‘La recuperación de Ibagué debe partir desde la formalización empresarial’, Oviedo

Crédito: Hélmer Parra / EL NUEVO DÍAEl 7 de agosto de 2018 Juan Daniel Oviedo fue nombrado por el presidente Iván Duque Márquez como director General del Dane.
El director del Dane, en entrevista exclusiva con EL NUEVO DÍA, manifestó que la ciudad siempre ocupa los primeros puestos en desempleo como consecuencia de la alta informalidad, a su vez, producto de que los jóvenes preparados ante la falta de oportunidades están saliendo del Tolima.
PUBLICIDAD

El problema del desempleo en Ibagué es coyuntural, siempre lo han dicho los centros de pensamiento, gremios y gobernantes. Sin embargo, Juan Daniel Oviedo, director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), explicó a detalle la situación de la ciudad.

La población del Tolima no aumentó en 18 años y se quedó en 1 millón 330 mil habitantes, debido a que los jóvenes, sobre todo quienes cuentan con educación superior, se han ido del departamento. Este fenómeno provocó que el mercado laboral se componga actualmente en un alto porcentaje de informales.

Por esta razón, el Tolima es el cuarto departamento más envejecido del país.

En diálogo con EL NUEVO DÍA, Oviedo se refirió a la necesidad que tiene Ibagué de construir una estrategia de formalización empresarial, así como de pensar en alternativas de mercado laboral complementarias a los servicios educativos.

 

Pregunta y respuesta

EL NUEVO DÍA: ¿A qué se debe su visita a Ibagué?

Juan Daniel Oviedo: La motivación que nos trae acá tiene dos facetas fundamentalmente. La primera hace parte de la redefinición del proyecto estratégico interinstitucional del Dane. Nos dimos cuenta que para generar confianza en el ciudadano, los empresarios y gobiernos territoriales, debemos establecer canales directos de comunicación para dar a conocer nuestro portafolio de información estadística.

Ahora bien, somos conscientes que la información económica y social que divulgamos los últimos meses es muy preocupante. No solo es una caída del crecimiento económico y el aumento del desempleo, sino que analizando la información estadística, cada vez es más claro que el efecto de la pandemia estuvo concentrado en las zonas urbanas.

 

E.N.D.: Está socializando los resultados de la encuesta Pulso Social, ¿qué dijeron los ibaguereños?

J.D.O.: Los jefes de hogar de la ciudad son los más pesimistas frente a la situación económica del país, contrariamente, cuando se les pregunta por su perspectiva económica desde las dinámicas del hogar, están entre los más optimistas dentro de las 23 ciudades capitales.

Igualmente, los ciudadanos perciben que su contexto económico es adverso en comparación a hace doce meses, precisamente porque están viendo unas tasas de desempleo desorbitantes.

 

E.N.D.: ¿Cuál ha sido la destrucción de empleo en la capital del Tolima a causa de la pandemia?

J.D.O.: La disminución de la población ocupada llegó a ser casi el doble, respecto al promedio nacional, en los primeros nueve meses del año. Ibagué tenía 234 mil personas ocupadas el año pasado; en 2020, 48 mil ciudadanos en promedio salieron de la ocupación.

 

E.N.D.: Ibagué volvió a ocupar el primer puesto en desempleo, pero históricamente ha estado ubicada allí, ¿el efecto pandemia es la única explicación?

J.D.O.: Hay varios elementos que confluyen para que se de este resultado persistente. La población ocupada de Ibagué, en términos generales, es menos educada que la del promedio nacional. Específicamente cuando hablamos de 234 mil ocupados que habían en 2019, una mayor concentración simplemente estudió hasta primaria o bachillerato.

Cuando se dice que Ibagué es una ciudad universitaria, surge otro argumento, la fuerza laboral está menos educada porque los jóvenes preparados se están yendo del Tolima. Por eso, entre 2005 y 2018 la población del departamento estuvo estancada. Cuando analizamos qué sucede en las dinámicas demográficas, nos damos cuenta que la población entre 15 y 29 años se va a vivir a Bogotá, Cali y el Eje Cafetero.

Es así como el Tolima está teniendo un saldo migratorio expulsor muy importante, específicamente de esa población joven que está llamada a tener vocación productiva.

 

E.N.D.: ¿Cuál es la principal consecuencia de que los jóvenes se vayan a otras ciudades?

J.D.O.: Debido a que las personas con gran potencial de educación están saliendo, el Tolima es el cuarto departamento más envejecido del país, pero al mismo tiempo tiene una prevalencia alta de informalidad, lo que representa un riesgo de equidad intergeneracional. Los aportes a la salud y el sistema pensional en Ibagué no van a ser tan buenos, por eso es importante que haya un marco de formalización empresarial muy dinámico.

 

E.N.D.: ¿De los ocupados a qué sectores pertenecen los más afectados?

J.D.O.: De las 234 mil personas que estaban ocupadas antes de la pandemia, hay una sobre representación en actividades de comercio minorista y reparación de vehículos, comercio básico, tiendas, ferreterías, tiendas de ropa y artículos para teléfonos, centros de estética, entre otros, que es el empleo más vulnerable y cercano a la informalidad.

Tanto así, que casi 83 mil personas estaban trabajando en esos pequeños negocios que sirven de sustento para los hogares. Con este panorama y conjunto de argumentos, se concluye que Ibagué tiene una población ocupada vulnerable a la pandemia y las medidas restrictivas, porque es informal.

En el país la pandemia lo que hizo fue destruir empleo formal de una forma más intensiva, entonces, pensar en una reactivación económica del mercado laboral aquí, es una cosa muy distinta en comparación a cualquier otra ciudad.

 

E.N.D.: ¿Y cómo fue la destrucción de empleo informal?

J.D.O.: Ya son 59 mil personas las que salieron de la ocupación, de las cuales 31 mil estaban en la informalidad y 28 mil en la formalidad. Cuando vemos qué actividades económicas asociadas a la formalidad se vieron más afectadas, está la manufactura, sobre todo la población que trabaja en confección, y por otro lado, el sector educativo.

 

E.N.D.: ¿Cuáles serían los restos de la ciudad para mitigar esas cifras de desempleo tan preocupantes?

J.D.O.: Tuvimos una reunión con el presidente de la Cámara de Comercio, el Alcalde y el Gobernador, para transmitir el mensaje. Pensar en un reactivación económica del empleo en Ibagué tiene que partir de una estrategia de formalización empresarial.

Además, se debería entrar a reflexionar si verdaderamente se quiere reactivar el empleo con las actividades económicas que prevalecen, o si se piensa en el mediano plazo en otra opción. Intensificar el rol del sector servicios, por ejemplo, educativos, puede ser una alternativa.

Esta es una ciudad históricamente universitaria, por qué no plantear ofertas complementarias a esos servicios educativos para generar una palanca de desarrollo, en el entendido de que esto es un problema que viene de atrás. Más allá de cuestionar, queremos orientar e incentivar a la región a abrir un debate alrededor de estos desafíos.

 

E.N.D.: ¿Este contexto adverso va a afectar el ingreso de los hogares?

J.D.O.: Ibagué tiene una menor prevalencia de población en situación de pobreza monetaria que el promedio nacional.  En Colombia la prevalencia es de 35,7%, mientras aquí es solo del 30,9% a corte de 2019.

Este informe se va a volver a publicar en marzo de 2021. Pero lo que resulta inquietante es que si Ibagué se ha caracterizado por tener una prevalencia de pobreza monetaria baja, y sí los más afectados con la pandemia son los informales, pues hay una alta probabilidad de que sus indicadores de pobreza se deterioren más rápido que en el resto del país.

 

E.N.D.: ¿Se va a realizar un censo económico?

J.D.O.: Desde hace 30 años no se hace un censo económico. Como hace tanto tiempo no se realiza, primero tengo que contar cuántas unidades económicas hay en Colombia, para poder saber efectivamente cuánto cuesta de forma detallada la realización del censo.

Desde el próximo 15 de enero vamos a empezar a realizar un conteo de unidades productivas, que va a permitir, por ejemplo, a Ibagué conocer cuántas empresas son fijas o móviles y cómo están distribuidas por sectores. Esa primera foto, si bien no tiene todas las caracterizaciones económicas, va a ser valiosa para focalizar políticas públicas.

 

E.N.D.: El censo poblacional de 2018 tuvo críticas en Tolima, ¿cómo explica lo sucedido?

J.D.O.: Los resultados del censo en Tolima fueron criticados porque como todos los saben, la población del departamento se quedó estancada, incluso tuvo una ligera reducción, pasó de tener 1 millón 365 mil habitantes en 2005 a 1 millón 330 mil en 2018.

Más allá de pensar que el Dane se equivocó, por existir esa reducción, con los datos de la población joven que emigró y la radiografía del mercado laboral, puede parecer pedante decirlo, pero el censo está diciendo lo que sucede.

¿Por qué se redujo la población en Tolima? ¿Por qué se van los jóvenes?, son las preguntas más importantes, porque no es que los hayamos dejado de ver, sino que los vimos en otras ciudades.

 

E.N.D.: ¿En seguridad alimentaria cómo está la ciudad?

J.D.O.: En Ibagué la fracción de hogares que consumían tres comidas en 2019 correspondía al 97,8% de la población, y en este momento es el del 86,5%. Aproximadamente 11% de los hogares dejaron de comer tres comidas al día y pasaron a comer dos.

Es un resultado positivo en cierto sentido, Ibagué quedó como la tercera ciudad menos afectada en materia de seguridad alimentaria después de Bucaramanga y Tunja.

 

DESTACADO

El 61% de las familias ibaguereñas dijo que la situación económica de su hogar era peor frente a la vivida en el 2019.

 

La población ocupada de Ibagué es menos educada que la del promedio nacional.

JUAN JOSÉ AGUIRRE Z.

Comentarios