emergencia

 

¡Basta ya!

El país se ha excedido en generosidad con ustedes, al punto de haberles brindado ya hace varios años, la mejor de las opciones para que cejaran en la lucha y se reintegraran a la sociedad con lo poco de imagen que les podía quedar entonces, si es que alguna vez la han tenido ante la opinión.

FARC ¿E.P.?

Aún quedan unos pocos izquierdosos que creen todavía factibles esta clase de eventos, pues al parecer aún ven en estos brutales narcotraficantes y criminales, a románticos guerrilleros, como pasa con “el comuñanga” paisano Lozano Guillén, el senador “piquis” Robledo, el camarada Gordillo; Borja, el de los sombreros barbisio, y tantos otros.

Feliz Navidad, dulce Navidad Jo…, Jo… Jo… Jo…

Al preguntar ustedes de que se puede reír el viejo Noel en esta “desmirriada ciudad musical”, seguramente les responderán que posiblemente lo hace para ponerle un toque de buen humor al desaliento que producen tanto desorden, tanto taxi, tanta moto, tanta pobreza y sobre todo las altas cifras de desempleo, cumpliendo con el conocido refrán:
“al mal tiempo, buena cara”.

¡Como vamos, vamos mal!

Toda la plata que en Colombia ha sido, dizque es lo que se necesita o menesta, como solía decir el recordado profesor López de Mesa, p’arreglar las averiadas vías de esta desmirriada villa musical.

Se les pasó el cuarto de hora

Entre su arrogancia y la pérdida total de contacto con la realidad, desaprovecharon aquel cuarto de hora, como dejaron pasar el que cada una de las muertes de sus jefes les ha brindado, para manifestar ante la opinión global su intención de cerrar su agotado ciclo.

Ahora sí, nos tapó la ramazón

Nos tapó definitivamente, como diría nuestro filósofo local Cholagogue, ante el crimen del estudiante guajiro Luis Colmenares de la encopetada Universidad de los Andes en plena celebración del Halloween, lo que pone en evidencia varias circunstancias que al mirarlas aisladamente o en su conjunto, aterran por su significado.

¡La hora llegada!

“Esto parece la hora llegada", es la frase más común con la que en todo corrillo se describe una situación tan confusa que parece anteceder al inminente arribo del fin del mundo.

¿Quién quiere ser millonario?

Los que vemos el discurrir político “a la vera del camino”, -como califican los locutores deportivos a quienes salen a mirar,