No más asesinatos: especial llamado del paro en Ibagué

Crédito: Hélmer Parra - EL NUEVO DÍA
Aunque sin el mismo acompañamiento de otras protestas, la movilización de ayer volvió a llamar la atención sobre la violencia en el país y otro conjunto de problemas sociales.
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Sin contratiempos y en absoluta normalidad se desarrolló en Ibagué la movilización del Paro Nacional convocada por organizaciones sindicales, sociales y estudiantiles para exigir, una vez más, la protección de la vida ante los asesinatos de líderes sociales, excombatientes de las Farc firmantes de la paz y comunidad en general.

El primer grupo de manifestantes arrancó desde la calle 60 con carrera Quinta y se sumó, sobre las 10:30 a.m., al grupo situado en la Casa del Maestro. Desde ahí, en una única protesta, avanzaron por la carrera Quinta, tomaron la carrera Tercera y finalizaron en el parque Manuel Murillo Toro, donde hicieron algunas intervenciones.

Aunque no fue tan numerosa como otras movilizaciones, los marchantes se encargaron de recordar, a un mes del primer aniversario de inicio de las protestas, que hay un cúmulo de exigencias por cumplir que están contemplados en el pliego de emergencia y que las condiciones de precariedad se acentuaron con la pandemia.

Hay diversos reclamos al Gobierno nacional, pero en la jornada de ayer se exigió con especial énfasis garantías por la vida y la paz. Para los manifestantes resulta inaudito que el presidente Iván Duque, a sabiendas de la escalada de violencias en los territorios y los continuos llamados de atención de la sociedad civil, no haya actuado con contundencia.

La semana anterior, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos expresó su preocupación por la violencia en Colombia, señalando con esto que ha verificado 42 masacres en 2020, medio centenar de homicidios de líderes sociales, incluyendo indígenas y mujeres, así como más de 50 excombatientes durante este año.

De acuerdo con el informe de Naciones Unidas, los crímenes ocurren principalmente en zonas con escasa presencia estatal, altos niveles de pobreza, economías ilícitas y disputas entre grupos armados ilegales y organizaciones criminales. Varias de las áreas donde ocurrieron fueron objeto de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo.

Pero las cifras desbordan los hechos verificados por la ONU. Así lo dijo Jaime Cortés, presidente de la Confederación General del Trabajo en Tolima: “Ayer (martes) llegamos a 234 líderes sociales asesinados, 249 indígenas y 333 excombatientes desde la firma del Acuerdo de Paz. Por eso estamos diciendo que el derecho a la vida es fundamental”.

Adicional a esto, piden atender las necesidades de la población agudizadas durante la pandemia en materia de salud, renta básica, subsidios a las nóminas de las mipymes, seguridad alimentaria, protección a la mujer y a las diversidades sexuales y étnicas y matrícula cero, entre otras. También exigen la derogatoria del decreto 1174 de 2020.

El Comité de Paro ha rechazado la brutalidad policial y exigió respeto por la democracia y el estado social de derecho, pues afirman que se han desconocido los fallos y el accionar de la justicia, en especial de las altas Cortes y de la JEP. Afirman, además, que el Gobierno ha cooptado los órganos de control, en una vulneración de los contrapesos institucionales.

Los promotores del paro confían que dentro de un mes, en la conmemoración del 21N, el acompañamiento sea mayor al de esta y la pasada movilización del 21 de septiembre. El año pasado, vale recordar, se vivió una jornada multitudinaria en la que se tomaron la calle 37 entre avenidas Ambalá y Cuarta Estadio durante buena parte del día.

Dato

El Puesto de Mando Unificado (PMU), conformado por diferentes autoridades en entidades como la Alcaldía, la Personería, la Policía y la Procuraduría, no reportó alteración del orden público durante el paro.

EL NUEVO DÍA

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