Una de las fábricas de licores más importantes del país es ibaguereña

Crédito: SUMINISTRADA – EL NUEVO DÍADe izquierda a derecha; María Alejandra Castillo, directora Administrativa; Adriana Castillo, gerente de Investigación; Clara Eugenia Castillo, gerente General, y Ramón Antonio Castillo y María Eugenia Lasso Chede, fundadores de Bodegas Santa Lucía.
Clara Eugenia Castillo, gerente General de Bodegas Santa Lucía, contó la historia de la empresa familiar que está detrás de icónicas bebidas que se venden en toda Colombia.
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Lo que comenzó como un sueño de Ramón Antonio Castillo, se convirtió en una fábrica de licores que no para de innovar y sorprender en una industria compleja y competitiva. La apuesta de Bodegas Santa Lucía, dijo su gerente Clara Eugenia Castillo, es seguir rompiendo el molde para competir en calidad a las bebidas extranjeras.

Lo especial de esta empresa es que todo nace en Ibagué, aquí funciona su planta donde fabrican los licores, tienen su propia destilería, y proyectan dejar en alto la región con bebidas que la representen. 

La mujer habló de cómo nació la compañía, lo que les ha permitido crecer durante 29 años, y el futuro económico de la ciudad.

 

Alcance

E.N.D.: ¿Ibagué qué representa para Bodegas Santa Lucía?

C.E.C.: Es nuestro hogar, aquí está nuestra historia y proyecto de vida.  Amamos Ibagué, es un buen vividero con muchas oportunidades y lugares bonitos.

 

E.N.D.: ¿Cuántos colaboradores tienen y que significan para usted? 

C.E.C.: Generamos de 40 a 80 empleos directos, de acuerdo a la temporada. Nuestros empleados son nuestra familia, todo lo hacemos en equipo. 

 

E.N.D.: ¿En cuántos departamentos distribuyen?

C.E.C.: Hay unos departamentos constantes y otros de temporada, pero entre todos, llegamos a 27 departamentos, casi todo el país. Nos falta llegar a la Amazonía (risas).

 

E.N.D.: ¿Qué disfrutan hacer en familia cuando no están trabajando?

C.E.C.: Somos una familia muy apegada, para donde vaya uno van todos (risas). Como mis papás ya tienen cinco nietos, todos los planes giran entorno a los niños.

 

Pandemia y ciudad

E.N.D.: Ninguna empresa ha sido ajena a esta situación que estamos viviendo a causa del Covid-19, en su caso, ¿cómo ha sobrellevado la empresa esta situación? 

C.E.C.: Cuando empezó todo esto no pensamos que se iba a cerrar la economía tan rápido. La primera decisión fue enviar todo el personal a realizar teletrabajo. No obstante, todos los clientes empezaron a cancelar los pedidos.

Un día, cenando en familia, caímos en cuenta que teníamos la planta llena de alcohol y todo el mundo lo estaba necesitando. Eso hizo click en nuestra cabeza. A finales de marzo fuimos de las primeras empresas en empezar a despachar alcohol antiséptico a todo el país, no paramos un solo día. 

Después decreció la venta del alcohol, y comienzan a venderse los licores, sobre todo los vinos, ahí empieza a reactivarse el mercado paulatinamente. Sin embargo, vamos a empezar a vender alcohol nuevamente debido al rebrote del Covid-19. 

 

E.N.D.: ¿Qué opina de los confinamientos que se están implementando?

C.E.C.: El tema no es que el riesgo esté en la industria del entretenimiento, para mí, desde que se realicen los protocolos de manera estricta, se debe dar la oportunidad. La crisis económica afecta de muchas maneras a la región, por lo que debe existir un equilibrio, porque si se cierra constantemente, va a llegar un momento en que sean insostenibles los negocios, y todo es una cadena. 

 

E.N.D.: ¿Qué percibe del desarrollo económico de la ciudad, está estancada o le ve proyección?

C.E.C.:  Ibagué tiene todo el potencial para ser un proveedor a nivel nacional no solo del agro sino también de la industria; estamos en una ubicación estratégica y ahora tenemos buenas carreteras para hacer distribución. Con más emprendedores que tengan visión y el trabajo en equipo, la ciudad puede llegar a ser potencia fortaleciendo la industria que es lo que creo que nos hace falta.

 

Preguntas y respuestas

E.N.D.: ¿Cómo inicia la historia de Bodegas Santa Lucía?

C.E.C.: Bodegas Santa Lucía inicia como un sueño de mi padre, Ramón Antonio Castillo, junto a mi mamá, María Eugenia Lasso, de tener su propia empresa. Como mi papá hizo toda la escuela comercial en la industria de licores en dos empresas de Bogotá, de ahí le quedó sembrada la idea de fundar una fábrica.

Mi padre es un emprendedor nato, y cuando a mi mamá la liquidaron de la Corporación de Transporte, con ese dinero decidieron arrancar en 1991 en la calle 15. Era una bodega equipada con tanques, donde iniciaron a producir el primer licor, brandy El Gran Conde.

 

E.N.D.: Esta es una empresa netamente familiar, ¿cuáles han sido las claves para su crecimiento?

C.E.C.: Hay tres claves, primero la perseverancia de mi papá de seguir en esta industria tan compleja, sumado al trabajo incansable de mi mamá, esa fuerza de ellos dos ha sido fundamental para mí y mis hermanas como relevo generacional en el negocio. 

Segundo, siempre hemos sido la misma razón social, no hemos buscado socios, tratando de mantenernos como empresa familiar. Y por último, el respeto por el capital de la empresa, cada uno tiene su sueldo estipulado y las utilidades se reinvierten. 

 

E.N.D.: Sus padres han sido sus mentores en este negocio, ¿cuáles son las enseñanzas de ellos qué más han calado en usted? 

C.E.C.: Nos han inculcado ser soñadoras, optimistas y perseverantes, siempre estamos buscando la solución a cualquier problema. Y la fe en Dios, es la enseñanza más importante, no solo para el éxito del negocio sino también para la vida, somos una familia muy devota. 

 

E.N.D.: Han diversificado su oferta a lo largo de los años, ¿qué líneas de licores producen?

C.E.C.: Somos una de las empresas de licores con los portafolios más completos del país, y eso nos enorgullece mucho porque ha sido fruto de un arduo trabajo. En licores, vendemos brandy, el Ron Añejo Cienfuegos y el Aguardiente Sello Blanco. Fabricamos whisky con nuestra propia destilería, y las cremas son otro de nuestros fuertes.

La última idea fue sacar un licor a base de arroz, nuestra crema ‘4 Lunas’, hasta ahora nuestro proyecto de innovación más ambicioso, homenaje a nuestro departamento. Y  tenemos una línea de vinos y gasificados con la que abastecemos un gran mercado. La innovación es un pilar para la empresa, nuestra forma de romper el molde en la industria. 

 

E.N.D.: ¿Cómo visiona Bodegas Santa Lucía en unos años?

C.E.C.: Soñamos con ser líderes en las líneas que manejamos, a nivel de empresa privada nacional. Por esta razón, no nos apuramos en salir con volumen y precios bajos. La otra meta es exportar nuestro licor 4 Lunas, para que se convierta en embajador del Tolima en el mundo. 

 

E.N.D.: A nivel empresarial, ¿han tenido momentos difíciles?

C.E.C.: El tema de impuestos siempre nos ha complicado. El componente ad valorem del impuesto al consumo de licores nos golpeó muy fuerte. La reforma tributaria de Uribe en su último mandato, que establece una tarifa impositiva de acuerdo a los grados de alcohol que tienen las bebidas, afectó a todos los productores nacionales.

Ahora bien, la Ley de Licores, busca desmontar los monopolios departamentales, esto, si se llega a unificar una estampilla para todo el país en los próximos años, eso puede ser positivo. 

 

E.N.D.: ¿Por qué el nombre Bodegas Santa Lucía?

C.E.C.: En los años 90, todas las empresas de licores se llamaban Bodegas ‘tal’, así que mis papás buscaron complementarlo con el nombre de alguna de sus hijas, pero Clara y María ya estaban registradas y quedaba el de Lucía, mi hermana menor (risas). Desde ahí, Santa Lucía, patrona de los ciegos, ha estado presente en nuestro camino, por eso, la imagen de ella tiene tanta relevancia en la compañía.

 

E.N.D.: ¿Alguna anécdota familiar que represente su pujanza empresarial?

C.E.C.: Mi papá siempre nos levantaba muy temprano con una frase, “a levantarse y a tenerse y trabajar para mantenerse” (risas). Desde chiquitas nos traía a la planta a mirar o trabajar, inculcándonos ese amor por la empresa.

 

DATO

En febrero la compañía tiene previsto el lanzamiento de dos bebidas sin alcohol, la primera a base de jengibre, y la segunda será una soda gasificada. 

 

EL NUEVO DÍA: ¿Quién es Clara Eugenia Castillo?

Clara Eugenia Castillo: Soy ibaguereña, educada en una familia creyente, y la mayor de tres hermanas. Mi familia me inculcó el amor a Dios,  el respeto, la lealtad y la honestidad como pilares fundamentales de mi vida. 

Soy administradora de empresas de la Pontificia Universidad Javeriana, y actualmente me desempeño como gerente General de Bodegas Santa Lucía.

Diálogos empresariales

Redacción económica

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