“Es momento de que Duque demuestre que es defensor de animales”, Juan Carlos Losada

SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
En la Universidad del Tolima, el representante liberal realizó la primera audiencia pública para socializar y dialogar sobre el proyecto de ley que crea el Código Nacional de Protección Animal, que busca regular todas las interacciones entre humanos y estos seres sintientes.

¿Cuáles son las líneas gruesas del proyecto y qué elementos puede rescatar de la audiencia pública realizada en Ibagué?

Este es un proyecto ambicioso, con más de 250 artículos, que regula todas las interacciones entre humanos y animales de compañía, trabajo, granja, industrias, criaderos, fauna silvestre. Es posiblemente la legislación más completa que se haya presentado, no solo en Colombia y América Latina, sino a nivel mundial.

Siendo un proyecto tan amplio, estamos en la obligación de escuchar a los ciudadanos de todo el país, porque tendrá implicaciones para sectores como la ganadería o la avicultura, y temas policivos, por ejemplo.

Las voces del Tolima e Ibagué fueron muy importantes porque nos acercaron, de alguna manera, a las problemáticas rurales de una ciudad intermedia que todavía no tiene institucionalidad para los animales y las autoridades apenas están empezando a tomar conciencia de la necesidad de trazar políticas públicas efectivas para la protección de los animales. Fue una audiencia fructífera que nos permitió recaudar información valiosa para mejorar el proyecto.

¿Este Código va en sintonía con la ley que castiga el maltrato animal?

Sí. Está ligado y en consonancia. La ley 1774 de maltrato animal, de la cual soy autor, fue aprobada en 2015 en el Congreso de la República y sancionada en 2016 por el presidente Juan Manuel Santos, tenía dos ejes fundamentales: primero, declarar a los animales seres sintientes al interior del ordenamiento jurídico colombiano, porque eran considerados simples cosas, y, segundo, convertir en delito el maltrato en su contra, pero no por la vía del daño en bien ajeno sino que debía comprometer unas consecuencias mayores.

Siguiendo la línea de esta ley, se abre una puerta enorme para regular desde esa nueva visión todas las interacciones humanas con los animales. Como ya son considerados seres sintientes y sujetos de especial protección por parte del Estado y las autoridades, nuestro relacionamiento con ellos debe partir de una lógica distinta en la cual el humano debe garantizar la protección y el bienestar de los animales.

Hay varias actividades económicas que se sustentan en la explotación animal. ¿Cuál es la postura que tienen sobre el proyecto los gremios que representan y defienden los intereses de estos sectores?

Hay que decir que en Ibagué, además la comunidad académica y entidades como la Personería, estaban presentes delegados de distintos gremios como Fedegán y Fenavi. Estoy seguro de que le van a hacer marcación personal al proyecto y las 14 audiencias públicas que tendremos en todo el país. En este espacio no quisieron intervenir y fueron más en calidad de escucha. Supongo que a medida que avancen las audiencias públicas, estos gremios van a empezar a manifestarse.

Nosotros les dejamos muy claro que de ninguna manera queremos torpedear sus industrias, pero tienen que entender que ahora deben subir la calidad de los estándares de bienestar de los animales con los que ellos trabajan y, por lo tanto, estamos dispuestos a llegar a acuerdos, partiendo de la base que los animales ya no son cosas.

En este país, cada animal tiene un gremio, pero no para defenderlo sino para explotarlo. Por lo tanto, no hay ninguna legislación que toque a los animales que termine teniendo dificultades con los gremios. Los intereses económicos riñen con los estándares de bienestar, pero creo que el país ha tomado conciencia de la necesidad de defenderlos.

Es sabido que los proyectos requieren el acompañamiento y el apoyo del Gobierno para que sean aprobados. En este caso, ¿cuál ha sido el respaldo?

Iván Duque dijo en campaña y una vez posesionado que sería el presidente más animalista del país. Este es el momento de que lo demuestre, porque en lo que ha tenido que ver con las corridas de toros, por ejemplo, desgraciadamente ha sido un tibio. Aquí tiene una oportunidad de oro, para que demuestre que es animalista y Colombia de un salto de calidad que lo coloque a la vanguardia en el tema animal.

Hasta ahora hemos encontrado apertura en el Gobierno, sobre todo en el Ministerio de Agricultura, con el cual hemos construido de la mano. Y aunque no estamos de acuerdo en todo, hay acuerdos importantes. Hemos tenido más dificultades con el Ministerio de Salud, al que no le gusta tener tantas responsabilidades en los temas de animales. Y respecto a la fauna silvestre, el Ministerio del Ambiente tiene a cargo la obligación de sacar adelante una política pública nacional de bienestar y protección animal.

 

Dato

A la audiencia pública, realizada en la Universidad del Tolima, acudieron representantes de fundaciones animalistas, refugios, gremios, juntas de protección, estudiantes y ciudadanía en general.

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