Joven entró con una fractura de clavícula y salió muerto: su familia protesta contra el hospital

Crédito: Suministradas El Universal/Colprensa/ EL NUEVO DÍAImagen de referencia.
Familiares y amigos del joven realizaron hoy una manifestación a las afueras del Hospital, exigiendo claridad sobre su deceso.
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Con arengas como “justicia, justicia, justicia” o “queremos solución, queremos solución”, los seres queridos de Jairo Pérez Aponte se hicieron sentir en la mañana de hoy, luego de la inesperada muerte del joven de 31 años de edad.

El deceso se produjo el pasado jueves 18 de agosto, luego de una cirugía que tenía programada en ese centro hospitalario el 4 de agosto, y de la cual no pudo recuperarse tras un par de semanas batallando. (Lea: )

Sus familiares manifiestan que Jairo ingresó porque tenía fractura de clavícula, sin saber que después de la intervención su vida llegaría a su fin. Lo que ellos aún no se explican es cómo se produjo realmente su deceso, ya que el certificado que les entregaron dice que fue muerte natural y ellos no aceptan ese dictamen.

El caso ya fue denunciado ante la Fiscalía General de la Nación y ahora solo esperan que desde el hospital les den otro dictamen para poder sepultar el cuerpo, ya que en la sede de Medicina Legal aún no se los han entregado hasta tanto no se aclare el tema.

Óscar Pérez, padre del fallecido, aseguró que:

“Hasta el momento el Hospital de Bocagrande lo único que ha hecho es certificar que fue muerte natural, les dije que no aceptaba eso, él entró bien, con una fractura de clavícula y nos lo devolvieron sin vida por un supuesto paro cardíaco. Desde el jueves que falleció todavía no le hemos podido dar cristiana sepultura. Ayer medicina legal mandó un oficio al hospital para que baje esa certificación y así ellos poder certificar allá, pero hasta ahora todo sigue igual en el sistema”, lamentó el progenitor.

Jairo era padre de cuatro hijos, uno de ellos recién nacido. La lesión se la produjo a principios de julio mientras disfrutaba de un día de playa. En esa ocasión jugaba con un pequeño en la arena cuando se cayó accidentalmente, produciéndose el dolor que lo obligó a buscar ayuda médica.

El especialista que lo atendió dictaminó que debía ser intervenido. Sin embargo, lo que se pensó iba a ser una cirugía normal, terminó convertida en la peor pesadilla para sus allegados.

(Lea: ¿Cuántos nuevos pobres dejó la pandemia en Cartagena?: informe de CCV)

“Los médicos dicen que lo operaron bien, ellos tampoco se explican qué pudo pasar después mientras estaba en sala de recuperación. No sabemos si tuvo que ver con la anestesia, lo cierto es que él no pudo volver a ponerse en pie y el hospital no nos habla con la verdad”, finalizó el adolorido padre.

Este medio intentó obtener un pronunciamiento de un directivo del señalado centro hospitalario, sin embargo, de momento no ha sido posible.

El Universal/El Nuevo Día

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