Revuelo político por preclusión del caso Uribe

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍA
Tras conocerse la decisión de la Fiscalía de solicitar la preclusión del proceso en contra del expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos, las distintas reacciones políticas no se han hecho esperar.
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Uno de los primeros en reaccionar a la decisión fue el mismo expresidente, quien  dio gracias a Dios por la decisión que tomó la Fiscalía. También manifestó su agradecimiento a las personas que lo han apoyado en este proceso.

Sin embargo, el senador del Polo Democrático Iván Cepeda, declarado como víctima en el  proceso que se adelanta  contra el expresidente Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos, señaló que en compañía del exfiscal Eduardo Montealegre interpondrá una denuncia en contra del fiscal del caso, Gabriel Jaimes.

“A Uribe le digo hoy: triste historia la suya, al final de su vida pública, intenta torcer y mancillar por todos los medios la justicia. Pero eso ha sido inútil. El país sabe de su culpabilidad, la juventud conoce su verdadero rostro. Para usted no habrá luz al final del túnel”, señaló Cepeda.

Por el lado de la oposición frente a la preclusión del caso, la representante de la Colombia Humana, Ángela María Robledo,  dijo que mientras la Fiscalía pide declarar la inocencia de Uribe, a Hernán Prada todavía lo investiga la Corte Suprema y Diego Cadena está capturado. 

“Este es un episodio más de la vieja estrategia con la que durante décadas Uribe se le ha escurrido a la justicia: todo fue a sus espaldas”, añadió.

En este mismo sentido la senadora Aida Avella aseguró que lo que ha pasado con el caso del expresidente es una vergüenza nacional porque el fiscal Francisco Barbosa está al servicio del Gobierno. Indicó que, a su juicio, reinó la impunidad.

“La Fiscalía es Uribista, es la defensora de oficio de Uribe. La solicitud de preclusión no es sorpresa. Fiscalía de bolsillo que no pretende justicia sino impunidad”, manifestó el representante a la Cámara, David Racero.

Antonio Sanguino, senador de la Alianza Verde,  dijo que estaba ‘cantada’ la decisión de la Fiscalía de solicitar la preclusión del caso del expresidente Álvaro Uribe, lo cual, según él pone en duda la independencia de la justicia del país.

Por su parte, el  exnegociador de paz, Humberto de la Calle,  se limitó a criticar la forma en la que terminó el caso hasta el momento.  “Así como protesté cuando cogieron a patadas a la Corte cuando apresó a Uribe, tampoco creo que haya que destrozar la Fiscalía. Pero sí es muy raro un país donde renunciando al fuero, una persona es liberada por un organismo inferior a la Suprema”, dijo.

Gustavo Petro aseguró que se utilizó un fiscal de bolsillo y se desautorizó la Corte Suprema de Justicia con el objetivo de garantizar impunidad a favor del expresidente. Dijo que es una bofetada y un insulto a la justicia, que, a su juicio, pretenden arrodillar ante el poder y el crimen.

“El expresidente Uribe, violando el mandato popular que había recibido como senador, decidió hacerse investigar por un fiscal de su propia cuerda política. Un dignatario que se burla de la justicia, como se han mofado siempre los que se creen dueños eternos del poder”, añadió el senador de la Colombia Humana.

De  celebración

Por el lado defensor de la decisión están los miembros del Centro Democrático, quienes han celebrado la actuación de la justicia. Una de ellas fue la senadora María del Rosario Guerra, quien aseguró que con la preclusión del caso se cae el montaje  de Iván Cepeda, “acostumbrado a visitar cárceles para manipular y comprar testigos”.

El expresidente del Senado Ernesto Macías indicó que esta decisión debe convertirse en el principio del fin de un tortuoso camino, lleno de injusticias e infamias.

El senador Fernando Nicolás Araujo señaló  que siente una alegría infinita por  Uribe, su familia, el Centro Democrático  y por el país. “La noticia de la preclusión de la investigación contra Álvaro Uribe  significa justicia y verdad ¡Viva Colombia!”, dijo.

Previo a la noticia, Araujo había dicho que lo único que ha unido a delincuentes, paramilitares y guerrilleros es el afán por destruir a Uribe, sin embargo, a su parecer, el tiempo se ha encargado de señalar la verdad: “Álvaro Uribe es honorable”.

La Fiscalía General de la Nación anunció este viernes que Gabriel Ramón Jaimes, el fiscal a cargo del proceso contra Álvaro Uribe, solicitará audiencia ante un juez de conocimiento para pedir la preclusión del caso, argumentando que algunas conductas que se le imputan al expresidente no tienen el carácter de delito y otras no se le pueden atribuir.

“Luego de la valoración integral de los elementos probatorios, la evidencia física y la información legalmente obtenida durante el curso del proceso, el fiscal del caso estableció que varias de las conductas por las cuales se vinculó jurídicamente al ex congresista no tienen la característica de delito, y otras que sí lo son, no se le pueden atribuir como autor o partícipe”, señaló la Fiscalía en un comunicado.

Análisis del proceso

El expresidente y exsenador Álvaro Uribe será una ficha clave en la campaña política que se está calentando. Como uno de los electores más grandes del país, tendrá protagonismo no solo en la discusión pública sobre los temas que afectan al país, sino en la escogencia de un candidato presidencial que puede, eventualmente, tener un gran protagonismo en estas elecciones.

Debido a que estamos en una época preelectoral, la decisión de la Fiscalía de solicitar la preclusión de la investigación en su contra tiene efectos políticos claros. Según Rubén Sánchez, profesor de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, “como el caso no ha sido juzgado todavía queda un camino muy largo por recorrer. Aquí lo que pasó fue que se aplazó una decisión dándole la responsabilidad a un tribunal que a su vez puede ser objeto de apelación de allí que lo más probable, o mejor algo que no es imposible es que el asunto vuelva a la Corte”.

En ese sentido, Jorge Iván Cuervo, docente investigador de la Universidad Externado, sostiene que la decisión de la Fiscalía “de solicitar la preclusión era esperada. El fiscal Jaimes, desde que asumió el caso, decidió desconocer pruebas practicadas por la Corte Suprema y allegar nuevas pruebas. Desde mi punto de vista esto era previsible, ahora jurídicamente eso no es tan fácil porque el juez puede rechazar la solicitud del fiscal y las víctimas pueden impugnar una decisión que favorezca a Uribe, eso se va al tribunal superior y esa decisión será apelada ante la corte. Entonces no es claro el resultado del proceso, esa discusión todavía nos puede tomar un año más. Mientras eso se decide Uribe está vivo para la política, claramente la candidatura del Centro Democrático será la que él decida”.

Así las cosas, el profesor Rubén Sánchez sostiene que “el asunto de este juicio tiene muy cansada a la opinión pública que está más bien pendiente de su futuro cercano y el hecho de que se nos caiga encima una reforma tributaria, que va a tener mayor incidencia sobre las clases medias y bajas, va a tener un impacto muy fuerte en la campaña. Si hiciéramos un balance de gana o pierde, él considera que ha ganado, pero en la opinión pública no cambia mayor cosa la opinión de la gente porque en una sociedad tan polarizada como esta lo ideológico prima sobre cualquier cosa”.

Fortalecido

En esa misma línea, Jorge Iván Cuervo sostiene que el panorama político no cambiará mucho “porque él hace campaña en su espacio político, lo que pasa es que esta situación no lo afecta. Ahí hay una narración que ellos usan, la de la víctima de un proceso de persecución y esto no lo deslegitima. Me parece que como la decisión final de la justicia se va a demorar mínimo un año más la situación no va a cambiar mucho en términos de actividad política”.

Por otro lado, Rafael Piñeros, profesor de la facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado asegura que si algo ha caracterizado la vida política de Álvaro Uribe “ha sido su aspecto camaleónico, es decir el Centro Democrático va a cerrar filas alrededor de él, decir que era una infamia el proceso, por lo que va a haber un fortalecimiento de imagen en sus más allegados”. Por otro lado, y para un grueso del país va a haber desesperanza, desconsuelo e irritación porque hay una percepción de que las instituciones no actuaron en derecho sino que el partido de Gobierno favoreció la absolución. Uribe renunció al Senado pero eso no lo inhabilita para continuar con su actividad política.

A su turno, la profesora de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana, Patricia Muñoz, sostiene que “una primera consecuencia de esta decisión es que la imagen del expresidente de alguna manera se libera de unas responsabilidades que vienen contiguas a una investigación, vale decir que se libera de este peso negativo y puede salir fortalecido ante un sector de la opinión que considera que él no ha sido responsable del caso que se le acusa. Reforzando el argumento de la persecución política”.

“Ahora él deberá ser responsable para tomar las decisiones de su partido político, no es lo mismo un líder acusado, que uno sin responsabilidad según la justicia. En el partido esto puede verse reflejado en unos niveles mayores de respaldo en la contienda electoral del próximo año. Ya habría que ver cuáles son las consecuencias jurídicas de esta decisión”, dijo la analista.

Por último, Mauricio Jaramillo, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas del Rosario indicó que “esto lo revive políticamente pero con un efecto en vivo porque las críticas en la Fiscalía llueven, hay convocatorias a manifestaciones porque al margen de lo que uno piense del proceso es evidente que existe un proceso de politización en la Fiscalía en los últimos años muy grande. Los últimos fiscales han tenido una agenda política muy clara y con Barbosa la tendencia se exacerbó. Esto puede ser un incentivo, pero al uribismo yo creo que le va mejor con el discurso de víctima y de persecución. Esto va a causar una ola de indignación que les puede costar muy caro en las elecciones”.

Según dijo, “es muy difícil predecir el futuro con Álvaro Uribe, si uno hubiera preguntado en el 2010 si él se iba a lanzar al Senado nadie hubiera dicho que sí. Lo más lógico sería que él siguiera siendo una persona de influencia dentro del Centro Democrático, él puso el último presidente y eso da una relevancia muy grande. Yo pienso que el desgaste de su imagen es muy grande para que se siga sometiendo su nombre a cargos de elección popular”.

 

BOGOTÁ, COLPRENSA

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