Feminicidio en la vereda El Tejar

SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
Ayer no hubo clases en la escuela de la zona y los vecinos se aglomeraron alrededor de la residencia de Sánchez y no podían creer lo que sucedió.

El Tejar es una vereda tranquila, ubicada por la vía del paradero de busetas del barrio Boquerón hacia la loma. Quien vaya hasta allí se demora cerca de una hora a pie.

Sus habitantes viven entre cafetales, matas de cachaco y montañas, allí respiran naturaleza al cien por ciento, pero ayer vivieron una tragedia. Una de sus vecinas fue asesinada sin piedad, al parecer, a manos de su ‘amor’.

 

El caso

Cubierta con una sábana desde los pies hasta la cabeza, con las manos juntas sobre su pecho como si estuviera orando y con una herida en el cuello y sin vida, encontró doña Lucero a su hija María Linsay Sánchez Sánchez.

Este miércoles el hijo menor de Sánchez Sánchez se levantó como de costumbre para ir a estudiar. Al ver que su mamá no despertaba se acercó a ella y le dijo que ya tenía que ir a clases, que lo alistara, pero no respondió. El pequeño se fue hasta la casa de sus abuelos y les contó lo que sucedía.

Al llegar al sitio se dieron cuenta que María Linsay fue asesinada de una manera cruel: Le habían pasado una navaja por el cuello y le segaron su vida.

La gente de El Tejar no podían creer la noticia y doña Lucero en medio del dolor recordó que su hija era alegre y formal, entregada a sus hijos y muy trabajadora.

Hacía labores en el hogar, pero también trabajaba en el campo, en la tierra donde se crió y donde formó su familia. Al parecer, la mujer había quedado viuda años atrás, pero hace más de 12 meses se dio una oportunidad en el amor e inició una relación sentimental con un hombre que se habría convertido en su verdugo: “Él nunca la amenazó, pero mantenían peleando por celos”, refirió Lucero Sánchez.

 

Levantamiento

Hasta el sitio llegaron miembros de la Sijín Metib y cuadrantes de la Policía que acordonaron la vivienda. Por su parte, unidades de criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación se encargaron del levantamiento.

Mientras las autoridades hacían los actos urgentes, al sitio llegó la hija de Linsay, que tiene 15 años. La adolescente no estaba en la casa porque el día anterior se había ido para los Juegos Supérate a participar de un campeonato.

Asimismo, el hijo mayor de la difunta no estuvo en el momento del asesinato debido a que se quedó donde sus abuelos, que residen cerca de su morada.

 

Sospechoso

Los ojos de las autoridades están sobre el compañero sentimental de Sánchez Sánchez. De acuerdo con la madre de la hoy occisa, su hija llevaba aproximado año y medio con Rodrigo Oviedo Nieto, de 45 años. Dijo que con él mantenía discutiendo, al parecer la celaba y había ocasiones en que no le dirigía la palabra.

A Oviedo Nieto varias personas lo vieron ayer a tempranas horas en el camino, iba bien vestido. Los habitantes indicaron que era jornalero y venía del sur del Tolima.

 

Hora 

7 de la mañana fue la hora en que se dieron cuenta que la mujer estaba muerta.

REDACCIÓN JUDICIAL

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