Así fue la masacre de Cajamarca que reconoció Uribe

Crédito: Archivo / EL NUEVO DÍAEl expresidente Uribe tuvo una reunión informal con el padre Francisco de Roux en la que hizo mención de la masacre de Cajamarca, en abril de 2004.
Más de 17 años después, el expresidente dijo que fue engañado por soldados en el crimen que el Ejército cometió contra una familia de la vereda Potosí, calificada por él mismo en un principio como un error militar. Repaso de uno de los hechos más graves de su gobierno.
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Las declaraciones del expresidente Álvaro Uribe ante la Comisión de la Verdad pusieron en boga uno de los hechos más graves y trágicos de su Gobierno: la masacre de Cajamarca, ocurrida el 10 de abril de 2004, en la vereda Potosí, cuando cinco hombres del Ejército Nacional asesinaron a una familia entera de jóvenes campesinos.

Esa noche perdieron la vida Albeiro Mendoza Reyes (17 años), Yamile Urueña Arango (17 años), Julio César Santana Gutiérrez (14 años), Cristian Albeiro Mendoza Urueña (seis meses de nacido), y Norberto Mendoza Reyes (24 años), quien quedó herido y fue rematado para que no relatara lo sucedido.

“Estoy convencido de la buena fe del Ejército” y “me engañaron los soldados”. Las frases fueron pronunciadas por Uribe en referencia a los asesinatos, pero tienen más de 17 años entre una y otra. La primera la dijo en una alocución presidencial, dos días después de la masacre, y la segunda, el lunes de esta semana, ante el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión.

Fue un diálogo en el que el máximo líder del Centro Democrático habló sobre la existencia de los llamados ‘falsos positivos’ dentro del Ejército y analizó las razones por las que se produjeron estas conductas criminales en la época en que fue presidente de la República. En medio de eso, soltó una consideración sobre los crímenes de Potosí.

“Yo visité Cajamarca y me da mucha tristeza decir esto: me engañaron los soldados, porque el día que llegué allí me dijeron que unas personas muertas habían fallecido en un combate con la Farc y resultó que no fue así. Cuando leo las piezas judiciales que hay sobre el tema, hay sombras de que no se percataron de la identificación de las personas a quienes le estaban disparando. Hay sombras, pero de todas maneras no fue un combate con la Farc, asesinaron a unos campesinos y esas personas están condenadas”, afirmó. 

Las palabras del expresidente generaron cientos de reacciones, muchas de ellas apuntando a que la reunión fue fallida, por no admitir responsabilidades ni aportar a la verdad, pero el padre de Roux, aunque dejó ver insatisfacciones, destacó el encuentro informal porque permitió que reconociera hechos como la masacre de Cajamarca y ofreciera un contexto que servirá para la construcción del informe que explicará por qué sucedió el conflicto armado.

 

Una versión con muchas dudas

Dándole absoluta credibilidad a la versión del Ejército, el entonces presidente respaldó categóricamente la versión de que una patrulla militar del Batallón de Contraguerrillas Pijao, sobre las 9:30 p.m., confundió a la familia Mendoza Reyes con una cuadrilla de guerrilleros de las Farc cuando esta se desplazaba por un camino rural en un lugar llamado El Placer.

Las autoridades informaron que los jóvenes salieron de la finca La Cascada, ubicada a 25.5 kilómetros de Anaime, porque el bebé tenía dolor de oído y lo iban a llevar al médico, pero cuando ya habían avanzado una buena parte del trayecto, ocurrió el trágico incidente.

El reporte entregado por el general Carlos Alberto Ospina, comandante de las Fuerzas Militares, señaló que la familia estaba a 30 metros de distancia del lugar donde estaba la tropa, en un momento de baja visibilidad. Allí, uno de los soldados les hizo un llamado de alto, pero, al notar que comenzaron a correr, los militares abrieron fuego contra el grupo.

“Los campesinos en ningún momento atacaron la tropa. Al no escuchar respuesta, los soldados creyeron que se trataba de subversivos y abrieron fuego contra ellos. Posteriormente, se dieron cuenta de que eran unos campesinos que vivían en el sector”, afirmó también el general Martín Orlando Carreño, comandante del Ejército.

El hecho provocó conmoción y Uribe dijo que se trató de un error militar. “Estoy convencido de la buena fe del Ejército en esta equivocación. Si se tratara de un ejército violador de  Derechos Humanos, los comandantes regionales y nacionales de los soldados que dispararon contra los campesinos hubieran inducido a sus subalternos a la mentira o a la distorsión de los hechos”, afirmó entonces.

 

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Redacción Política

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