Sin rastro de un joven en Ibagué

Ha transcurrido casi un mes desde la desaparición de Cristian Julián Gómez Méndez, el joven residente en el sector de La Gaviota, quien labora como guarda de seguridad y salió de su casa el pasado 14 de septiembre. A la fecha, aunque se interpuso la denuncia de su extravío ante la Fiscalía General de la Nación, su familia asegura que no hay avances en el caso y la angustia por la incertidumbre crece con los días.
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Se sienten solos

Lina María Gómez, tía de Cristian Julián, asegura que el sentimiento de tristeza en la familia es grande, pues sienten que las autoridades los han dejado solos en el proceso. “Estamos decepcionados porque uno confía en lo que ellos puedan hacer, pues son los que saben. El acompañamiento ha sido muy poco. No nos llaman a preguntarnos qué ha pasado, qué pistas tenemos”, asegura la familiar de Cristian.

Sobre el paradero del joven de 23 años de edad, lo último que se supo fue gracias a una amiga de doña Lina, quien labora en Salud Ocupacional en las carreteras del Departamento y lo vio la misma fecha en que salió de su casa y al día siguiente sobre la vía a Venadillo a bordo de una bicicleta. A partir de entonces, se desconoce hacia dónde se dirigió.

Han sido sus familiares quienes constantemente se han movido para adelantar la búsqueda. “Uno se da cuenta de que si no es una persona reconocida, el proceso no avanza rápidamente”, agrega la pariente.

 

Dejó el celular

Aunque el muchacho dejó su celular en casa, desinstaló su Whatsapp y al reinstalarlo, sus familiares descubrieron que no se pudo recuperar la copia de seguridad, razón por la cual no fue posible saber cuáles fueron las últimas conversaciones que tuvo. También desinstaló el Messenger. Lo único que quedó abierto en el teléfono fue su Facebook, desde donde realizaron una publicación pidiendo a amigos y conocidos que quien lo haya visto o tenga indicios de su paradero, se comunique con su familia.

 

Inescrupulosos se aprovecharon

Personas inescrupulosas aprovecharon la angustia de esta familia para llamarlos y decirles que supuestamente Cristian había muerto y que si deseaban recuperar el cuerpo, debían entregar una suma de dinero. Sin embargo, al exigir pruebas, los oportunistas cortaron comunicación, por lo que se supo que se trataba de una falsa información. También los llamaron haciéndose pasar por funcionarios de Medicina Legal, jugando con la incertidumbre de esta familia que lleva casi un mes sin saber de su ser querido.

Redacción judicial.

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