Thursday 17 May 2012
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ARCHIVO - EL NUEVO DÃA
El ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo.
(Foto: ARCHIVO - EL NUEVO DÃA)
Noviembre 29, 2011 - 08:44
“El país durante este tiempo no se preparó para hacer frente a este nuevo retoâ€: Minagricultura
El Ministro de Agricultura indicó que en el marco de la negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos se establecieron como sensibles productos como el arroz, el maíz, el fríjol, la carne de cerdo, res y pollo y el sector lácteo, los cuales sufrirán el impacto.

Entre tanto, manifestó que la fase uno del Triángulo del Tolima se encuentra en un 98,7 por ciento de ejecución, mientras que la segunda fase está en etapa de pre-construcción con un avance del 3,7 por ciento.

EL NUEVO DÃA: Con la firma del Tratado de Libre Comercio y su entrada en funcionamiento en los próximos meses ¿Cuál es el paso a seguir en Colombia para que el sector agropecuario no se vea afectado por el TLC?

JUAN CAMILO RESTREPO: Sin duda la suscripción de cualquier Tratado de Libre Comercio tiene efectos, en algunos casos positivos y en otros negativos; sin embargo, esto dependerá de la preparación de algunos aspectos normativos, institucionales y de otros que atañen, incluso al propio sector privado, que permitan minimizar los riesgos y aprovechar las oportunidades. 

El Gobierno nacional está avanzando en la implementación del Acuerdo; está preparando la normatividad que permita reglamentar aspectos importantes del Acuerdo como la administración de los contingentes, para lo cual la DIAN está adecuando sus sistemas de información; el fortalecimiento del Sistema Fito y Zoosanitario Nacional por parte del ICA y del Invima, son otros aspectos que contribuirán al logro de una adecuada implementación de este y de cualquier acuerdo. 

END: ¿Cuál será el sector que se verá más perjudicado y cuál será el que se vea beneficiado?

JCR: Dentro de los productos que en el marco de la negociación se establecieron como sensibles, se encuentran productos como el arroz, el maíz, el fríjol, la carne de cerdo, res y pollo y el sector lácteo, sentirán, unos en mayor medida que otros, los impactos de la competencia proveniente de los Estados Unidos. 

Para los sectores que puedan verse afectados por tener bajos niveles de competitividad, el Gobierno Nacional negoció, acorde con los términos y condiciones de la Ley 101 de 1993, una gradualidad en el acceso a mercados (plazos de hasta 19 años para el caso del arroz), de suerte que podamos ajustar las condiciones de competencia en plazos suficientemente largos y salvaguardias agropecuarias como mecanismos de defensa comercial automático. 

La mejora en la competitividad deber ser una constante, con o sin TLC con Estados Unidos, puesto que con o sin TLC, si no hacemos mejoras tecnológicas, utilizamos semillas mejoradas, desarrollamos nuevas condiciones de riego, de crédito y coberturas de riesgo, progresos en las prácticas agrícolas y empresarización del campo, tendremos igualmente perdedores. 

De otra parte, las concesiones de los Estados Unidos comprenden a un grupo de productos de innegable importancia para el agro nacional que cuentan con oportunidades significativas en el mercado estadounidense:

Se consolidaron las condiciones preferenciales de acceso en productos como las flores, etanol, biocombustibles, cigarrillos, productos cárnicos, frutas y hortalizas, entre otros. 

En productos como el etanol y los biocombustibles el país cuenta con un  gran potencial de exportación, ante la perspectiva que tiene Estados Unidos de reducir su dependencia de combustibles fósiles. 

Las frutas y las hortalizas son otros de los subsectores con gran potencial exportador y sobre los cuales el país deberá trabajar en los próximos años para desarrollar una capacidad exportadora sólida y acorde a las necesidades del mercado. 

Igualmente no se pueden dejar de lado aquellos productos que como el azúcar, pese a no lograr la apertura del mercado estadounidense, alcanzaron espacios comerciales interesantes para la vía de los contingentes arancelarios, para los cuales Colombia presentó intereses ofensivos, específicamente materializado en flores, frutas y hortalizas, productos de la palma, incluido el biodiesel, azúcar y etanol, cigarrillos, tabaco y algodón, todos ellos clasificados en el ámbito de exportables con potencialidad alta y media. 

END: ¿Se firmó un TLC sin tener lista la maquinaria, el personal y la infraestructura apta para entrar a competir con el mercado de Estados Unidos? ¿Cómo se van a enfrentar estas falencias?

JCR: El TLC fue suscrito hace más de cinco años, y sin embargo, el país durante este tiempo no se preparó para hacer frente a este nuevo reto. Sin embargo, hay que mirar hacia adelante y por ello las diferentes entidades del Gobierno han iniciado el proceso de adecuación para atender este nuevo desafío, que implica un trabajo de largo aliento, pero que sin duda lo fundamental es iniciarlo y dejar en marcha el camino que debe seguir el desarrollo del país, de cara a los diferentes acuerdos suscritos y por suscribir.  

Pero la preparación va más allá de estos aspectos que son propios de la política agropecuaria, y que resultan de trascendental importancia como lo es la infraestructura vial, que se constituye en una de las grandes falencias y cuellos de botella para el sector. 

En este sentido, el Ministerio de Agricultura, en conjunto con el Ministerio de Transporte, Invías, y los gremios de la producción identificaron las vías terciarias y secundarias de los municipios del país donde se concentra la producción agropecuaria. El propósito es el de priorizar la intervención en esa red vial. 

END: Con el TLC, ¿Cuál será el destino de los arroceros, algodoneros, lecheros y ganaderos del Tolima? ¿Cuál sería la actividad a la que se podrían dedicar para hacerle frente al Tratado?

END: El destino de los arroceros, algodoneros, lecheros y ganaderos, no será diferente al de todos los demás productores agropecuarios, es decir, que si bien el tratado impone nuevas reglas de juego en el mercado, también se convierte en un reto para los mismos productores, en el sentido de aprovechar las ventajas que un tratado de esta naturaleza otorga.

Si bien el Gobierno Nacional tiene la responsabilidad de brindar por la vía de los instrumentos y de las políticas las condiciones adecuadas para el desarrollo de las actividades productivas, los productores juegan un papel protagónico en este proceso, en la medida en que deben ajustar su proceso productivo a las nuevas condiciones que impone el acuerdo, en la búsqueda de la competitividad, o en el caso de los productos que se verán enfrentados a las importaciones, lograr la mayor eficiencia con los recursos que aporte el gobierno nacional y los mismo productores. 

END: En el Congreso de la República el Ministro indicó que “al TLC no se le podrá manejar con chichiguasâ€, ¿cuál deberá ser esa inversión que necesita el país para hacerle frente al TLC y de cuánto deberá disponer el Gobierno nacional para ello? ¿Existen los recursos?

JCR: La inversión que requiere el país no sólo debería ser producto de los acuerdos comerciales, sino el resultado de lograr una política exitosa de inserción en los mercados internacionales. 

En este sentido, y de cara a  los TLC, el gobierno instruyó a sus entidades para que en un ejercicio articulado identifiquen las necesidades de cada una de ellas y se destinen los recursos, que si bien son escasos, se maximicen en lo posible y permitan atender de manera adecuada las nuevas exigencias. 

En este orden de ideas, para el sector agropecuario resulta fundamental robustecer el sistema sanitario nacional, que le permita aprovechar las ventajas que el Acuerdo otorga, así como garantizar que las importaciones cumplan con los requisitos establecidos en los compromisos internacionales y que no vulneren el estatus sanitario del país. En este sentido, por ejemplo el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, contará con cerca de 110 millones para atender las nuevas exigencias que los acuerdos comerciales imponen. 

Del mismo modo, entidades como la DIAN quien tendrá la tarea de administrar contingentes, Salvaguardias, cronogramas de desgravación, entre otros, está actualizando sus sistemas de información, capacitación de personal, para lo cual podrá aprovechar los programas de cooperación que ofrecen los mismos Estados Unidos, lo cual requerirá de algunos recursos, que deberá apropiar.

END: La renovación de los cultivos de café y el programa 'País maíz' han sido de gran ayuda para los cultivadores de estos productos, ¿cómo ha sido su intervención en el Tolima y cuántas hectáreas de café han sido renovadas en el Departamento con este programa?

JCR: En lo relacionado con la política cafetera, es preciso señalar que se ha promovido la renovación de cafetales envejecidos y la transición a las variedades resistentes a la roya. 

Así las cosas, este Ministerio en conjunto con DNP y Finagro aprobaron el pasado 3 de septiembre de 2010 una ampliación de las hectáreas a renovar por los pequeños productores, el cual quedó determinado hasta un máximo de cinco (5) hectáreas por caficultor beneficiario, en el cual se otorgará un incentivo del 40 por ciento sobre el valor de los proyectos de quienes renueven con variedades resistentes.

En este sentido, en 2011, se asignaron partidas presupuestales para apoyar la asesoría prestada por el Servicio de Extensión en las labores de renovación y en el programa de Competitividad a través de la tecnificación. Como resultado de estos apoyos, en el departamento Tolima se han renovado 12 mil 392 hectáreas durante lo corrido del año 2011, un 16 por ciento mayor al registrado en el 2010.

END: ¿Cómo van las obras del Triángulo del Tolima? ¿Para cuándo se tiene pensado que entre en funcionamiento?

JCR: El proyecto del Triángulo del Tolima está dividido en dos fases: la fase uno, que comprende las obras del sistema de conducción principal (captación, túnel, conducción y exclusor de sedimentos) y, la fase dos, que corresponde a los canales principales y secundarios y áreas de riego.

La fase uno se encuentra en un 98.7 por ciento de ejecución. La fase dos se encuentra en etapa de pre-construcción con un avance del 3.7 por ciento. Para terminar la fase dos, es necesario que se asignen recursos faltantes. 

END: ¿Cuánto dinero se ha invertido y cuánto dinero hace falta para poner en marcha el distrito del Triángulo del Tolima?

JCR: Recursos invertidos: $397.156.660.309 pesos, más rendimientos financieros invertidos por $21.117 millones, adicionales uno y dos al convenio Incoder-Fonade.

Los recursos faltantes para culminar la fase dos son por $352.496.827.152 pesos. Valor total del proyecto: $749.653.487.461 pesos. Ãrea de riego: 20 mil 402 hectáreas, siete mil 540 predios, 19 mil 995 personas (17 mil 502 indígenas).

Cifras:

El 98,7 por ciento de ejecución ha sido adelantada la fase uno del Triángulo del Sur del Tolima, que comprenden las obras del sistema de conducción principal.

Publicada por
JORGE LUIS HERNÃNDEZ SÃNCHEZ
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