“La banca fue el colchón que amortiguó el golpe para gran parte de los colombianos”

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍASantiago Castro, expresidente de Asobancaria.
Santiago Castro Gómez habló sobre el balance que deja la pandemia del nuevo coronavirus, así como lo que viene para el próximo año en materia de recuperación y retos para el sector que presidió durante seis años
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Santiago Castro Gómez se despidió de la Asociación Bancaria y Entidades Financieras (Asobancaria), gremio que estuvo liderando durante seis años y que, a pesar de las dificultades que se presentaron en este 2020 con el Covid-19, sale fortalecido y muy moderno.

Así lo explicó el dirigente, quien destacó que durante estos seis años al frente del gremio se buscó fortalecer la inclusión y la educación financiera, aspectos que se vieron premiados con el más reciente Conpes expedido por el Gobierno Nacional, donde se plasma una política pública para el sector.

Castro Gómez también destacó los temas de sostenibilidad en lo que han venido trabajando, como la creación de un protocolo verde, que está siendo reconocido a nivel internacional y que está cambiando la manera de hacer la evaluación de riesgo y todas las actividades bancarias.

Además, resaltó los avances tecnológicos en Ciberseguridad y la incorporación de la biometría dentro del día a día de las transacciones presenciales bancarias, que les permitió reducir en un 98 % el fraude presencial.

 

- Fueron seis años al frente de la entidad y este último seguramente el de los mayores retos. ¿Qué balance puede hacer de su gestión?

Estamos muy orgullosos de lo que se ha logrado y hemos aplicado un cambio fundamental en la manera como se enfoca el negocio bancario en el país. Dejamos un gremio muy moderno, un gremio que logró que sus objetivos misionales de educación e inclusión financiera se plasmara en el documento de política pública, como lo es el Conpes. Es un gremio que está en los temas de avanzada, incluso desde mucho antes de que estos temas fueran parte de la conversación, con temas de sostenibilidad, donde creamos una instancia como el protocolo verde.

Dejamos un gremio con procesos, con gobierno corporativo, pero sobre todo con un gran equipo humano; es un gremio cuya opinión en temas económicos es escuchada y respetada; es un gremio que produce, nosotros no teníamos producción de literatura económica hace seis años y hoy estamos entregando dos libros por año, además de varios estudios sobre diferentes temáticas; el gremio mejoró en los dos últimos años en ciberseguridad y hemos avanzado en la incorporación de biometría dentro del día a día de las transacciones presenciales, que ha permitido reducir en 98 % el fraude presencial.

 

- Este año ha sido de muchos retos y el sector financiero no se escapa en medio de la pandemia. ¿Cómo le fue con la actual coyuntura?

Es un gremio que ayudó a coordinar la respuesta del sector financiero a la pandemia, en lo que produjo el esfuerzo más grande que se ha dado en un sector bancario de América Latina, donde más del 60 % de nuestra cartera y casi el 40 % del PIB ha estado involucrado, ya sea a través de refinanciación y ayudas o en nuevos créditos, hasta acompañar al Gobierno Nacional en la dispersión de los subsidios y en acompañar y desarrollar todo el programa que se ejecuta a través del Fondo Nacional de Garantías.

 

- ¿Cuál es el balance de la contingencia que se vivió y se sigue viviendo por cuenta de la emergencia sanitaria?

Nosotros no hemos sido inmunes a los efectos del Covid, por eso hemos visto una disminución de utilidades de casi el 64 %, donde nuestra rentabilidad financiera y nuestra rentabilidad económica se han venido a la mitad o menos, pero aún así hemos mantenido el sistema solvente. Nosotros vimos al 31 de julio 224 billones de pesos en beneficios, lo que representa el 42,5 % de nuestra cartera y el 21 % del PIB. A partir del primero de agosto, hemos otorgado beneficios por 33 billones de pesos. Los primeros 224 billones beneficiaron a más de 11.085.000 deudores y los 33 billones a 7.085.000 deudores y corresponde a 3,1 % del PIB.

Si vamos a nuevos créditos, estamos hablando de 231 billones de pesos del 24 de marzo al 12 de diciembre, esto es el 21 % del PIB, estamos hablando de 185 millones de nuevos créditos, cifra bastante elevada. Si a eso le sumamos los créditos con garantías del Fondo Nacional, donde de los 24 billones ya llevamos más de 13 billones comprometidos, y le sumamos lo que se ha hecho por parte de la banca de segundo piso, uno empieza a apreciar la magnitud cuando lo compara con lo que han hecho  en otros países de la región.

La banca fue el colchón que amortiguó el golpe para una gran parte de los colombianos, los cuales se encontraron con un sistema financiero que se preparó durante años para tener productos digitales, banca móvil, aplicativos, que al final nos sirvieron para estar disponibles 24/7 para todos nuestros consumidores y obviamente mantener nuestra presencia física, porque la banca nunca cerró.

- Se dieron muchas críticas al sector en medio de la pandemia. ¿Cuál es la realidad de los alivios que se han entregado desde el sector financiero en medio de la pandemia?

La realidad es la que les acabo de contar, son cifras de la Superintendencia Financiera, no de la banca, es una realidad contundente de un esfuerzo descomunal, gigantesco que involucró a todos nuestros 150.000 trabajadores directos y obviamente a un sector que mostró su resiliencia, un sector que a pesar de los ataques con bastantes argumentos infundados, pues siguió sirviendo a los colombianos y hoy es un jalonador del crecimiento económico y va a ser clave para la reactivación.

 

- El Programa de Acompañamiento a Deudores se amplió hasta mediados del próximo año. ¿Cuánto va a beneficiar a los colombianos esta extensión?

Va a ser muy importante para los consumidores, porque lo que hace es que cada persona que crea que pueda tener una afectación o una menor capacidad para poder cumplir con sus obligaciones se pueda acercar a su banco, se pueda analizar de manera específica su situación y buscar una solución integral que realmente le permita poder cumplir con su crédito, para poder seguir siendo una persona que cumple con sus obligaciones, que no esta reportada y eso es una salida que está muy acorde con lo que el país necesita y nosotros estamos plenamente conectados y dedicándole un gran esfuerzo.

 

- El Banco de la República bajó las tasas de referencia a un mínimo jamas antes visto y las ha mantenido ahí en medio de la emergencia. Hay críticas porque no ven una caída significativa en las tasas de los bancos. ¿Sí se ha visto reflejada esta disminución?

Son totalmente falsas esas críticas, totalmente infundadas. Si nosotros miramos lo que eran los montos en la última semana de febrero y lo comprobamos en la última semana disponible, de las 13 tasas de referencia que le hace seguimiento la Superintendencia en cartera de consumo, comercial y de vivienda, solamente dos han tenido incremento y todas las tasas de cartera de consumo y todas las tasas de cartera de vivienda han tenido una rebaja. Yo creo que incluso en momentos en que el perfil de riesgo de la inmensa mayoría de los colombianos y de las empresas de este país se ha visto incrementados, el hecho de que hayan bajado las tasas es un acto de prudencia por parte de la banca.

 

- ¿La emergencia impulsó el acceso al sistema financiero?

En los meses que llevamos de esta pandemia, 1.600.000 personas fueron bancarizadas, por eso cumplimos la meta con dos años de anticipación y aunque la pandemia nos forzó a utilizar esos canales, lo que hay que destacar es que esos canales estaban disponibles, habían ya las aplicaciones disponibles en los móviles, las cuentas digitales, se pudo hacer aperturas de manera remota a través de cuentas completamente digitales, sin necesidad que la persona pisara el establecimiento bancario.

A nosotros ya nos habían resaltado por tener unos índices de inclusión financiera más altos de los países emergentes, pues lo incrementamos más, pero eso sirvió también para que se pudiera hacer incluso la dispersión de subsidios por parte del gobierno. Si no se hubiera tenido esa bancarización y sin esas herramientas, hubiera sido muy difícil para el gobierno lograr esa dispersión.

 

- La economía se encontró este año con la peor recesión en la historia, pero a diferencia de la otra recesión que se presentó en Colombia, el sistema financiero no se vio afectado. ¿Estaba mejor preparado el sistema?

Qué hubiera pasado en Colombia si además de la crisis sanitaria por la pandemia, lo que desembocó en una crisis económica, hubiéramos tenido como en el año 1999 un sistema bancario débil. La situación nuestra era de tal fortaleza que se pudo hacer todo ese esfuerzo sin afectar la estabilidad del sistema. Yo creo que nos preparamos durante 20 años y aprendimos las lecciones para que el país pudiera resistir un choque de esta magnitud y gracias a que la banca estaba solida el país va a poder tener una recuperación rápida y fuerte.

 

- ¿Qué proyecciones hacen ustedes desde el gremio del crecimiento de la economía para 2020 y 2021?

Este año vamos a estar cercanos a un crecimiento de 7 % negativo y el próximo año vamos a estar llegando a un 4 % de crecimiento positivo. Quiere decir claramente que no vamos a recuperar todo el terreno perdido este año, pero ya para 2022 podremos aspirar otra vez a estar a niveles de antes de la pandemia. Lo crítico de toda esta situación es que hay cicatrices que van a quedar en materia de empleo y sectores críticos que fueron afectados, como servicios y turismo, y volver a los niveles antes no va a ser fácil, pero es la gran apuesta que tenemos que hacer todos. Buscar reactivar el crecimiento y que ese crecimiento acompañe de la recuperación de los empleos perdidos y, por qué no, de nuevos empleos.

 

- ¿Se hace necesario una reforma laboral para ayudar a recuperar el empleo que se perdió?

Sí se necesita, pero no sé si el gobierno la irá a presentar, esa es la gran incógnita. Lo que estamos viendo es que en el tema tributario la presión de los inversionistas y las calificadoras de riesgo nos van a llevar a estudiar una reforme tributaria, que hubiera sido preferible esperar hasta 2022, y no cuando estuviéramos en medio de una pandemia, pero aún así el país no puede dejar de discutir la urgente necesidad de una reforma en el ámbito laboral, en el ámbito fiscal y en el ámbito pensional.

 

- ¿Qué debería tener esta reforma?

Ser una reforma que no limite las posibilidades de crecimiento, no debe ser una reforma que expanda capitales, no debe ser una reforma que lleve a que las personas saquen la plata fuera del país, no debe ser una reforma que le imponga mayores gravámenes a las personas jurídicas, entonces vamos a tener que ser muy creativos para ver cómo está el tema de las exenciones, qué se puede hacer en la universalización del IVA, pero teniendo en cuenta que hay que devolverlo a los sectores más vulnerables. Ahora toca esperar los resultados de la misión, para ver en qué podemos enfocarnos.

 

EL NUEVO DÍA

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