Madre descansó de las amenazas y golpes de su hijo

REDACCIÓN - EL NUEVO DÍA
A audiencia pública fue llevado un hombre señalado de maltratar y amenazar de muerte a su progenitora; la mujer pidió a las autoridades la salvaran de su hijo, por temor a represalias.

“No aguanto las humillaciones y los malos tratos, lo he denunciado en la Fiscalía y dijo que por haberlo hecho me iba a matar y tirar al río Chipalo, así como a mis hijos. Les pido que me ayuden para que no vuelva a la casa, tengo miedo de que nos mate”.

De esta manera, el Fiscal 21 URI contó ante el Juez Séptimo de Garantías, lo que una madre angustiada dijo a las autoridades sobre su hijo Ramón Orlando Fajardo Beltrán, luego de que la golpeara porque no le dio dinero, según ella, para comprar bazuco.

El hecho de violencia intrafamiliar se registró en la casa 14 de la manzana 61 en el barrio Topacio, cuando la Policía recibió una llamada de una riña y al arribar al sitio señalado, una mujer de 59 años se les acercó, pidiendo ayuda porque su hijo le estaba pegando.

Según lo narrado durante la audiencia concentrada cumplida en la mañana de ayer en el Palacio de Justicia, el hombre le había pedido dinero a su mamá con la excusa de irse a Bogotá a visitar a la novia y ella le dio la plata, pero al rato volvió pidiendo más.

Ella, al negarse, recibió varios insultos y un puño en la cara, que le dejó inflamados el pómulo y la mano derecha.

Alcira Beltrán, la afectada, contó a la Fiscalía que está cansada de la situación y de las amenazas, y que en una ocasión ella le dijo que la matara, porque así podían descansar todos, ella en el cementerio y él en la cárcel.

Otra de las denuncias consistió en que el sindicado habría enseñado sus genitales a unos menores de edad que estaban en la casa de su progenitora y, además, que permanece siempre con un cuchillo y estuvo en un centro de rehabilitación en Lérida, pero no quiso volver.

Aparte de estas denuncias, se conoció que el indiciado tiene dos sentencias condenatorias por tráfico de estupefacientes; con estos motivos, la Fiscalía solicitó la medida de aseguramiento intramural, la cual fue aceptada por el Juzgado, que envió a Fajardo Beltrán a la cárcel de Picaleña.

Antes de conocerse el veredicto, la mujer, de acuerdo con lo narrado por el investigador, había dicho tener miedo de que su hijo quedara libre para vengarse de ella.

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