“Habrá una expresión legítima y decente que nos va a acompañar”, Alfredo Bocanegra

JORGE CUÉLLAR - EL NUEVO DÍA
Alfredo Bocanegra, candidato a la Alcaldía por los partidos Colombia Renaciente y Cambio Radical, dijo que las maquinarias serán derrotadas.

¿Siente garantías para las votaciones de este domingo o persisten los temores que motivaron esa denuncia que presentaron varios candidatos por supuestos delitos electorales?

Los nubarrones persisten y solo nos garantiza un buen debate electoral la presencia intensa de personal de la Dijín y la policía judicial del CTI, con el propósito de detectar posibles focos de corrupción y desplazamiento de dineros en efectivo, que permitan documentar una presunta compra de votos. Queremos evitarle a la ciudad otra vergüenza después del escándalo de los Juegos Nacionales y que aquí no se repita un ‘Merlanazo’, sino que sea un debate sobre el que no queden dudas de su transparencia.

Ahora, para nadie es un secreto que quienes deberían dar esas garantías a nivel departamental se han uniformado políticamente, sacando candidatos de su propia estructura interna a quienes prohíjan como si se tratara de la Roma antigua, donde los patricios que no tenían hijos, adoptaban los de otros para que pudieran reemplazarlos en el Senado. Acá vivimos esa situación muchos siglos después.

Andrés Hurtado y Rubén Darío Correa han desestimado las acusaciones diciendo que son ataques sin fundamento. ¿Qué piensa de eso?

¿No es diciente que seis de los ocho candidatos manifiesten inconformidad por falta de garantías? Un candidato que ha demostrando incompetencia y desconocimiento de las normas reconoció a través de Facebook estar incurriendo en posibles prácticas de corrupción al elector mediante la entrega de mercados. Y el otro candidato imputado por peculado que tiene audiencia preparatoria para juicio el 29 de noviembre en el Juzgado Segundo Penal del Circuito.

Estos candidatos tienen unos riesgos jurídicos que deben ser objeto de observación minuciosa por parte de los ibaguereños. La ciudad no puede asumir el costo de unas nuevas elecciones que sembrarían un escenario de ingobernabilidad, tragedia, desprestigio y mala reputación, parecida al espectáculo nauseabundo de Cartagena, donde han tenido 11 alcaldes en ocho años.

¿Cómo recibió la demanda por injuria y calumnia que le puso el gobernador Óscar Barreto? ¿Se mantiene en esas afirmaciones en contra de él?

De perseguido político paso a ser perseguido judicial. Eso es normal y lo han practicado muchos personajes en Colombia. Ojalá no tenga otra modalidad y no cambie de tonalidad esa persecución. Si (el gobernador) apela a la institucionalidad, cuando sea citado, estaré dispuesto a acudir. No quiero restarle importancia, pero en estricto sentido es una querella, donde tendré que conocer la totalidad del escrito y mirar a qué le está dando el contenido de injuria y calumnia. Es un proceso muy largo y eso casi nunca concluye en absolutamente nada. 

¿Se siente derrotado?

Jamás. Cuando uno hace las cosas bien en política, nunca pierde. Aquí ni se han abierto las urnas ni se ha contabilizado el primer voto. Creo que va a haber una decisión que sorprenda a las maquinarias. Habrá una expresión legítima y decente que nos va a acompañar, porque tenemos todas las opciones y posibilidades.

Le refiero tres casos históricos de victorias electorales contra todos los pronósticos: primero, el triunfo que propinó Francisco Peñaloza al candidato santofimista; segundo, el sorpresivo triunfo de Rubén Darío Rodríguez frente a Luis H. Rodríguez y, por último, la elección de Guillermo Alfonso Jaramillo, donde los favoritos eran Ricardo Ferro, por repetición, y Jhon Esper Toledo, por respaldos y recursos.

¿Cree, como dicen algunos, que el futuro alcalde se enfrentará a una situación con poca legitimidad para gobernar debido a la baja votación con la que salga elegido?

El próximo alcalde va a ser elegido por una votación muy escasa. Y si los indecisos, que son hartos, no se expresan por un voto inteligente y de opinión por una candidatura independiente, vamos a tener una elección muy estrecha de un 15% frente a un 85% que votó contra el alcalde u otras opciones.

Se necesita mucha capacidad política para poder recomponer ese rompecabezas que queda revuelto y diseminado en la ciudad después de una campaña dura. Además, donde hay unos nubarrones muy fuertes si los elegidos son personas que están en los primeros escalones de la Fiscalía por posible corrupción al elector y peculado en concurso con otros delitos. 

Muchos se quedaron esperando una alianza. ¿Faltó desprendimiento de parte de los candidatos para llegar a tener un escenario distinto al de hoy?

Es muy difícil llegar a esa serie de consensos por muchas razones. Tenemos algunas coincidencias, pero no pensamos de la misma manera ni proponemos lo mismo. La parte fuerte de nuestra propuesta es hacer una ciudad facilitadora de inversión privada y competitiva. Tengo una forma de pensar muy clara y es muy difícil que una persona lo pueda adoptar. 

Tampoco puedo entregarle mi programa a una persona inexperta para que lleve la ciudad a una debacle basada en unos mercados que no resuelven el problema de alimentación de los ibaguereños, porque es una política miserabilista que va a volver más pobres a los pobres. Entonces, o los ibaguereños votan por este programa de gobierno, que es el mejor, o permiten que esos dos candidatos, a pesar de su conducta judicial e incompetencia, puedan ganar.

 

 

Busca el voto independiente

Si este domingo se convierte en el alcalde, ¿con quién va a gobernar?

Haré un gabinete seleccionado con independencia. Como siempre he proyectado el talento ibaguereño y soy profesor de todas las universidades de Ibagué, sé lo que se fabrica en la ciudad, de manera que vamos a tener una gama muy grande para escoger mujeres, jóvenes y adultos muy experimentados, sin que haya una recomendación política. Yo no necesité una. Por el contrario, me tocó desmarcarme de la política tradicional para que no me fueran a confundir con un estafeta de los actores políticos tradicionales.

Con una ciudadanía mal acostumbrada a la hora de votar, ¿cree que caló el mensaje de independencia que tomó en estas elecciones?

Creo que sí ha calado. Lo que pasa es que existen diferentes candidaturas que tienen valores importantes, buena conducta y dicen cosas buenas a la opinión. Pero si analizamos la ponderación de todas las encuestas, hoy podríamos estar entre los tres primeros y nos permitiría pasar por el centro. Esto dice que requerimos de un voto independiente que considere que es momento de votar por nosotros, los únicos que hemos demostrado crecimiento, credibilidad y conocimiento. 

 

Lo que queda y lo que proyecta

¿Cuál es la huella que deja el alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo?

Es muy importante reconocer que Guillermo Alfonso logró una elección contra todos los pronósticos, las maquinarias y muchos recursos económicos. Sale con unos niveles de aceptación favorables y, de alguna manera, en el tema ético le lavó la cara a la ciudad. Tiene una figuración nacional debido a su peso político y personal, que es respetado por propios y extraños, y que genera confiabilidad en el Gobierno central, tanto en el anterior como con este que le tocó trabajar. Ha representado una especie de mitigación del duro impacto moral que padeció la ciudad con el desastre de la anterior administración. Muy seguramente si el elegido hubiera sido el candidato de la Administración de entonces, la crisis de Ibagué habría sido terrible.

¿Ha contemplado la posibilidad de un segundo lugar, hecho que le garantizaría una curul en el Concejo?

Nosotros solo estamos pensando en asumir grandes responsabilidades para que Ibagué se haga a un buen alcalde que trabaje en la calle, escuche mucho la comunidad, pueda socializar los temas, priorice las ejecuciones y esté con las botas puestas llegando a las 6 de la mañana a mirar las obras públicas.

Con 35 años en el manejo de la cosa pública, tenemos la idoneidad para que las cosas se hagan bien y cumplamos con las metas de ejecución, teniendo en el primer semestre planificadas la carrera 13 y la calle 103. Y podamos tener los procesos licitatorios para que en enero de 2021 estemos ejecutando esas dos obras, necesarias para la ciudad.

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