¿Se puede hacer algo para que no suba la gasolina en Colombia? Esto le proponen a Petro

Crédito: Archivo / Colprensa / El Nuevo Día
La propuesta del Gobierno de subirle el precio a la gasolina sigue generando reacciones de rechazo en la ciudadanía y en diversos sectores gremiales.
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A las voces de protesta se sumó la de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC) y sus 17 seccionales, la cual llamó al ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, a un diálogo en busca de un “cambio de fórmula”.

La ACC señaló que es muy importante no aplazar la discusión en el entendido que “Colombia es un país productor de petróleo, posee refinerías”, y por esto la situación de precios debe ser diametralmente diferente a la de países no productores ni exportadores de crudo.

¿Tiene el Gobierno otras alternativas que pueda evaluar, para no subir el precio de la gasolina? A continuación hablan los expertos.

Cálculo de precios

 

La Asociación de Camioneros propone que los precios del ACPM y de la gasolina sean calculados de la suma de la producción de crudo con transporte a plantas de refinerías, más costos de refinación y más el margen de ganancia justo a Ecopetrol.

“Esta solución acaba con los fantasmas fiscales del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y de ninguna manera implica que los excedentes de crudo dejen de  ser exportados, por cuanto nuestro país requiere esos recursos. Además, se evita afectar el poder adquisitivo de las familias colombianas por la inflación disparada que genera cada alza en combustibles”, indicó.

Transición hacia el gas

 

Christian Samir Méndez, profesor de la Universidad Simón Bolívar e investigador del Observatorio Regional del Mercado de Trabajo (Ormet) de Norte de Santander, manifestó que Gustavo Petro puede tener tres alternativas, de corto, mediano y largo plazo.

Méndez aseguró que, si se actualiza la variable con la que se calcula el precio del biodiésel, entendiendo el contexto mundial de la disminución de los precios internacionales del aceite de palma, implica una reducción de 300 pesos por galón, que, al multiplicarlos por los casi 160 millones de galones que se consumen al mes, refleja un ahorro “bastante alto” que se puede usar para minimizar el déficit del FEPC.

Agregó que eso también implicaría una tarifa preferencial para el transporte de carga, que es el que usa el diésel. Esta es la opción a corto plazo. A mediano plazo, dijo, que el país debe ir pensando en la transición energética en función del transporte en vehículos a base de gas.

En largo plazo, la alternativa del hidrógeno puede ser una solución, porque puede transformarse en energía y en combustible sintético, que también puede utilizarse en la movilidad.

Recortar el gasto

 

Oliver Pardo, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, expresó que otra alternativa “es recortar el gasto, recortar programas de inversión social, inversión en carreteras, pagos a los adultos mayores en situaciones precarias, no pagar Ingresos Solidario o tal vez aumentar el IVA a los alimentos, sencillamente, olvidarse de todos sus programas sociales y de esa manera subsidiar la gasolina”.

El experto sostuvo que el problema es escoger entre inversión social y subsidio a los combustibles.

Henry Amorocho, profesor de Hacienda Pública y Presupuesto de la Universidad del Rosario, indicó que una posibilidad para paliar el déficit en el FEPC es usar los fondos de la Sociedad de Activos Especiales, que ascienden a 22 billones de pesos en excedentes.

“Estos recursos, el Gobierno los podría manejar vía Conpes, y cubriría los 12 billones de déficit para 2023”, resaltó. Según el experto, esos 22 billones de pesos están quietos y se podría usar el 60% de esos recursos o, al menos, el 50%.

Destacó que otra opción es evaluar si el gasto público está siendo eficiente y determinar qué recursos para subsidios no corresponden exactamente a personas de bajos ingresos; así se puede hallar dinero para el FEPC y política social.

COLPRENSA/EL NUEVO DÍA

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