Crimen de líder campesino del Tolima es declarado de lesa humanidad

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
La Fiscalía 75 Especializada de la Dirección contra Violaciones de Derechos Humanos declaró como un crimen de lesa humanidad el homicidio de Julio Alfonso Poveda Gauta, dirigente campesino tolimense de la Unión Patriótica. De esta manera se garantiza que la investigación penal en el caso no prescribe y debe ser integral.
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La decisión fue producto de una solicitud de la abogada Yessika Hoyos, integrante del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (Cajar), quien, en representación de la familia de la víctima, consiguió que se revisara una decisión anterior de la Fiscalía en la que sostenía que no estaba probado que el asesinato hiciera parte de un ataque generalizado y sistemático dirigido contra los militantes del Partido Comunista y miembros de la UP, y que el contexto de violencia sociopolítica que rodeó el ejercicio político y social de Poveda no constituía automáticamente la causa de su asesinato.

Frente a esta resolución, el 27 de julio pasado, la organización presentó un recurso de reposición, en el que argumentó que dentro del sumario sí había suficiente material probatorio para establecer que el homicidio de Poveda respondía a los criterios contextuales de sistematicidad y generalidad requeridos para declararlo como un crimen de lesa humanidad en reconocimiento de los derechos de las víctimas a la verdad y la justicia.

Según explicó el colectivo, la importancia de esta decisión radica en que tanto la Fiscalía 75, como la representante del Ministerio Público, reconocen que es cierto que durante veinte años se ha defendido institucionalmente una teoría del caso lo suficientemente sólida para concluir que el homicidio se dio de acuerdo al contexto de violencia sociopolítica y atendió a su condición de líder sindical, agrario y militante de partidos políticos de izquierda

La Fiscalía, explicó Cajar, también reconoció que Poveda era una persona que vivía prevenida en razón del ejercicio de su activismo y estaba amenazada, situación que debió ser atendida “por el Estado colombiano en el contexto de violencia sociopolítica en el que vivía, y que se extendieron y materializaron en el amplio círculo social y familiar al que pertenecía”.

Y agregó: “En este punto, la Fiscalía reconoce que el líder social y político era el blanco perfecto para el accionar de los grupos armados ilegales, por lo que su activismo social fue el móvil de su asesinato, al igual que en los casos de otros importantes líderes agrarios como Víctor Julio Garzón y William Jaimes”.

Además, la Fiscalía afirmó que la muerte de Poveda sí obedeció a un plan premeditado, que involucró su perfilamiento y persecución para ser asesinado, actos que, sumados a la desprotección por parte del Estado, que no le brindó la protección que requería a él ni a los miembros de sus colectividades políticas y dejaron miles de víctimas.

Su muerte

Poveda nació en Icononzo e inició su vida política en las juventudes agrarias de la región del Sumapaz en donde se formó como un líder campesino de la zona. Muestra de sus iniciativas fue fundar la Federación Sindical Agrícola y la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia, y desde 1987 se desempeñó como gerente de la Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias.

Sin embargo, siendo integrante del Partido Comunista y militante de la UP, Poveda fue asesinado el 17 de febrero de 1999 cuando se movilizaba en su vehículo en Bogotá. El hecho ocurrió en la mañana mientras esperaba que el semáforo cambiara, cuando tres personas que se movilizaban en una moto le dispararon en repetidas ocasiones.

EL NUEVO DÍA

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