“Me mentalicé en no sentirme diferente”

Santiago Arroyave, el futbolista que debutó el año anterior en el profesionalismo sin tener un brazo, estuvo en Ibagué contando su historia de vida.

Le falta un brazo (el izquierdo) y presenta malformación en el otro. Aún así, esto no ha sido impedimento para que el antioqueño Santiago Arroyave Cañas logre disfrutar de lo que él considera, sin titubear, “una vida normal”.

Este ‘Paisa’ de 20 años de edad y 1,70 metros de altura nació con focomelia, una enfermedad que se caracteriza por generar en el bebé la ausencia de huesos y músculos en miembros superiores o inferiores.

Su situación de discapacidad podría haberlo alejado del deporte. Sin embargo, le contó a EL NUEVO DÍA que “en estos casos, es fundamental el apoyo de la familia. Gracias a Dios yo conté con el respaldo de todos mis seres queridos. Ellos me ayudaron a construir mi personalidad. Me enseñaron que si nací así, debía aceptarlo y salir adelante”.

Fue así como “a los seis años mi papá (Norvey Arroyave) me metió en una escuela de fútbol. Él y mi mamá (Olga Cañas) me decían que no me enfocara en las miradas. Al principio si me dio como pena, pero luego me fui tomando confianza, y me dediqué a disfrutar de este hermoso deporte”.

El antioqueño refirió que “desde un principio me mentalicé a no sentirme diferente, porque al jugar, podía hacer lo mismo que los demás. Eso me llevó hasta el profesionalismo. He cumplido el primer sueño de muchos que tengo. Voy paso a paso, sin afanarme y, por supuesto, de la mano de Dios.

Yo no tengo el brazo desde mi nacimiento, entonces estoy acostumbrado a vivir así. Muchos piensan que mi equilibrio puede ser mi debilidad, pero no es así. Yo me desarrollé diferente. Me falta algo, pero tengo virtudes de sobra en otras partes. Es una compensación de Dios, y le he sacado el mejor partido”.

 

Inolvidable

El 3 de mayo de 2018 es un día que Santiago Arroyave Cañas nunca olvidará, toda vez que marcó su debut en el fútbol profesional colombiano, siendo el segundo jugador en situación de discapacidad en competir en un certamen organizado por la Dimayor.

Leones de Itagüí, su equipo, cayó 1-0 como local por la tercera ronda de la ‘Copa Colombia’. Sin embargo, al término del partido, y luego de competir durante los últimos cinco minutos, festejó como si hubiera ganado la mismísima Copa.

“Estaba algo asustado cuando iba a entrar. Eran muchos los sentimientos los que me embargaban. Por eso al principio me sentí algo sofocado. Pero me fui adaptando con los minutos y al final siento que lo hice bien. Pensé en mi familia, en las personas que me han dado su voz de aliento, y sobre todo en Dios”, recordó.

Y agregó: “Yo juego como volante 10, o extremo. Me caracterizo por tener una gran técnica. Pienso que Dios hace las cosas de manera perfecta. En mi caso me creó sin un brazo, pero me otorgó otros dones que me permiten desarrollar un fútbol vistoso”.

‘Santi’ reconoce que “he tenido momentos difíciles, en los que no quiero seguir, pero son solo días malos, como los puede tener cualquiera. Ya luego se me pasa y voy es con toda.

Algo que también me ha ayudado bastante es que soy alguien muy tranquilo. No me preocupa lo que piensen los demás. Clave también ha sido divertirme, porque el deporte es para eso. Y seguiré compitiendo hasta donde me lo permitan, porque yo no tengo barreras, ni límites”.

Respecto a su futuro expresó que “cuando me preguntan por eso, nunca tengo respuesta. Soy de las personas que dejo que las cosas fluyan. Claro que tengo metas, objetivos, pero los tiempos de Dios son perfectos, y solamente él decide sobre nosotros. Yo me preocupo por entrenar con Leones, el equipo que confió en mis condiciones, y en seguir disfrutando del fútbol”.

 

No es el primero

 Antes de Santiago Arroyave, otro jugador fue el primer futbolista en situación de discapacidad en salir a competencia en el balompié profesional.

Fue Lorenzo Orellano, un cartagenero de apenas 16 años, vistiendo la camiseta de la Universidad Autónoma. A él le falta el antebrazo, y su estreno de igual manera fue en la ‘Copa Colombia’, en un choque frente al Junior. Ocurrió en abril de 2015.

“Recuerdo muy bien ese suceso. Cuando lo vi por televisión, me alegró bastante. Me motivó a pensar con mucha más fe que todo lo que uno se propone, puede ser posible. Mis papás me decían: mire, ese es su ejemplo a seguir.

Cuando yo debuté en el profesionalismo, tuve el placer de charlar con él. Hablamos y le comenté que su logro me había impulsado”, indicó ‘Santi’.

Cabe resaltar que Arroyave aún hace parte de Leones. Compite con la categoría Sub-20, y contó que “he tenido el placer de venir a Ibagué, por invitación de la Universidad Cooperativa de Colombia. Vine a contar mi historia, y dar fe que todo en la vida es posible, así le falten a uno cosas. Solamente tienes que mentalizarte en conseguirlo, dar la pelea y estar de la mano de Dios”.

RONAL RENGIFO ÁLVAREZ

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