La propuesta de Robledo a Duque sobre el Covid-19

Crédito: COLPRENSA - EL NUEVO DÍA
En una carta al presidente Iván Duque, el senador Jorge Robledo hizo recomendaciones sobre cómo financiar y qué hacer con el mayor gasto público necesario para atender la pandemia. Según dijo, en Colombia la crisis puede ser peor que en otros países.
PUBLICIDAD

Una de sus propuestas en la obtención de recursos. ¿De dónde se podrían sacar?

Se necesitan recursos con urgencia. Para esto, es necesario reorientar el gasto público nacional de áreas que no son prioritarias en las actuales circunstancias hacia las que sí lo son e invertir en la atención de la crisis utilidades de empresas como el Banco de la República, Ecopetrol e ISA. Lo mismo debe hacerse con utilidades, inversiones y gastos no prioritarios de departamentos, distritos y municipios.

Una suma importante, del orden de cinco mil millones de dólares, puede obtenerse de inmediato de las reservas de propiedad de Colombia que hoy reposan inactivas en bancos en el exterior. Esta decisión la facilita que dichas reservas llegan a 53 mil millones de dólares y superan en 50 por ciento, el mínimo que recomiendan mantener guardados, en condiciones muy diferentes a las actuales, los organismos internacionales de crédito.

También es posible que el gobierno y los de otros de otros países en parecida situación de crisis le planteen a la comunidad internacional la urgente necesidad de refinanciar sus deudas públicas externas, y también las privadas.

También planteó adquirir créditos. ¿Con quiénes?

Se puede recurrir a grandes créditos con emisión del Banco de la República al Gobierno nacional, préstamos que, como se sabe, constituyen una respetable forma de financiar gasto público en las mejores condiciones que puedan diseñarse. Pero también es posible cambiar la reforma tributaria de 2019 en lo que tiene que ver con las grandes rebajas de impuestos que obtuvieron las quinientas mayores empresas que operan en Colombia. Y modificarse o eliminarse exenciones tributarias que ahora más que nunca carecen de justificación, si se piensa en el interés nacional.

¿Qué cree debe implementarse en cuanto al sistema de salud?

El aumento del gasto público en salud debe ser prioritario. Debe aumentarse la capacidad de diagnosticar el Covid-19. Debe fortalecerse la capacidad de curación del virus, aumentado las camas dotadas de las tecnologías necesarias en IPS públicas y privadas y en otras edificaciones adaptadas para ese fin. El gobierno debe ser audaz en promover la fabricación de los equipos que hacen falta. No puede seguir habiendo un solo médico, personal de enfermería y demás trabajadores de la salud con sus sueldos atrasados, en malas condiciones laborales y sin la suficiente protección de bioseguridad.

¿Y qué medidas plantea para las personas que viven del día a día?

El efecto de la reclusión obligatoria entre quienes viven de la informalidad y los que están perdiendo sus empleos es más problemático que para otros sectores y puede dar pie a protestas sociales. Todos ellos deben recibir de inmediato recursos oficiales que les aseguren capacidad de compra y consumo. También sirve la suspensión de pagos de servicios públicos y la entrega de consumos mínimos gratuitos en agua y electricidad. El Estado puede emplear masivamente, en especial a jóvenes, para algunos oficios. Y deben aprobarse normas que impidan que la crisis se convierta en una masacre laboral. Hay que resaltar que el mayor consumo ciudadano, es un estímulo sin igual para el mejor funcionamiento de la economía.

¿Por qué llama la atención sobre los recursos para respaldar la producción de bienes y servicios?

La industria y el agro, al igual que el resto del aparato económico, deben ser protegidos y estimulados por el Estado, que son fuente de empleo, ingreso y consumo. Sus necesidades de nuevos créditos en condiciones especiales y las soluciones a sus problemas de deudas deben ser atendidas de inmediato. También pueden contratarse con ellos la fabricación de insumos para la salud necesarios para atender la crisis. Y de ninguna manera pueden faltar las determinaciones que aseguren la producción y recolección de alimentos en el campo y su llegada a la mesa de la ciudadanía.

EL NUEVO DÍA

Comentarios