Los pendientes que tiene el próximo DT de la Selección Colombia

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍA
Por ahora, casi en totalidad, el tema del nuevo proceso en Selección Colombia se ha centrado en un largo etcétera de nombres y en el eterno debate entre quienes prefieren extranjero y los que optan por un local en el banquillo.
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Sin embargo, hay asuntos imponderables que merecen análisis, pues marcarán la agenda de las tareas pendientes que tendrá el elegido por la Federación si es que quiere cumplir con sus objetivos al frente de la Tricolor.

Por ejemplo, acelerar la renovación que cada vez se hace más necesaria; cohesionar los procesos de selecciones nacionales, una promesa que sigue sin cumplirse; y reestructurar anímicamente al grupo son algunas de estas obligaciones.

El técnico Néstor Otero piensa que el próximo seleccionador debe retomar el incipiente trabajo de renovación que empezó Carlos Queiroz.

“Colombia no tiene todavía una base sólida para afrontar los próximos años, pero hay nombres para construirla. Hay jugadores que se acercaron recientemente que necesitan continuidad: Daniel Muñoz, Luis Orejuela, Steven Alzate, Luis Díaz... Además, existe un trabajo interesante con varios arqueros, nutrido con microciclos y convocatorias, que debe continuar porque el arco lleva una década en manos de David Ospina y hacer esas transiciones con jugadores tan fundamentales en una posición requiere ser muy gradual”, explica.

Diego Umaña, por su parte, espera que el nuevo estratega logre por fin armar un plan que involucre a todos los procesos de selección y al balompié nacional en general.

“Puede que, eventualmente, surjan jugadores o haya circunstancias que le permitan a una selección conseguir determinados resultados, pero la identidad de un conjunto nacional se consigue solo trabajando desde la base. El técnico debe sintonizarse con el trabajo de las categorías inferiores, eliminar intermediarios e ir a los clubes y armar planes de trabajo con ellos, porque en últimas si a una selección le va bien todo el ecosistema del fútbol de un país se beneficia, deportiva y económicamente”, sostiene.

El entrenador Octavio Zambrano expone que, además de las credenciales de experiencia y logros, es necesario que el timonel sea un “gestor de situaciones”.

“Alrededor de la selección hay, sin duda, un ruido y la peor estrategia sería desatender el asunto. Las desaveniencias en cualquier espacio colaborativo son normales, pero si no se resuelven se enquistan. Entonces debe ser alguien estratégico para comunicar sus reglas de juego al interior del grupo”.

Por lo demás, la lista de candidatos parece haberse acortado en los últimos días. La posibilidad de Reinaldo Rueda gana fuerza mientras se diluyen las de entrenadores extranjeros, varios de ellos sin experiencia como seleccionadores.

Lo cierto es que después de las declaraciones del presidente de la Federación, Ramón Jesurun, los parámetros de elección están un poco más definidos. Y aunque el directivo manifestó que no descarta ninguna posibilidad, la situación de la Selección no parece prestarse para apuestas arriesgadas.

EL COLOMBIANO

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