“Con decir que uno es de izquierda ya lo tratan de guerrillero

Crédito: Tomada de Internet / EL NUEVO DÍA
El senador Armando Benedetti aseguró que fueron sus coincidencias con Gustavo Petro las que lo llevaron a unirse al movimiento Colombia Humana, decisión en la que dice seguirse manteniendo firme. Fue enfático en señalar que no negoció con La U su expulsión.
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Usted dejó sorprendidos a muchos con su paso a Colombia Humana, ¿hoy, más reposado, sigue convencido de que fue la mejor decisión irse con Gustavo Petro?

Sí, creo que es la mejor decisión. Siempre he estado a favor y he sido pionero en temas como los derechos para la comunidad Lgbti, así como nunca dejé penalizar durante la presidencia de Uribe la dosis mínima, he apoya la eutanasia, la paridad y otros temas como la lucha contra el cambio climático, etc. Pero con lo que boté el chupo, no solamente de mi partido sino en el Congreso, es cuando en abril empiezo a cuestionar la solidaridad que han tenido los bancos en esta pandemia.

Eso a nadie le importó, este fue el único país del mundo que subió la tasa de interés en esa época, ¿quién me apoyó? Petro, Gustavo Bolívar y otras personas cercanas a la Colombia Humana, nadie más. Y así ocurrió con otros temas. Ese tipo de cosas me hicieron estar harto del Congreso. Entonces, de alguna forma, siempre me había encontrado con los de Colombia Humana y con Petro, siempre coincidíamos en muchos debates y hasta en la parte legislativa cuestiones que con ningún otro partido coincidía.

 

Pero usted hizo ese anuncio antes de consultarle a Petro, ¿si él no lo hubiera recibido, qué hubiera hecho?

Me hubiera fregado. Yo ya había dicho lo que dije ese jueves en varios medios de comunicación, después lo llamé y le dije: ‘Petro, yo he dicho que voy para allá, pero no le he dicho al dueño de Colombia Humana’. Entonces él soltó una carcajada y me dijo tranquilo, hablamos el martes. Ese día intercambiamos análisis de lo que está sucediendo en el país, de política, un poco de estrategia de lo que se debe hacer o no... temas que tocan cualquier dos contertulios que están hablando de política en Colombia.

 

¿Usted pensó mucho esa decisión o fue un impulso en medio de lo caliente que estaban los ánimos?

Venía hace dos meses pensando eso, y, de alguna manera, siempre en el desgaste que tenía en muchos temas, al final del día me encontraba con las mismas personas que me habían apoyado, y los discursos eran muy parecidos. En este país, con decir que uno es de centro izquierda o de izquierda, por toda la historia que hemos tenido con las Farc y el ELN, ya lo tratan de guerrillero, esos temores yo no los tenía, pero había que ser precavido y no pensé que esa situación se fuera a desatar en estos días. Pero se dieron las circunstancias y así fue que sucedió. El impulso estuvo en el momento en que se tomó la decisión, pero ya lo venía pensando, solo que no creí que fuera a ser este año, ni que fuera a ser de esa forma.

 

Ha reiterado que el centro ideológico no existe, ¿entonces usted pasó de la derecha a la izquierda?, porque Gustavo Petro no es propiamente centro izquierda...

Creo que existe el centro izquierda y el centro derecha, y muchos dirán ‘es que usted estuvo en la derecha porque estuvo en el uribismo’, estuve en el uribismo pero seguí con las mismas ideas mías, yo estoy hablando de estas ideas o estos principios desde el 2002, cuando nadie podía hablar de los homosexuales porque te levantaban a piedra, cuando nadie podía hablar de la eutanasia porque parecía que estuvieran hablando de quitarle la vida a alguien, y desde el 2002 yo hablaba de eso en la derecha.

 

Otra cosa que generó confusión fue su salida del partido de la U, que terminó siendo una expulsión. Algunos catalogaron esto como una jugada suya y de Roy Barreras...

Hay gente ardida conmigo, si me expulsaron o renuncié a quién le importa eso, a quién le afecta, a nadie. A quienes les interesa es a los me quieren cortar las piernas en política. A esas personas les puedo decir que se van a joder. Pero te voy a describir lo que sucedió. El día que yo iba a renunciar, me levanté sin saber que iba a renunciar, no se me había pasado por la cabeza. Después de que renuncié, mi mujer fue la primera que me insultó porque ella no sabía que yo lo iba a hacer. Roy ya tenía el camino mucho más adelantado para hacer su renuncia. Resulta que cuando estaba en el plan de cómo hacer mi renuncia, me dijeron que el tribunal de ética de mi partido, no sé si de buena o de mala fe, estaba adelantando mi expulsión. En mi caso a mí me fueron llevando los acontecimientos a un lugar que no tenía en la cabeza, pero que sí me conviene.

 

¿Qué intenciones políticas tiene ahora?, se habla de una posible aspiración a la Alcaldía de Barranquilla...

Yo estoy muy tranquilo ahora, no puedo hablar del 2023 hasta que no pase el 2022 con Petro. No me cierro a nada hoy, pero ahora me voy a concentrar en el 2022.

El País

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