La tolimense María José Rodríguez, campeona mundial de bowling en Las Vegas

COLPRENSA - EL NUEVO DÍA
Luego de 24 líneas durante cuatro exigentes días de actividad en el South Point Bowling Plaza de Las Vegas, en Estados Unidos, la bolichera colombiana María José Rodríguez se coronó este martes como campeona mundial de la modalidad de todo evento.

En el Campeonato Mundial Élite Femenino, la bolichera ibaguereña del registro de Antioquia completó el mejor promedio luego de las rondas de sencillos, dobles, ternas y equipos para ser la mejor del mundo en la clasificación que corona a la bolichera más completa del certamen orbital.

La nueva campeona mundial de bowling de Colombia siempre estuvo ligada al deporte. Desde que tiene memoria la vida de María José Rodríguez Ospina fue en campos de golf, con balones de fútbol, de baloncesto, con raquetas de tenis, de squash, en su bicicleta, con el gorro y traje de baño para natación, pero nada la enamoró más que las pistas de bowling. La bola y los pines la cautivaron sin saber cómo, sólo recuerda que sus padres siempre la encontraban en la bolera, desde que tenía tres años de edad le encantaba estar allá.

Fue en el Club Campestre de Ibagué donde sus padres Ramiro y Celmira la veían a diario en diferentes roles deportivos, pero siempre con un escenario fijo de encuentro: La Bolera, pequeña, de sólo cuatro pistas, con columnas en medio, en un especie de sótano, donde también aprendió Rocío Restrepo, una de sus compañeras a través de los años, gracias a las instrucciones de Graciela de Cuenca.

Su primera bola se la regalaron de Navidad, una Brunswick azul oscura con un rayo. Durmió toda la semana con la bola, era su tesoro más preciado, cuando una niña normal preferiría una muñeca o algún juguete común, María era feliz con una pesada bola de bolos que lanzó en aquella pista de Ibagué.

 

Estados Unidos

 Cuando terminó el grado 11 en el Colegio La Presentación del centro de Ibagué, ubicado al lado de la Alcaldía Municipal, frente a la Plaza de Bolívar y cerca del Conservatorio de la Ciudad Musical, esta ibaguereña decidió dejar el calor del pueblo por el frío invierno de Princess Anne, un pequeño condado del estado de Maryland, a donde viajó para estudiar en la Universidad Maryland Eastern Shore.

La adaptación fue difícil porque “uno deja todo y literalmente uno es un consentido en Colombia, todo es fácil, en la esquina, en la tienda, entonces acostumbrarme fue todo un proceso, extrañaba a mi mamá y la comida, pero no fue tampoco como de querer devolverme. El inglés fue complejo porque mi colegio no era bilingüe y sabía poco, pero el estudio y todas las ayudas que nos daban en la universidad eran muy importantes”.

Pero los estudios eran una excusa, porque su talento para lanzar la bola fue el verdadero motivo para estar en el equipo de bolos, en las Hawks (Halcones). Allí llegó gracias a su amiga Martha Pérez y luego María José le abrió el camino a Anggie Ramírez, Tatiana Muñoz y Valentina Collazos. Con el equipo, María José ganó absolutamente todo en lo que compitió, es el equipo más recordado de toda la historia de la Universidad, bajo las órdenes de la coach Sharon Brummell, quien todavía le da consejos de juego y de vida.

“La experiencia con el equipo fue súper chévere, teníamos miles de reglas, pero por eso nos fue tan bien en esos años que estuve allá. Entrenábamos todos los días, no teníamos fines de semana libres, estudiábamos en los aviones, en las salas de espera, pero la verdad hice muchas amigas y gente con quien puedo contar para siempre. Mi coach todavía me llama todas las semanas y yo a ella, es como otra mamá”, recuerda María José.

Y mientras competía al más alto nivel universitario en los Estados Unidos, María José también se coronó campeona mundial juvenil, en la modalidad de parejas junto con la también ibaguereña Laura Fonnegra. Fue en Helsinki, capital del Finlandia.

 

Profesional

 Además del deporte, en Maryland se hizo profesional de dos carreras: marketing y administración de empresas. Tiene una maestría en finanzas y contaduría, pero su pasión es el bowling, por eso se fue a vivir a Austin, en el estado de Texas, junto con Clara Juliana Guerrero, para perfeccionar el juego, para buscar la Selección Colombia y jugar dos masters al año, el USBC Queens y el US Open, porque no había circuito profesional femenino.

En 2014 conquistó uno de los triunfos más importantes de su carrera deportiva, pero fue un día poco visible para otro deporte diferente al fútbol. Fue el 3 de julio, un día antes de que la Selección Colombia quedara eliminada frente a Brasil en la Copa Mundial de la FIFA Brasil-2014, María José Rodríguez se coronó campeona del USBC Queens, uno de los mayores torneos del bowling en el mundo. En la final venció a Kelly Kulick, una referente internacional. Allí recibió la corona que la acreditó como la reina del bolo internacional.

Fue como si un tenista colombiano ganara en sencillos algún Grand Slam como Roland Garros o Wimbledon, o como si un golfista conquistara el Masters de Augusta. María José es la primera y única bolichera colombiana de la historia que ha ganado este campeonato y es junto con Clara Juliana las únicas que han ganado un Grand Slam, pues Guerrero ganó en 2016 el The Players.

Estando al más alto nivel competitivo del bowling mundial, María José y sus compañeras recibieron la noticia del regreso del PWBA, el circuito profesional de bolos, equivalente al WTA de tenis o al LPGA del golf. Desde 2015 empezó a tener competencia profesional y empezó a cumplir su sueño: vivir del deporte, algo que viene logrando con la Selección Colombia.

Integrando el elenco nacional, ha competido y ganado medallas en los Juegos del ciclo olímpico desde el 2009, con la reciente medalla de bronce en sencillos de los Juegos Panamericanos de Lima. Es la única bolichera que por Colombia estuvo en este ciclo con medalla en todos los eventos.

En medio de una generación ganadora, con Clara Juliana Guerrero, Rocío Restrepo y Anggie Ramírez, María José admite que dedicar toda la vida al bowling “ha valido la pena, porque me ha permitido viajar y conocer el mundo haciendo lo que me gusta, lo que amo. El deporte me ha dado la oportunidad de conocer y quedarme en Estados Unidos haciendo lo que hago”.

“El bowling es mi vida, significa todo lo que hago y lo que soy, si no fuera por el bolo no tendría tantos amigos en tantas partes, no sé que trabajo tendría, ni qué oportunidades se me hubieran presentado en la vida, como ganar el USBC Queens o ser campeona mundial, pero todavía hay muchas cosas por delante, quiero ganar el US Open y muchos títulos del circuito profesional”, agregó María José, quien en Colombia representa a Antioquia.

Pero la exitosa carrera deportiva de María José no para allí, porque el año pasado se coronó campeona del PWBA Tour Championship, es decir, es la mejor bolichera profesional de la temporada 2018, para comprenderlo un poco más, es como si los tenistas Robert Farah y Juan Sebastián Cabal ganen el torneo de Londres de final de año, el que reúne a los mejores de la temporada. María José lo ganó el año pasado y de nuevo frente a la bolichera que está en el ‘salón de la fama’ del bowling, la estadounidense Kelly Kulick.

Y ahora, el máximo logro deportivo de María José llegó en Las Vegas, con el título mundial de la modalidad de todo evento, pero todavía con un par de días ir por más, pues este miércoles afrontará el inicio del cuadro de la final de maestras, como siembra número uno, pero también estará el jueves en un día extenso para disputar las finales de dobles junto con Rocío Restrepo y la de ternas al lado de Clara Juliana Guerrero y Juliana Franco, para cerrar el viernes con las finales de equipos y maestras.

Filiberto Rojas Ferro

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