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Colombia puede producir su maíz

COLPRENSA - EL NUEVO DÍA
En el 2030, la demanda de maíz en el país tendría un incremento de 38%, siendo las agroindustrias avícola, ganadera, porcina y piscícola las de mayor consumo de este grano, la base de la alimentación de sus animales.

La Unidad de Planificación Agropecuaria, Upra, encargada de direccionar de manera correcta las siembras en Colombia, estima que en el país hay 12 millones de hectáreas en zonas cálidas donde se puede sembrar maíz tecnificado.

Lo anterior significa que hay tierra para dar y convidar a la hora de establecer siembras de ese grano y así, por lo menos, atender la demanda interna la cual se ve obligada a importar más de 5,2 millones de toneladas de maíz, ya sea de Estados Unidos o Argentina.

¿Y si hay tierra y compradores, por qué se inunda el país de maíz extranjero?

 

Visión 2030

De acuerdo con Henry Vanegas Angarita, presidente de la Federación Nacional de Cerealistas y Leguminosas, Fenalce, existe una estrategia para poder producir e incluso exportar maíz en Colombia.

Detrás de esa iniciativa están el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, Cimmyt; el Centro Internacional de Agricultura Tropical, Ciat y Fenalce, los cuales tomaron como base la experiencia de MasAgro, en México, que pretende crecer en áreas y productividad con plantaciones tecnificadas que están en promedio nacional de rendimiento de 3,6 toneladas; pero que podrían llegar a 5,5 toneladas por hectárea.

Según el directivo de Fenalce, el 50% del futuro desarrollo maicero del país se daría en La Orinoquía (Meta, Casanare, Arauca y Vichada), y el resto, en la región Caribe seco como húmedo (incluye Cesar y Magdalena) Medio santandereano, valles del río Magdalena y Caquetá.

 

Las hectáreas

Vanegas Angarita dijo que para poder atender al mercado interno que demanda 5 millones de toneladas anuales (2,5 millones de toneladas semestrales) no es un despropósito y que solo falta decisión y voluntad política del Estado para impulsar el sector hacia ese objetivo.

“En Colombia se pueden sembrar dos veces al año, lo que facilita la meta. El país para ser autosostenible en maíz y para un mercado de 7 millones de toneladas, solo se requiere una siembra de un millón de hectáreas; es decir, 500 mil hectáreas por ciclo”, agregó.

Para el vocero de los cerealistas de Colombia, no se está pensando en una cifra exhorbitante, las cuales se pueden trabajar con una amplia oferta de semillas como las que tienen en el mercado las transnacionales, empresas nacionales y las del mismo gremio con sus híbridos para cada zona.

“Esa oferta tecnológica es suficiente y desarrollada para todas las condiciones agroecológicas del país”, aseveró.

Con relación a una producción de maíz competitiva frente a los que llegan a EE.UU. y Argentina, el directivo estimó que lo están haciendo, y muestra de ello es que “desde el momento en que se tienen aranceles en cero y un contingente de más de 2 millones de toneladas, el precio de referencia en el país es el maíz importado. Actualmente, ese contingente no se ha agotado y se tienen unas condiciones de competitividad que hacen atractivo sembrar ese grano”.

Frente a la calidad del grano producido en el país, Vanegas Angarita dijo que el mercado ya reconoce que es mucho mejor utilizar maíz nacional, y prueba de ello ocurre en La Fazenda, empresa que tiene unos estándares en la producción de carne porcina que logra con su producción de maíz cristalino.

“Si la avicultura, porcicultura y piscicultura utilizaran un componente mayor de maíz nacional en la dieta de alimentación de sus animales, podrían mejorar sus niveles de eficiencia y calidad en la producción de pollo, huevo, cerdo y peces”, agregó.

 

Consumo en el país

El consumo humano per cápita anual de maíz en el país es de 30 kilos y representa el 9% de suministro diario de su energía en la dieta alimenticia.

La demanda de maíz en el país se divide en dos: el agroindustrial con un 85% de maíz amarillo y que va dirigido, principalmente, a las factorías para el desarrollo de concentrados para animales (aves, cerdos, bovinos y peces).

El maíz blanco es el que va para consumo humano, a través de harinas para confeccionar arepas, tortillas y coladas, y representa el 15%, de acuerdo a lo consignado en Contextoganadero.com.

Esos granos en el país se cosechan en dos modalidades. La primera, es el maíz de ladera (gran parte para consumo humano) con producciones que no superan las dos toneladas; mientras que el tecnificado, que se desarrolla en zonas planas y es amarillo, tiene producciones por encima de las 5 toneladas por hectárea.

En el sur del Cesar se tienen experiencias tecnificadas (siembra, manejo y recolección) que se han superado las 6 toneladas por hectárea.

Para el Cimmyt y el Ciat, organismo respetable en el mundo agrícola, si Colombia no implementa un plan de autosuficiencia en maíz, es factible que en el 2030 tenga que importar más de 6 millones de toneladas de maíz amarillo, pues la demanda estará cerca al 28%; mientras que el incremento de la producción no sería del 5%.

 

Dato

En Colombia, el maíz es el tercer cultivo más importante, después del café y el arroz; sin embargo el país es el mayor importador del grano de Sudamérica y séptimo del mundo.

EL NUEVO DÍA

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