‘Con algunas excepciones, el periodismo anda de capa caída’

Crédito: El PaísEl veterano periodista habló sobre amores, humores y sus ‘insólitas parejas’.
Con más de 35 libros y varios guiones bajo su nombre, donde el humor siempre parece ser un personaje más de la trama, el periodista y escritor Daniel Samper Pizano habla sobre el amor en medio de la pandemia, el humor en la familia, el periodismo y las redes.
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Para usted, ¿qué será más fuerte, el amor o la pandemia?

Ya lo dice la canción: “El amor es una cosa esplendorosa...”.

 

Al final del año ¿cree que aumentará el índice de natalidad o será mayor la cantidad de divorcios?

Ambos. En algunos hogares la pandemia unirá y en otros desunirá. Unos cuantos más se desunirán después de un embarazo inesperado.

 

¿Cuáles serán los amores inesperados de la cuarentena? Un libro, la cocina, un podcast...

Auguro que, en una telenovela, un enfermo recuperado se volará con la médica que lo salvó.

 

¿Alguna de sus ‘insólitas parejas’ podrían ser un ejemplo a seguir para esas relaciones que intentan sobrevivir a la pandemia?

Los amores que valen la pena siempre están sobreviviendo: a las críticas, a la envidia, a los curas, a la Policía, al destino, a las enfermedades, a la pandemia...

 

¿Qué es para usted el humor?

Es lo que hace vivible la vida.

 

¿Cree que un buen humor, un humor fino, debe estar respaldado por un gran conocimiento?

No necesariamente. Hay sabios que carecen de sentido del humor y gamines que son unos repentistas maravillosos.

 

Con respecto a las colaboraciones que llegó a hacer con Les Luthiers, ¿qué tan ligado cree que está el humor a la música? ¿Cuál es su mejor recuerdo con Les Luthiers?

El humor está ligado a todo lo que uno quiera y sepa ligarlo, desde la música y la poesía, hasta la muerte y los problemas intestinales. Tengo muchos y muy intensos recuerdos de Les Luthiers, tanto en escena como fuera de ella, pero el mejor seguramente es aquella lejana noche en que actué unos minutos como parte del grupo en el Teatro Colón de Bogotá.

 

¿Podríamos decir, o le gustaría creer, que el legado de la familia Samper es el humor?

Si así fuere me sentiría contento. Sobre todo porque conocemos y sufrimos los terribles legados de otras familias.

 

¿Por qué cree que la mejor pedagogía es la austeridad?

Porque muestra el valor relativo de las cosas materiales y la importancia de otra clase de bienes espirituales, como decían los místicos.

 

¿Cuáles fueron las ventajas de ser criado por padres profesores?

Que los libros eran los protagonistas del hogar.

 

¿Aún le cuestan las matemáticas?

Muchísimo, como saber que dos y dos son cinco.

 

¿Cómo es su relación con sus hermanos? En especial con Ernesto Samper.

Somos muy buenos amigos. Casi como hermanos.

 

¿Cómo se siente con su nuevo espacio de columna en ‘Los Danieles’?

Es como si un viejo torero regresara al ruedo.

 

¿Qué pensó cuando su hijo le comentó que se volvería youtuber?

Me encantó, porque pensé que era el nombre en inglés de un oficio parecido al del plomero. Con lo difícil que es hoy conseguir que arreglen bien un inodoro... Luego vino la desilusión.

 

¿Ha pensado empezar carrera como youtuber? Tal vez abrir con su hijo el canal ‘Los Samperes’.

Ya no estoy para carreras sino máximo para trotes.

 

¿Qué tanto ha cambiado el periodismo desde 1974? ¿Le gustan los cambios que ha visto?

Creo que durante unas décadas mejoró y ahora, con excepción de algunos nombres y acaso algunos géneros como la crónica, anda de capa caída.

 

¿Cuál es el libro que más atesora de su biblioteca?

La poesía completa de don Francisco Quevedo.

 

¿Qué escritor le hace mover cada fibra del alma?

Quevedo.

 

¿Cuál cantante podría escuchar una y mil veces hasta el fin de los tiempos?

Chico Buarque, Joan Manuel Serrat, Alfredo Kraus, Mercedes Sosa, Celia Cruz, José Alfredo Jiménez, María Callas...

 

Si la historia de Colombia la estuviera escribiendo un novelista, ¿qué autor cree que sería?

La historia de Colombia la están reescribiendo muy bien novelistas como Rafael Baena, Juan Gabriel Vásquez, Pablo Montoya, Héctor Abad, Ricardo Silva....

 

¿Cuál es el eufemismo más indignante y el más útil que conoce?

El más indignante, llamar “padres de la patria” a los congresistas. El más útil: “Déjate ver para atenderte”.

El País

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