Vea lo bueno, lo malo y lo feo de la Tributaria

Crédito: Suministrada / El Nuevo Día.
En medio de la discusión política en torno a la reforma tributaria, el análisis técnico del proyecto parecería haber quedado a un lado.
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Carlos Sepúlveda, decano de Economía de la Universidad del Rosario, y Eleonora Lozano Rodríguez, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, analizaron para Colprensa el texto de la iniciativa, desde su aspecto estrictamente económico.

Los dos destacan los aspectos de la reforma que podrían tener mayor impacto, tanto positivo como negativo.

 

Carlos Sepúlveda, Decano de Economía Universidad del Rosario

La reforma tributaria presentada al Congreso es ambiciosa en términos de recaudo, y audaz en corregir problemas de diseño de nuestra estructura tributaria. En primer lugar, propone la eliminación de un gran porcentaje de exenciones, tanto de IVA, como de renta para personas naturales y jurídicas, en línea con insistentes recomendaciones de expertos y académicos nacionales por muchos años, y de las recientes conclusiones de la Comisión de Expertos. En segundo lugar, propone la ampliación de la base para declarar renta y el pago de impuesto de renta de manera progresiva. Colombia debe basar más su recaudo tributario en las personas y menos sobre las empresas, las cuales generan empleo, inversión y crecimiento. En tercer lugar, propone una serie de medidas de gasto social, como extender el programa Ingreso Solidario, necesario para mitigar las carencias de millones de hogares por la pandemia.

Por el lado negativo, destaco también algunos aspectos. Primero, el ajuste de la regla fiscal le quita independencia a la Comisión Independiente actual de definirla, pasándole una mayor responsabilidad al Confis, dependiente del Ministro de Hacienda. Segundo, las propuestas sobre servicios públicos domiciliarios (ajustes de los subsidios poco claras y cobro de IVA a estratos 4, 5 y 6), es una salida fácil con criterio netamente fiscal y no contempla un manejo integral frente a la política de subsidios y contribuciones en la materia, agregando complejidades a un sistema ya de por si disfuncional. Tercero, la exigencia de un mayor recaudo deja por fuera el cobro de IVA a gaseosas y mantiene exenciones de sectores que gozan de esto actualmente. Esto le quita legitimidad al Gobierno en pedir un esfuerzo de muchos, manteniendo beneficios que son difíciles de justificar. Cuarto, una ausencia de compromisos ambiciosos reflejado en el presupuesto de gasto del año entrante que refleje un esfuerzo de fondo del Gobierno de gastar menos y mejor.

 

Eleonora L. Rodríguez, Decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes

La propuesta de reforma fiscal presentada por el Gobierno puede tener efectos negativos y positivos sobre la actividad económica pero aún todo es muy incierto, pues en el debate pueden primar las consideraciones políticas sobre las técnicas que lleven a un texto indeseable desde la perspectiva económica y social. Por lo anterior, y como lo he planteado en diferentes escenarios académicos, considero que, el actual, no es un momento oportuno para debatir una reforma de un sistema lleno de inequidades e ineficiencias, dado el escenario político de final de gobierno presidencial.

Algunos de los efectos económicos de la propuesta, intuitivamente, podrían ser los siguientes:

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Redacción economía

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