‘Desde Charlemos Tolima pasamos de la tertulia a la acción’

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
Este grupo de ciudadanos conversa de manera propositiva sobre diferentes temas del departamento.
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El periodista y empresario Juan Manuel Ramírez Montero, uno de los creadores de la tertulia digital Charlemos Tolima junto a un amplio grupo de tolimenses, hizo un análisis sobre los avances y desafíos que tiene el Tolima en temas fundamentales como educación, cultura, economía, medio ambiente y agricultura, a propósito del aniversario de este grupo de ciudadanos que conversan de manera propositiva sobre diferentes temas del departamento.

¿Cómo nació Charlemos Tolima?

En una conversación hace cuatro años con el abogado Andrés Bernal Morales, actual magistrado de la Justicia Especial para la Paz, en la que reflexionamos sobre los enormes desafíos que debe superar el Tolima para transformarse en un territorio moderno, incluyente y en el que se generen empleos de calidad, llegamos a la conclusión que podría constituirse un grupo de tolimenses destacados en la vida nacional y en el mundo para reflexionar de manera propositiva sobre esa visión de departamento. Inicialmente creamos el grupo con 15 personas y actualmente somos 50. Todos con visiones diferentes, ejercicios profesionales diversos, momentos de la vida distintos pero con un propósito común.

¿Cuál ha sido el mayor logro del grupo?

Comenzamos como un espacio virtual en el que se conversaban problemáticas del departamento, que a todos preocupan, como el desempleo, la inseguridad, el débil tejido empresarial, la necesidad de tener una vocación económica clara, la urgencia de priorizar recursos en educación y cultura, la deuda histórica para reivindicar la música como eje central, el impulso a la competitividad y la lucha contra la corrupción. Logramos pasar de las palabras a las acciones y con el tiempo empezamos a adoptar causas nobles como el apoyo al Conservatorio del Tolima -que estuvo al borde de la quiebra-, el desarrollo del Panóptico de Ibagué para garantizar que conserve la identidad cultural del Tolima, la reestructuración del gobierno corporativo del Museo de Arte del Tolima, el acompañamiento al Ibagué Festival -inspirado en el Festival de Música de Cartagena- y el acompañamiento a la obtención de la denominación de origen de las artesanías de La Chamba, la recuperación de los recursos del nivel nacional de los escenarios deportivos. Recientemente hemos acompañado acciones para la protección del medio ambiente en Ataco, a propósito de una mina de oro que quiere funcionar en ese municipio.

¿Cómo ha cambiado el Tolima estos cuatro años?

Hay temas de agenda en los que se ha evolucionado, como la mayor conciencia desde las autoridades locales frente a la necesidad de tener un territorio con mayor conectividad de tecnologías de la información. Se ha comenzado a priorizar la agenda cultural de una manera distinta garantizando que el Conservatorio del Tolima y el Museo de Arte del Tolima -por ejemplo- perduren en el tiempo y se ha dado una apertura hacia la mayor gestión de cooperación internacional y al liderazgo de proyectos en articulación con el Gobierno Nacional. Se han consolidado grandes eventos que exponen al departamento como un escenario cultural muy importante donde se destacan el Ibagué Fest o el Mangostino de Oro. También es clave el mayor valor que se le está dando desde la ciudadanía al cuidado del medio ambiente, a la protección de los ríos y de las reservas naturales.

¿Y en qué se ha quedado el departamento?

Persisten problemas estructurales que no reflejan mejoras. El Tolima tiene una débil estructura empresarial, un escaso liderazgo desde lo público para la generación de empleo y la suma de todo esto impide que tengamos una participación importante en el crecimiento económico del país. El desempleo, particularmente en lo que afecta a los jóvenes, es una de las grandes derrotas del Tolima. Incluso sin pandemia el desempleo estaría por estos días en un nivel preocupante. Estamos sobrediagnosticados y todo el mundo sabe lo que tiene que hacer pero no se ha hecho. La fórmula es sencilla: educación de calidad, competitividad (que pasa por infraestructura en todos los sentidos, trámites eficientes y  servicios públicos de primera línea), condiciones apropiadas para que lleguen las empresas, alianzas público privadas, una definición clara de la vocación socioeconómica y articulación de un plan de emergencia con el Gobierno Nacional.

¿Qué otros temas le preocupan?

Hay tres temas que son muy preocupantes. La informalidad -que es un fenómeno de país- y en el que el Tolima lidera. La necesidad de invertir más en educación para que nuestros jóvenes salgan mejor preparados y con habilidades que les permita insertarse en el nuevo mercado laboral. Para eso hay que redefinir el enfoque de calidad de la educación, entendiendo que debemos formar jóvenes con capacidad de pensar, crear y salir de la caja. No podemos seguirnos conformando con que nuestras instituciones educativas se queden en la mitad de los ránking de calidad o de puntajes del Icfes. Y un tercer aspecto es la confianza en las instituciones que también es una problemática nacional pero que quedó muy afectada en el Tolima desde el escándalo de corrupción de los Juegos Nacionales.

¿Qué departamento sueñan en Charlemos Tolima?

No quisiera en ningún momento hablar por todos los miembros porque hay tantas opiniones y matices que mal haría yo en asumirlas como propias, pero le podría decir que muchos compartimos la idea de que el Tolima sea un departamento con una visión ambiciosa de progreso, en el que se formulen grandes proyectos para los próximos 30 años que permitan una transformación de la región central en términos de competitividad y generación de empleo. Los territorios están llamados a aprovechar la tecnología para tener más jóvenes accediendo a educación virtual en universidades colombianas e internacionales, más negocios con plataformas de pago haciendo comercio electrónico, más polos de desarrollo para fomentar el turismo y la cultura y permitiéndoles a colombianos y extranjeros descubrir un departamento con una extraordinaria riqueza de recursos naturales.

¿Y sobre Ibagué qué puede decir?

Que tiene una oportunidad enorme de convertirse en una ciudad que le apueste a la Cuarta Revolución Industrial, soportada en el poder transformador de la mayor inversión en cultura, música y educación para preparar a las nuevas generaciones para un mercado laboral que demanda más ingenieros, programadores, científicos, creativos y artistas. Uno sueña con una ciudad que haga una gran intervención urbanística permitiéndoles a visitantes y locales aprovechar un gran corredor cultural desde el centro de la ciudad y hacia aquellos lugares emblemáticos que permiten impulsar el comercio. Si algo es prioridad en este momento en materia de cooperación internacional, proyectos desde el Gobierno Nacional y convocatorias de apoyo desde diferentes sectores, son aquellas apuestas que contribuyan a que las ciudades sean inteligentes. Y en eso ya varios centros urbanos de Colombia están haciendo la tarea, combinando la economía digital con las industrias creativas.

¿Qué se viene para Charlemos Tolima?

Nos parece importante seguir acompañando las actuales iniciativas pero además adoptar otras como la necesidad de la remodelación del Teatro Tolima, el impulso a la agencia para la promoción de la inversión, la transferencia de conocimiento desde ciudades que lo hacen bien como Medellín o Bogotá y la mayor participación del departamento en los grandes proyectos de país. Seguir aportando ideas, gestiones, contactos, voluntades, articulaciones y todas las acciones posibles que se puedan  llevar a cabo para sacar adelante al Tolima, sin ningún interés distinto de ayudar. Los territorios se transforman con liderazgo y ese ejercicio parte de la capacidad que tenemos los ciudadanos de aportar un grano de arena a las problemáticas sin ninguna aspiración distinta que la de sentir que se puede pasar de las palabras a la acción.

Miembros de Charlemos Tolima

La tertulia está conformada por Juliana Márquez, Alfonso Gómez Méndez, Armando Vegalara, Silverio Gómez, Javier Díaz Molina, Guillermo Hinestrosa, Alfonso Reyes, Andrés Bernal Morales, Augusto Trujillo, Carlos Gustavo Cano, Adriana Quijano, Alba Lucía García, Carlos Orlando Pardo, Carlos Ruiz, Carmen Inés Cruz, Carlos Guillermo Aragón, César Vallejo, Darío Ortíz, Diego Alvarado, Eduardo Aldana, Eleonora Betancur, Germán Quintero, Jorge Jérez, Greis Cifuentes, Guillermo Pérez, Hernando Ramírez, James Cañón, Jesús Ramón Rivera, Jorge Bernal, Juliana Kairuz, Luis Alfonso Ramírez Peña, Leonidas López, Luis Ernesto Vargas, Luis Alfredo Huertas, Luis Fernando Garibello, Margarita Rubio, Mateo Vegalara, Mauricio Gonzalez Cuervo, Mónica Barrios, Nelson Ascencio, Nelson Osorio, Nestor Parra, Óscar Iván Castaño, Óscar Sánchez, Óscar Valencia, Paula Barcenas, Paulo Laserna, Santiago López y Juan Manuel Ramírez Montero (moderador). Entre sus miembros fundadores estuvieron Juan Mario Laserna (QEPD) y Yezid Castaño (QEPD), a quienes se rinde un permanente homenaje a su memoria.

EL NUEVO DÍA

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