“Les importó más la politiquería que el beneficio para la región”: gerente de Hidrototare

Crédito: Suministrada/EL NUEVO DÍAEl proyecto ha sido rechazado por comunidades de Venadillo, Anzoátegui, Alvarado, Piedras, Santa Isabel e Ibagué.
Iván Benítez, gerente General de la Hidrogeneradora Pijao S.A.S., empresa a cargo del proyecto cuya licencia ambiental fue revocada por Cortolima, aseguró en entrevista que cumplieron todos los requerimientos técnicos exigidos, pero terminaron en medio de una pelea política.
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EL NUEVO DÍA: ¿Cómo controvierte que hagan falta varios requerimientos técnicos?

IVÁN BENÍTEZ: Durante ocho años de trámites ante Cortolima tuvimos innumerables reuniones en las que siempre respondimos y aclaramos todos los requerimientos. Por eso nos ha extrañado que ahora salgan, después de tanto tiempo, con que nuestra licencia no cumple. Garrafal error porque tenemos todos los soportes para demostrar técnicamente que tenemos un proyecto limpio y que aquí hay un tema político.

Las objeciones que sustentan la revocatoria de Cortolima son ítems sencillos, de estricto cumplimiento, que quedaron planteados para que fueran solucionados antes de iniciar la construcción de la obra. Son cosas subsanables sobre las cuales no se pueden agarrar para negarnos la licencia porque la parte gruesa o fundamental del proyecto está debidamente sustentada.

 

E.N.D.: ¿Pero, entonces, sí hay aspectos técnicos que no están claros en la licencia?

I.B.: Así funcionan todas las licencias del país. Son puntos pendientes por subsanarse, como la línea de transmisión, cuyo trámite se realiza en pocos meses; el sitio donde se va a depositar el material de excavación, que iba a ser acordado con Cortolima antes de la obra, o la ubicación de una estación metereológica que tenemos que instalar cuando ya estemos allá porque antes no la destruyen. No encontraron nada de fondo para objetar la licencia.

Pero lo más grave es que revocaron la licencia cuando ya se había vencido los términos para sacar su resolución. Todo lo hicieron a las patadas y de una forma sesgada. Acá les importó la politiquería más que el beneficio para la región. Como una empresa con más de 25 años haciendo centrales hidroeléctricas desde El Salvador hasta Chile, hemos procurado tener un proyecto técnicamente soportado que va a compensar los impactos mínimos generados.

 

E.N.D.: ¿Por qué dice que esto trasciende de lo técnico a lo político?

I.B.: Porque desde diciembre el exgobernador (Óscar Barreto) públicamente dijo que esa licencia iba a ser objetada y revocada por Cortolima. Ya había un sesgo. No sé por qué razón nos meten a nosotros, una empresa que quiere desarrollar un proyecto beneficioso de energías limpias, en una disputa política entre dos grupos que hay allá. No pertenecemos a ningún partido ni estamos aliados con una casa política ni nos identificamos con anteriores administraciones. Y si tuviéramos algún acercamiento con la Administración anterior (de Cortolima), hubiéramos sacado la licencia a los dos o tres años, que es lo normal en este país.

 

E.N.D.: Igual el proyecto se ha enfrentado con un reclamo muy fuerte de las comunidades...

I.B.: Es verdad. Pero es que algunos grupos desinformaron a la ciudadanía. Por ejemplo, los arroceros engañaron a la población diciendo que le vamos a quitar el agua. Falso. Esta pequeña central capta el agua, mueve las turbinas, produce energía y devuelve la misma cantidad al río. Nosotros estamos en la cuenca alta, donde no hay población, animales o viviendas, y los arroceros están ocho kilómetros abajo consumiendo y dañando el río Totare.

Esto es muy fácil, pero no han querido entender porque no se les da la regalada gana y unos grupos nos echaron en contra a la población con intereses oscuros. Una central hidroeléctrica, en realidad, va a traer beneficio. Con la construcción de la central durante dos años y medio vamos a dar 400 puestos. ¿Quién va a dar trabajo en esta época si al país le va a tomar tres o cuatro años recuperarse de la pandemia?

 

E.N.D.: ¿Qué responde sobre el impacto que generaría la tala de árboles que implica ejecutar el proyecto?

I.B.: Alrededor de eso también se crearon mentiras. Lo que no dicen es que esos árboles que se van a cortar para la construcción de una vía que le servirá a los agricultores para sacar sus productos y se va a hacer una compensación con la siembra de 6.000 árboles que van ayudar a la cuenca a tener más agua. En este país están funcionando centrales hidroeléctricas desde hace 80 años sin ningún daño ambiental. Al contrario, traen beneficios económicos y sociales para la población. Es inexplicable que un departamento con los más altos índices de desempleo del país se oponga al desarrollo. 

 

E.N.D.: Los ambientalistas también advierten unas afectaciones por remoción en masa. ¿Qué responde al respecto?

I.B.: Primero, el proyecto está muy lejos de los sitios que fueron determinados con posibilidad de remoción en masa. Segundo, en el tramo del proyecto no hay ningún cultivo, animal o vivienda. Está ubicado en un cañón donde no se para ni una cabra. Tercero, vamos a captar agua con una presa lateral pequeña que luego vamos a transportar debajo de la tierra y luego va a salir del otro lado de la montaña. No nos vamos a meter con las riberas ni vamos a tocar los taludes.

 

¿Hubo pago de favores?

.N.D.: Se ha dicho que el exdirector de Cortolima, Jorge Enrique Cardoso, fue contratado en la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), una entidad a cargo de su yerno, el ministro Jonathan Malagón, por la expedición de la licencia con presuntas inconsistencias. ¿Sobre eso qué dice?

I.B.: Con el doctor Cardoso no me volví a ver más. Salí muy disgustado porque se demoraron ocho años en darme la licencia. No tengo relación con él y tengo entendido que él trabajaba en esa institución antes de ir a Cortolima. No sé de dónde sacan que he movido influencias políticas. Si las hubiera tenido con Cardoso, me hubiera dado la licencia a los dos años, como ocurría antes en Cortolima.

A mi empresa la obligaron a cumplir todos los requisitos habidos y por haber en este país. Durante años estuvimos yendo y viendo, contratando técnicos y especialistas, para dar estricto cumplimiento a todo lo que exigía Cortolima, para que ahora unos ‘nuevos genios’ echen para atrás unos estudios en tres meses. No hay derecho. Nosotros luchamos y cumplimos. Si hubiéramos tenido influencia, hace rato estaríamos construyendo.

 

E.N.D.: ¿Y cuáles fueron los términos de la relación con el exalcalde de Venadillo Ilber Beltrán? ¿Cuál es la interlocución con los actuales mandatarios?

I.B.: Como es normal, hice contacto con los alcaldes de la zona de influencia del proyecto. En algún momento, el alcalde Ilber Beltrán me pidió el favor de que le presentara a cierto político (Rodrigo Lara) que en esa época podía ayudarlo en la consecución de recursos y sus gestiones ante el Gobierno central. También tuvimos una reunión con el vicepresidente del Banco de la República, Carlos Gustavo Cano. Lo ayudé, como he ayudado a muchos alcaldes del país. Con los actuales no tengo ninguna relación. No sé si están en contra o a favor del proyecto.

 

E.N.D.: Además de la demanda a Cortolima, ¿qué otros caminos han contemplado para seguir con el proyecto?

I.B.: Estamos analizando todos los caminos y afortunadamente hay alternativas de solución. Lamentamos mucho esto por el pueblo del Tolima. Sé que hay gobernantes que actuaron de buena fe y apoyaron el proyecto. Infortunadamente ganó la irracionalidad. Confiamos en que se pueda aclarar todo, que se llegue a la verdad y que sea la justicia la que disponga lo que haya que hacer. Estamos convencidos de que el proyecto solo trae beneficios económicos y sociales para la región.

 

 

LUIS MIGUEL NARANJO

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