“La Fiscalía es el brazo político del Ejecutivo”

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍA
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Expectante por el fallo de la Corte Suprema de Justicia frente a la investigación por el convenio Andrés Bello, el exgobernador Fernando Osorio dijo que obró apegado a la norma y cuestionó a la Fiscalía por servir a intereses politiqueros.
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Esta semana criticó el proceso en su contra por las supuestas irregularidades en el convenio Andrés Bello (Secap) al decir que la Fiscalía ha actuado con celeridad en unos casos y lentitud en otros. ¿Considera que no ha tenido garantías?

Primero que todo, quiero hacer una claridad: desde que se abrió el proceso en 2009, nunca me han interrogado. Entre tanta audiencia, dos veces me dieron la palabra. Me mantuvieron silencioso. Ahora, este proceso tiene una connotación eminentemente política porque la Fiscalía 34 de Ibagué concluyó en 2009 que no había irregularidad, pero en 2017, después de años de estar guardado en la Corte, vincularon a Barreto porque algún político resentido en Tolima buscó la amistad que tenía con (Germán) Vargas Lleras, y este con el fiscal (Néstor) Humberto Martínez), para tumbarlo, ya que es un dirigente vigente con gran caudal electoral, tiene su horizonte político legítimamente abierto y en la medida que aparece con su candidatura al Senado, pues le revuelcan las investigaciones.

¿Y cree que esos intereses van a pesar más que el criterio exclusivamente jurídico?

Se me endilga que busqué a la Secap para que se inventara una necesidad para el Departamento, cuando hay antecedentes en gobiernos anteriores de trabajo con esa corporación, pero lo que más llama la atención es que taxativamente la ley que prohibió ese tipo de convenios de cooperación internacional es posterior a la firma que el Departamento hizo con la Secap. Mirando el proceso en sí, hay unas apreciaciones jurídicas del fiscal que fueron debatidas por los defensores. El fiscal está haciendo su trabajo, pero ante el juez llegamos en igualdad de condiciones. Tenemos la convicción de que no hubo dolo, por consiguiente no hubo delito; se cumplió la normatividad que regía y el objeto contractual se cumplió a satisfacción.

¿Quién es la persona que influyó en Bogotá para que revivieran ese proceso?

Terminé afectado en esa movida por efecto dominó, porque la Fiscalía debió abrirle un proceso aparte a Óscar, si es que lo ameritaba, pero no pegarlo al mío. Son conductas independientes. Yo sé quién es pero no quiero dar el nombre por no alterar la aparente tranquilidad política en el Tolima. Si lo digo, causo un revuelo político impresionante y soy un hombre de paz. Óscar es un político que inquieta a cualquier contradictor, incluso dentro de su propio partido. Y en mi caso, caí como chivo expiatorio porque les dio por retomar mi proceso, que estaba guardado hace ocho años, para molestarle la vida políticamente a Barreto.

¿Entonces no confía en la administración de justicia? ¿No está blindada de los intereses particulares o políticos?

Confío en la Corte, donde uno llega en igualdad de condiciones para que ellos sopesen jurídicamente. El problema es que la Fiscalía se volvió un brazo político del Ejecutivo y está probado que hay un transfondo en el que  buscan amistades de los fiscales, porque muchos han llegado como pago de votos. Mientras la Fiscalía tenga un origen y una orientación político-partidista, en Colombia dudaremos. Cuántos casos no ha habido de que por una simple sospecha o un chisme montan un proceso. Considero que nuestra Fiscalía está permeada por la politiquería. Una investigación no se le niega a nadie, pero en Colombia, con la apertura de una investigación, de una vez se califica de corrupto, cuando hay la presunción de inocencia.

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