¿Está en riesgo la seguridad alimentaria de Ibagué?

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Crédito: Archivo / El Nuevo Día El aumento del salario mínimo para 2022 se habría perdido con el alza de los alimentos y demás productos.
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El 66,3 % de los hogares ibaguereños consumen tres comidas al día, cifra muy inferior a la registrada en prepandemia, cuando era el 97 %. El incremento del precio de los alimentos es una de las causas, y aunque se prevé un aumento del salario mínimo del 20 %, esa no sería la solución.
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En las tiendas y plazas de mercado de Ibagué la mayoría de alimentos han subido de precio este año; el café, la leche, el pan, los huevos, el azúcar, el aceite, la carne, las frutas, el pollo, los granos, las hortalizas y legumbres, solo por nombrar algunos. Lo cual viene impactando la economía de los hogares, sobre todo, en lo relacionado con su seguridad alimentaria. 

No obstante, el aumento del salario mínimo para el 2022 de 10,07 % -para quedar en $1 millón- ya no sería representativo para los trabajadores, o se habría perdido, pues con los precios por las ‘nubes’ su capacidad de consumo ha disminuido. 

Está situación se puede evidenciar en la Encuesta Pulso Social del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), que en su Vigésimoquinta Ronda (mayo - julio 2022) reportó que el porcentaje de hogares que consumen tres comidas o más al día en Colombia es de 76,2 %.

Para el caso de Ibagué, solo el 66,3 % de las personas jefes de hogar y sus cónyuges afirmaron que consumieron tres comidas al día o más durante los últimos siete días, en julio de este año. La ‘Ciudad Musical’ es la sexta capital del país con menos población que tiene asegurados los tres ‘golpes’. 

Vale recordar que antes de la pandemia el porcentaje de hogares que consumían las tres comidas oscilaba entre el 97 y 99%.

 

Causas

En cuanto al tema, Héctor Javier Castro, director del programa de Economía de la Universidad de Ibagué, afirmó que los ibaguereños si están en riesgo alimentario, especialmente, por la presión inflacionaria que no quiere ceder. 

El economista explicó que el mundo ha experimentado unos ritmos inflacionarios sin precedentes, pospandemia. Sin embargo, aclaró que hay dos fenómenos por los cuales la inflación persiste.

“Por un lado, se habla de inflación por demanda, que es cuando los consumidores presionan y aparece una escasez de productos porque está la capacidad de pago. Pero, de igual manera hay una inflación por oferta, pues los productos se ofrecen más caros por el aumento de los costos de producción”, comentó Castro. 

Y agregó: “De otra parte, la recesión mundial es por desaceleración de la producción. En consecuencia, hay mayores costos en el caso de Colombia también por la volatilidad cambiaria. Desde luego, los alimentos no se escapan a este fenómeno y eso está haciendo que muchos hogares estén en riesgo alimentario”. 

Aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Ibagué en julio fue estable (0,75 %), la inflación en lo corrido del año asciende a 8,27 %, mientras en la división de alimentos el índice alcanza los 17,99 puntos porcentuales. 

De ahí que, en un reciente sondeo realizado por esta redacción con diferentes tenderos, coincidieron en que el consumo de las personas disminuyó como resultado de los altos precios de los productos. 

 

Se perdió aumento del salario mínimo

En diciembre de 2021 Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, advirtió que un aumento salarial muy alto afectaría a los compradores normales en el primer semestre del año, por la presión inflacionaria que se generaría, como efectivamente está sucediendo. 

El riesgo, comentó en ese momento a Noticias RCN, era que los costos laborales se le trasladaran al consumidor a través de mayores precios.

Sin embargo, para 2023, Mejía anticipó que el gobierno del presidente Gustavo Petro podría subir el salario mínimo entre un 20 % o 25 %.

“Hay dos elementos que se deben tener en cuenta para esta discusión: la evolución de la inflación que causó la pérdida del poder adquisitivo de los hogares por el aumento de los precios de bienes y servicios, y el aumento de la productividad laboral”, afirmó el Director.

En esta línea, Héctor Javier Castro acotó que elevando las tasas de interés se está intentando corregir la presión inflacionaria.

“Pero un incremento del salario mínimo probablemente va a generar una falsa alegría en los hogares, por ejemplo, si sube a $1 millón 200 mil, esa expectativa le va a causar a la economía un problema mayor. Creo que hay que tomar con precaución las medidas”, enfatizó Castro. 

 

Sustituir alimentos

Según Héctor Castro, profesor de economía de la Unibagué, lo que los hogares pueden hacer para sobrellevar el aumento de los precios es comenzar a evaluar alimentos sustitutos más baratos.

Por ejemplo, las opciones económicas para sustituir la carne o el pollo pueden ser arvejas o hígado. Entretanto, el consumo de azúcar para el ser humano es prescindible.

“Nos tocará comenzar a elegir qué productos podemos sustituir por cuáles vía precio. También revisar prioridades de compra. No hay una solución ideal, pero el aumento del salario no lo es”, concluyó el economista. 

 

Dato

En el trimestre mayo - julio de 2022 el 51,2 % de los hogares ibaguereños afirmaron que, comparado con la situación económica de hace un año, no tienen mayores posibilidades de comprar ropa, zapatos, alimentos, etc.

 

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JUAN JOSÉ AGUIRRE Z.

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