‘Seguiré haciendo escama contra este Gobierno criminal’

La periodista y abogada tolimense María Niny Echeverry, vocera nacional del Movimiento por la Vida, dijo que no se siente asustada por haber aparecido en los perfilamientos del Gobierno nacional, al cual cuestionó porque no ha tenido voluntad con el Acuerdo de Paz.
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¿Cómo ve el hecho de que el Gobierno haga estas inversiones para perfilar a influenciadores de Twitter como usted?

Lo más trascendental aquí es que el Gobierno se gastó $3.300 millones de la paz, que tienen una destinación muy concreta, en pagarle a esa empresa Du Brands para que perfilara a más de 400 personas. Es un tema perverso que tiene la única intención de amedrentar a los medios alternativos que estamos haciendo escama para que el mundo sepa que este Gobierno criminal se gasta la plaza de la paz en comprar camionetas, mejorar su imagen en los medios de comunicación y pagar encuestas, y nos está devolviendo a un pasado terriblemente tormentoso que se caracterizó por las masacres, los desaparecimientos, los homicidios. Esto es gravísimo, pero la triste realidad es que todo eso está pasando en Colombia.

 

¿Y, según lo que dice, la lograron amilanar?

He estado amenazada dos o tres veces y creemos que tenemos chuzados los celulares. No me siento amenazada por estos perfilamientos, no me asusté. Toca cuidarnos, estar alertas y no dar papaya porque sabemos que tenemos un enemigo en común y una situación de seguridad compleja. No voy a acudir a la Fiscalía porque no confío en esa entidad. Prefiero quedarme quieta o esconderme antes que ir a la Fiscalía a dar mi información básica. Seguiré desde mi trinchera opinando y haciendo toda la escama que más podamos porque somos millones de colombianos los que creemos que las cosas están mal con este Gobierno criminal. Hay que seguir esforzándonos hasta donde nos dejen.

 

¿Qué tanto dañó al estado social de derecho los perfilamientos?

Callar a los medios de comunicación es callar a nuestra democracia y ahí se empieza a minar el estado social de derecho en Colombia en el que, en medio de todas las cosas, se ha podido vivir y que queremos mantener. La imagen del presidente no se va a limpiar ni en esta vida ni en la otra porque han sido demasiado perversas sus acciones y ejecuciones frente al propósito nacional más importante del último cuatrienio en Colombia y sus medidas frente al Covid-19 no han sido las mejores. Todo el mundo sabe que él no es la persona más idónea, porque está gobernando en cuerpo ajeno. Está haciendo lo que le diga Álvaro Uribe, una persona con alrededor de 300 investigaciones. Hay pruebas fehacientes y claras de que el expresidente es una persona absolutamente peligrosa para nuestro país.

 

¿Qué opina de la declaración del alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, de que las masacres son producto de fallas en el proceso de paz?

Este señor Ceballos fue una persona que en algún momento estuvo a favor de la paz cuando se desarrollaban los acuerdos. Sus opiniones son nefastas y le echa la culpa al Gobierno anterior. Todos sabíamos que este Acuerdo de Paz no era perfecto, pero fue el mejor al que podía llegar el país con una guerrilla de 50 años posicionada en la criminalidad. Pero cuando llega el uribismo en pleno con Iván Duque empiezan a atacar cuanta cosa apareciera sobre el proceso de paz y a bajar las posibilidades de desarrollo de la implementación. Ahora la paz es un riesgo grandísimo para los firmantes y los líderes sociales porque están siendo amenazados, perseguidos y asesinados. Hay pueblos dominados por las bandas criminales, porque los paramilitares nunca se desmovilizaron y se volvieron a legitimar por este Gobierno rodeado de narcotráfico.

 

Usted trabajó en el Consejo Superior de la Judicatura. ¿Qué dice frente a las denuncias de acoso laboral y sexual no solo contra los magistrados de ese organismo sino en diferentes sectores como las universidades o el periodismo?

En los tres años que trabajé allá, la presión era dura y la carga laboral era impresionante. A la semana teníamos que hacer hasta 15 sentencias, una tarea que no es fácil porque tocaba buscar las tesis para poderla desarrollar. Por mi lado, jamás percibí un acoso laboral y sexual de magistrados a quienes conocí como unas personas muy serias. Ahora, este es un tema muy delicado. Como abogada y periodista que soy, tengo que decir que me acojo a las pruebas porque es muy difícil probar un tema de acoso sexual.

 

 

EL NUEVO DÍA

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