Un paso atrás

Nuestro actual Código Sustantivo del Trabajo, ese que regula las relaciones entre empleadores y trabajadores fue establecido en 1951, es decir, tiene la bobadita de 71 años de existencia, tiempo en el cual simplemente cambió el mundo.
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Desde entonces hasta hoy es mucha el agua que ha pasado bajo el puente pues en ese momento éramos una nación con preeminencia rural y con unas condiciones técnico-sociales absolutamente imposibles de comparar con las que nos ha impuesto la civilización moderna.

Para aquellas épocas, en la noche existían los fantasmas que salían al ocultarse el sol, las comunicaciones eran precarias y no había esa tecnología que fácil y artificialmente convierte la noche en día.

Para compensar esas situaciones, se dijo que el día iba de las 6 a.m. a las 6 p.m. y la noche desde las 6 p.m. hasta las 6 a.m., y como había que compensar esas condiciones sociales se habló de recargar la nocturnidad con un 35 %, cantidad que no ha variado desde entonces.

Hoy no hay razón para esa sin razón, pues el mundo es ahora de 24 horas diarias, ya desaparecieron los mitos de la noche y dándose las condiciones ambientales para que no existan diferencias entre diurnidad y nocturnidad, por eso este modelo antiguo ha perdido su vigencia y creemos que no existen ya argumentos para castigar la noche por el solo hecho de serlo.

Ahora bien, siendo más razonables y protegiendo los derechos de los trabajadores, proponemos mantener ese incremento para aquellos casos en los cuales se hace trabajar a una persona fuera del horario pactado, incluso manteniendo la hora tope de diurnidad hasta las 9 p.m. como está ahora y de esta manera racionalizamos el modelo horario colombiano para los fines laborales sin castigar el empleo.

Debe quedar claro que el tema no es de horas extras, de esas que se causan por laborar más tiempo del contratado y en este asunto la nocturnidad puede formar parte de la jornada y esto pone de manifiesto la ignorancia periodística con que se ha manejado el tema.

A lo mejor es que así lo hace Venezuela, Cuba y Nicaragua que van a servir de guía a la nueva orientación del Ministerio encargado de manejar estos asuntos.

 

EDUARDO PILONIETA
Correo
consultas@pilonietalvarez.com

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