 

E.N.D.: Realizar Ibagué Negocios y Moda de manera virtual debe ser todo un reto, ¿cuál es el principal objetivo de la feria en esta edición?

J.M.: Finalmente llegamos a la onceava edición de la feria. El Covid-19 nos obligó a cambiar totalmente la estrategia. Empezamos de cero a finales de marzo, y determinamos que había que darle la vuelta y solo trabajar dos de los tres ejes, el conocimiento y los negocios, dejando de un lado las pasarelas, por un principio de ahorro del gasto y el autocuidado.

Nos concentramos en la formación y el fortalecimiento empresarial y las oportunidades de negocio. Por ejemplo, durante todo noviembre se han realizado 10 seminarios dirigidos, sobre todo, a microempresarios y cinco foros de alto nivel. Hemos visto temas de diseño e innovación, marketing, producción, vitrinismo, gestión administrativa, etc.

En este punto hay que resaltar la forma en como hemos articulado todo este proceso con apoyo de la Gobernación del Tolima, la Alcaldía de Ibagué, la Cámara de Comercio, sumado a otros aliados importantes como el Sena, Acopi, entre otros.

 

E.N.D.: ¿En esta oportunidad cómo se va a llevar a cabo la rueda de negocios?

J.M.: Arrancamos mañana con la rueda de negocios, que será inicialmente por una semana, pero si nos hace falta tiempo la prolongamos. Estamos en proceso de contactar 200 compradores especializados del orden nacional, para que se reúnan de manera virtual con aproximadamente 300 empresarios de la región, quienes van a ofrecer sus productos de marca propia, su maquila, en fin, todo lo que tenemos en Tolima para mostrarle al país.

 

E.N.D.: La ciudad siempre ha sido un referente del sector textil en Colombia, ¿por qué es especial la confección ibaguereña?

J.M.: La confección de Ibagué es conocida por la calidad de sus productos, que provienen de una experticia arraigada en las manos y mentalidad de nuestras operarias. Hay que tener en cuenta que el 90% de personas que trabajan en confección son madres cabeza de familia, que le ponen mucha pasión al oficio.

De otro lado, cuidamos la presentación de los productos, tanto de prendas de vestir como accesorios y complementos. Entretanto, nos caracteriza que tenemos un sistema moda con departamentos de diseño muy creativos que compiten con grandes cadenas.

 

E.N.D.: La falta de hilo es un problema en Colombia, al cual no escapa Tolima, ¿hay que volver a cultivar algodón?

J.M.: Cormoda está empeñado en sacar adelante un proyecto que articule la cadena, impulsando el cultivo de algodón. Estudiamos la posibilidad de crear una hilandería en Tolima, que absorba toda la fibra textil que se cultive, la vuelva hilo, y nosotros la tejamos, la volvamos tela, y con esa misma hagamos prendas con valor agregado bajo el concepto de sostenibilidad. Es un sueño competir en el mercado internacional con ese producto.

Así lograríamos recuperar la cadena productiva en su integridad y a la vez se generaría empleo en el campo. Entre los aliados está el gobernador, Ricardo Orozco, la FAO que tiene un programa de promoción del cultivo del algodón, el Centro de Productividad del Tolima (CPT), que creen en el impacto de esta iniciativa.

 

E.N.D.: Se habla de un exceso de ofertas y descuentos en el sector que le quita valor a la categoría de productos del sistema moda, ¿concuerda con esta percepción?

J.M.: Lo dijo Juan Diego Becerra, presidente de Raddar, uno de nuestros invitados a la feria. Los descuentos permanentes en el producto de una marca destruye el valor de la misma. Cuando el consumidor compra la prenda a un precio ‘full’, y a los ocho días baja un 50%, el ciudadano siente frustración, entonces hay que ser muy cuidadosos en el manejo de los descuentos, porque si son permanentes ya es otra cosa.

 

E.N.D.: Hoy todas las cadenas de producción se han abocado al e-commerce, ¿desde el gremio cuál es la apuesta en esta materia?

J.M.: En el marco de la feria un grupo va a recibir el acompañamiento técnico en diseño y desarrollo de portafolios digitales. Ellos tendrán la posibilidad de subir sus productos a un marketplace que desarrollará la Gobernación del Tolima.

La parte de fortalecimiento empresarial no se queda solamente en los seminarios y los foros, sino que vamos a realizar un proceso de acompañamiento técnico individualizado a 155 microempresarios del sistema moda.

 

E.N.D.: ¿Cómo avanza la discusión con el Gobierno Nacional para aumentar los aranceles a la ropa importada?

J.M.: La política industrial del país debe estar más orientada a la protección, es decir, en buscar que el consumo de los productos nacionales sea privilegiado. Y proteger de las malas prácticas del comercio exterior, como el dumping, que es lo que viene sucediendo con las prendas de vestir que llegan de manera ilegal vía contrabando técnico o abierto.

Falta trabajar más duro en tener unas políticas arancelarias para mantener un equilibrio justo, porque la ropa que se importa de Asia y algunos países de África nos está afectando desde hace años.

 

E.N.D.: ¿Ahora hay una mejor relación del sector textil con los gobiernos locales?

J.M.: Desde Cormoda estamos uniendo todas las voluntades para trabajar por el sistema moda del Tolima, y lo estamos logrando. Dicha articulación no es fácil de alcanzar en nuestro ambiente regional, pero esta vez tenemos un plan estratégico entre Gobernación, Alcaldía y Cámara de Comercio.

 

E.N.D.: ¿Cuántos empleos genera la confección en Ibagué?

J.M.: Según el Dane, en 2015 el sector textil generaba 15.392 empleos, en 2018 bajó a 11.130, cifra similar a la de 2019. Sin embargo, creemos que sumando los talleres de barrio podríamos estar sobre 14 mil personas empleadas. En la pandemia perdimos más de tres mil puestos de trabajo.

Desde el punto de vista social hay algo importante, debido a que las trabajadoras son madres cabezas de familia, y que cada núcleo se compone en promedio de cuatro personas, esto quiere decir que la cadena beneficia a cerca de 50 mil personas en Ibagué. Debe ser una cifra nada despreciable para el Gobierno Nacional y las entidades interesadas en promover el empleo, de ahí la importancia de nuestro sector.

 

 

El camino

E.N.D.: ¿Cuál ha sido su recorrido en el gremio textil?

J.M.: Soy un veterano de mil batallas, vengo trabajando con los confeccionistas de la primera generación. De ese grupo inicial quedamos varios. En 1989 dimos los primeros pasos para establecer un gremio con la primera cooperativa de confeccionistas del Tolima, lamentable quebró porque colocamos muchos créditos, pero fue un ejercicio muy importante.

Creamos la Feria Moda Trópico que se realizó desde 1989 hasta el 2000, fue la segunda en Colombia. Después estuvimos parados casi 10 años respecto a la actividad gremial, y en el 2009 con el alcalde Jesús María Botero, creamos Ibagué Maquila y Moda, a la par iniciamos con el clúster textil.

Desde entonces estoy vinculado con estos procesos, he sido muy inquieto en la parte gremial, siempre buscando la unión entre los empresarios, porque nunca debemos mirarnos como competencia, sino como aliados, esa ha sido mi bandera.

 

 

DATO

Cormoda busca, en compañía de otros actores del departamento, que el algodón que se produce en Tolima obtenga el sello de denominación de origen.

 

DATO

En Tolima hay identificadas cerca de 3.600 empresas de la cadena textil-confección, de las cuales 1.300 son unidades productivas que a su vez son multiplicadoras de empleo.

 

.

Ibagué Negocios y Moda se ha consolidado como una de las vitrinas más importantes del sistema moda de Colombia.

EL NUEVO DÍA

Comentarios