Los retos del próximo Ministro de Hacienda

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍAGustavo Petro, presidente electo, y José Antonio Ocampo, ministro designado en Hacienda Pública.
De acuerdo con el Dane, la inflación anual para mayo llegó a 9,07 %, es decir, una inflación que supera récords históricos en los últimos 21 años.
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El nombramiento del economista José Antonio Ocampo como ministro de Hacienda en el nuevo Gobierno del presidente Gustavo Petro cumplió las expectativas de los expertos, quienes coinciden en señalar que tendrá el reto de liderar las decisiones para reducir el déficit fiscal del país e impulsar un crecimiento sostenible que permita aminorar la desigualdad social.

A pesar de que el país proyecta un mejor crecimiento económico para este año, que alcanzaría el 6,5 %, según las cifras presentadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo presentado recientemente, las finanzas de la nación no están bien y en materia de pobreza, desempleo e inflación el país sigue presentando un panorama complejo.

Como lo señaló hace un par de días el Comité Autónomo de Regla Fiscal (CARF), la entidad encargada de hacer seguimiento a la regla fiscal y propender por la sostenibilidad de las finanzas públicas “la casa no está aún en orden”, debido a un desbalance fiscal de 75 billones de pesos, pese al esfuerzo del gobierno Duque para consolidar las cuentas fiscales tras la pandemia.

Para el Doctor en Economía y profesor de la Universidad de los Andes, Hernando Zuleta, el ministro Ocampo recibe una economía que crece rápidamente, pero no es suficiente para atender las demandas sociales históricamente no atendidas, para lo cual es necesario más recaudo tributario.

“En el ámbito fiscal es un reto gigantesco. Si bien este gobierno logró incrementos no esperados en el recaudo tributario, hay problemas si se quiere continuar con los programas que se instauraron durante la pandemia”, señala Zuleta.  

En ese sentido, el desafío del nuevo jefe de la Cartera de Hacienda es liderar la aprobación de una reforma tributaria que alcanzará un recaudo adicional de 55 billones de pesos anuales, según lo propone el presidente electo. “Una reforma de un tamaño sin precedentes en el país”, añade.  

La idea de reforma que tendrá que liderar Ocampo propone la eliminación gradual y decidida de beneficios tributarios, sobre todo de quienes tienen mayor capacidad de contribuir al erario público.  

Economía.

Pero, además de hacer la reforma fiscal y buscar la estabilización de las finanzas del país, las decisiones tributarias de los próximos cuatro años deben generar escenarios de confianza para los empresarios, expresan los especialistas.  

“Se vienen unas negociaciones muy difíciles que podrían hacer que entre en crisis esta aparente armonía que hasta el momento se ha generado”, dijo la decana de economía de la Universidad Piloto, Lilian Ramírez.  

Sumado a ello, aunque en los temas prioritarios del Gobierno electo está el tema tributario, las reformas laboral y pensional serán otros de los temas estructurales de los que también se tendrá que ocupar el ministro Ocampo.  

De acuerdo con los analistas consultados, en Colombia la informalidad laboral, dependiendo de cómo se mida, puede ser de 50 % o 60 %, por lo que se requiere una reforma laboral que permita una reducción sustancial en informalidad sin precarizar el trabajo.  

En cuanto al problema pensional, con el sistema pensional actual solo el 20 % de los que llegan a la edad de pensión acceden a este derecho. Un problema de eficiencia y de justicia social que el nuevo mandatario se propone superar ahora de la mano de Ocampo.

Economía.

Desigualdad

Si bien el ministro José Antonio Ocampo encuentra una economía con un buen impulso en la recuperación, las cifras de desigualdad en Colombia son preocupantes. Actualmente en el país hay 19,6 millones de personas pobres, a pesar de que las cifras de pobreza han venido disminuyendo, solo el año pasado 971.000 personas salieron de la pobreza multidimensional, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).  

Otra de las necesidades sociales del país por resolver, para lo cual el Gobierno necesita más inversiones, es el desempleo: “a pesar de que el empleo también disminuyó, actualmente hay desempleo de más de dos dígitos, cuando el desempleo debería estar en un dígito. Adicionalmente, más del 60 % de los empleos son de carácter informal, lo que permite ver que en Colombia no hay una seguridad en términos de empleo para la mayoría de los ciudadanos”, explica la Decana de la Universidad Piloto.

En términos nacionales, la tasa de desempleo bajó al 10,6 % en mayo, una cifra ya más cercana a lo visto antes de la pandemia, según reveló el Dane. Sin embargo, desde el punto de vista a mejorar, las personas inactivas siguen siendo bastante altas.

En comparación a la situación prepandemia, hoy en día hay cerca de dos millones de personas más en esta situación de inactividad y más de la mitad de esos 14 millones, es decir: 7 millones, estuvieron trabajando en un periodo anterior, dice Jackeline Pirajan, economista Scotiabank Colpatria.  

“Esta complejidad se refuerza por un panorama internacional difícil con riesgos de recesión mundial, con una presión inflacionaria a nivel mundial y esto viene de la mano con un incremento de las tasas de interés en Estados Unidos, Europa y Colombia, que resienten ese proceso de recuperación”, señala el decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Rosario, Carlos Sepúlveda.  

Según el especialista, la forma de enfrentar la inflación y las demandas sociales relacionadas con la inflación son otros de los grandes retos, dado que el Banco de la República se verá obligado a tener una política monetaria contractiva, lo cual será un obstáculo para el crecimiento económico.  

Justamente, esta semana el Banco de la República decidió aumentar su tasa de interés en 150 puntos básicos, dejando la tasa de referencia en el 7,5 % para enfrentar la inflación, a pesar de que ha cedido levemente en los últimos meses.

Colprensa

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