Composición y caracterización de la vegetación presente en el volcán Cerro Machín

Crédito: Colprensa - El Nuevo Día
A 17 kilómetros de Ibagué y entre los corregimientos de Tapias y Toche, se encuentra el Cerro Machín que es un cono volcánico en actividad permanente con potencial explosivo como lo evidencian sus diferentes fumarolas presentes principalmente en la parte superior.
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De esta región solo se conocían datos geográficos y geológicos, ya que no se habían adelantado estudios florísticos y faunísticos probablemente por riesgos y situaciones de orden público, pero después de los acuerdos de paz fue posible ingresar.

Así pues, entre el 2019 y 2021, seis investigadores de la Universidad del Tolima, Héctor Eduardo Esquivel, magíster en Ciencias, junto a los biólogos, Jonathan Christian Nuñez Valenzuela, Daniel Felipe Morales, Diego Alejandro Rincón Murillo, Óscar Mauricio Candela Cruz y Lina María Fernández Gómez, miembros del grupo de investigación Gibdet, desarrollaron el estudio de la diversidad, composición y caracterización de la vegetación presente en el volcán Cerro Machín mediante el convenio 398 de 2019 entre la Oficina de Investigaciones de la Universidad del Tolima y Cortolima.

Los estudios se adelantaron mediante el levantamiento de 8 parcelas de muestreo ( de 20 x 50 m ) cada 200 metros sobre el nivel del mar, partiendo desde los 2000 msnm hasta la cúspide a 2750 msnm, por la cara anterior y posterior del cerro volcánico. 

El análisis de los árboles y arbustos dio como resultado 74 especies diferentes de un total de 223 ejemplares o morfotipos censados, agrupados en 37 familias, cuya condición fue tener un DAP - diámetro a la altura del pecho, mayor a 3 cm. 

Se destacan por su alto IVI - índice de nivel de importancia, el ‘Silvo-silvo’ con el nombre científico Hedyosmum bomplandianum, el ‘encenillo’ Weimannia pubescens, el ‘mano de león’ o ‘mano de oso’ Oreopanax incisus , ‘helecho palma boba’ o ‘helecho gigante’ Sphaeropteris quindiuensis y el ‘chagualo’ o ‘Gaque’ Clusia multiflora. Extraña la ausencia de ‘el roble’ Quercus humboldtii, llamado también ‘roble andino’ y el ‘cedro negro’ o ‘nogal’ Juglans neotropica, lo cual es una evidencia del saqueo de especies de madera valiosa en dichos bosques.

Dentro de las plantas vasculares también se evaluaron en dichas parcelas las herbáceas, lianas y epífitas como pastos, invasoras, orquídeas, helechos y bromelias entre otras, para un total de 308 morfotipos o ejemplares, siendo la mayoría del grupo de las dicotiledóneas o Magnoliopsidas (173), equivalente a un 56.17%, 93 son monocotiledóneas (30.19%), además se registraron 42 especies de helechos (13.64%), las familias con mayor número de especies fueron las Compositae o Asteraceae con 38 y las orquidaceae con 35 especies.

El bosque al llegar a 2700 msnm se observa abruptamente interrumpido como resultado del sorpresivo calentamiento del suelo debido a la presencia de numerosos orificios por donde sale permanentemente vapor, conocidos como fumarolas, en una extensión aproximada de 100 m de largo por 50 m de ancho; se destacan allí por su alta presencia plantas típicas de clima cálido y clima medio como la orquídea de flores pequeñas amarillas conocida como Epidendrum melinanthum, el ‘pasto puntero’ Hyparrhenia rufa, Clidemia serícea, el ‘colchón de pobre’ Lycopodium clavatum y los helechos Blechnum polypodioides, Pityrogramma calomelanos y Dicranopteris pectinata.

En el sector bajo del cono volcánico se destacan por su abundancia Erato vulcanica de la familia Asteraceae, el ‘chusque’ Chusquea scandens de la familia Poaceae, cuya alta presencia es un indicador de alta intervención antrópica y el ‘colchón de pobre’ Lycopodium clavatum. 

En la parte media del cono volcánico domina vegetación arbórea del bosque andino y bosque alto andino con numerosas epífitas en sus cortezas donde se destacan orquídeas como Epidendrum coryophorum, Epidendrum difforme, Epidendrum ionodesme, Maxillaria procurrens, Odontoglossum luteopurpureum, Pleurothallis cardiotallis, Pleurotallis cordata, Pleurothallis tipuloides,  Ponthieva rostrata, Sobralia violácea, Stelis alba, Cyrtochilum ventilabrum y Elleanthus purpureus entre otras. 

Es de resaltar que paralelamente con este estudio, los biólogos María Fernanda Valencia y Milton Rincón estudiaron exclusivamente las orquídeas y bromelias del volcán Machín donde registraron una nueva especie de orquídea a la que llamaron Epidendrum machinense; también se destacan  bromelias como Tillansia compacta y diversas especies de los géneros Guzmania y Vriesea entre otras. 

Se recomienda continuar protegiendo con mayor efectividad todos estos bosques ya que aún  continúan siendo afectados con entresacas de especies maderables, ganadería y quemas. También que la restauración se haga con especies nativas que proporcionan alimento a nuestra fauna, a cambio de reforestar con ‘aliso’ Alnus jorullensis, la cual es una especie exótica proveniente de Asia, de la cual hay una plantación anexa al humedal de la zona del volcán.

Queda pendiente para una próxima publicación la información correspondiente a los musgos, hepáticas, anthocerotas y líquenes.

 

HÉCTOR EDUARDO ESQUIVEL

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