Cómo ven los ciegos, la historia del armerita invidente que hace cine

Crédito: Suministradas / EL NUEVO DÍAJuan Antonio González, junto a su esposa, tres hijos y a su amigo Wilmar ha realizado varios filminutos y documentales que han sido premiados en festivales nacionales.
Sobreviviente de la Tragedia de Armero, ciego a los 19 años, conferencista, DJ y cineasta. Juan Antonio González busca al hombre que lo dejó ciego para filmar un cortometraje sobre el perdón.
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Juan Antonio González tenía seis años cuando sucedió la Tragedia de Armero. Él y su familia se salvaron porque alcanzaron a subirse a una loma, llamada ‘El Vallecito’, junto con varios vecinos más. 18 de sus familiares no tuvieron la misma suerte y hacen parte de las 30 mil víctimas.

De Armero había que salir pronto por el miedo a una segunda avalancha y camino a Lérida había que cruzar por el río Lagunilla, que fue por el que bajó el alud, por lo que se fueron para Guayabal, que entonces era un corregimiento.

“Recuerdo que nos fuimos detrás de una gente, no sabíamos ni para dónde. Así llegamos a Guayabal y ahí estuve viviendo y trabajando en publicidad hasta que llegó ese 12 de octubre de 1998, un Día de la Raza”, cuenta.

En Mariquita, que está a unos 20 minutos en carro de Guayabal, está la Agropiscícola Carolina, una de las más grandes del país. Al frente queda el balneario Villas del Río, hoy un referente turístico del norte del Tolima. Allí le sucedió lo que él llama un accidente.

“En ese sitio entregué unos trabajos de publicidad y me dije que cuando cumpliera años debía ir allá de paseo. A los días fui con unos amigos y nos estábamos bañando cuando escuché una detonación y sentí el ardor en la cara. Yo creo que fue un accidente, porque me gusta creer que nadie le hace daño a otra persona porque sí”, agrega.

Su ojo izquierdo tuvo siete siete perforaciones, mientras que el derecho lo perdió inmediatamente. 138 impactos de perdigones le contaron los médicos.

Ha dado conferencias en varias ciudades del país.

Ha dado conferencias en varias ciudades del país.

 

El cambio fue total

La vida le cambió completamente. Tenía 19 años recién cumplidos. Luego de 10 cirugías comenzó todo de ceros. La pareja que tenía entonces se fue para Bogotá y se llevó a su hija. Por eso él se fue detrás de ambas. Al tiempo entró a un centro de rehabilitación para personas ciegas.

Allá estudió en el Sena Docencia de sistemas para personas con limitación visual. Se formó en mercadeo, talento humano y áreas relacionadas con el liderazgo. Entró a trabajar a McDonald’s al tiempo que estudiaba para ser DJ en el DJ College School y luego para ser locutor en el Colegio Superior de Telecomunicaciones.

La vida le cambió cuando entendió que podía valerse por sí mismo y que su familia sería el mayor apoyo. Cuando se convirtió en DJ hizo varias producciones musicales y lo invitaron al programa de Yo, José Gabriel, en RCN.

“Mi nombre artístico era Anthony The Blind, o sea Antonio el ciego. Después de salir en RCN la Revista Semana me hace parte de un documental que se llama ‘Los guerreros de la vida’ y Dios me comienza a abrir muchas puertas”.

Después de eso la vida de Juan Antonio se acercó más al arte. Hizo pintura y más música. Su entereza para afrontar la vida fue llamando la atención de las personas y comenzaron a pedirle que diera conferencias, no de superación personal, dice él, porque cualquier persona puede hablar de su vida y decir que se superó, sino de las posibilidades que tiene la vida.

“He dictado conferencias en todos los colegios de Mariquita. También en McDonald ‘s, en Mapfre Seguros, en Totto, en Foto Japón cuando existía, en Smartfilms, en Compensar y Colsubsidio… En fin, son muchas y eso quiero hacerlo siempre que pueda”, asegura.

 

Incursión en el cine

La primera vez que hizo una pieza audiovisual fue por una invitación y grabó en su casa, con su celular y con su hija Mariana como protagonista. Ella estaba intrigada de cómo él sabía dónde se escondía, cómo hacía para saber si le estaba haciendo muecas.

“Mi hija Mariana me preguntaba cómo hacíamos los ciegos para ver. Yo quería mostrarle que hay algo más allá de los ojos y que las imágenes nos pueden engañar. Hice unos cuadros con relieves y con una venda le tapé los ojos y así, con el tacto, con el oído y con el olfato, con todo eso vemos nosotros. Esa primera película se llamó ‘Cómo ven los ciegos’”, agregó.

Luego hizo otros como ‘Nunca vi el problema’ o ‘El sobreviviente de Armero’. Dice que ha hecho decenas de cortos, de los cuales 5 han participado en festivales audiovisuales en varias ciudades del país.

Ha trabajado en McDonald's y como DJ.

Ha trabajado en McDonald's y como DJ.

 

El proyecto de reconciliación

Está trabajando en un cortometraje que se llama ‘De qué está hecho su corazón’. Se vino desde Bogotá de nuevo a Guayabal a buscar a la persona que hace 19 años le disparó y lo dejó ciego.

“Desde que comencé a hacer cortometrajes y a participar en festivales tuve en mente ese proyecto. Estoy buscando a esa persona que, tal vez, cometió esa equivocación hace años para poderle decir que no hay remordimiento, que todo está sanado”, afirma.

De ese cortometraje solo hace falta la parte final, el encuentro. Ya todo está listo. La persona dijo que sí y el momento se acerca.

“Cuando lo vea, con los ojos del alma porque los otros ya no están, le voy a decir que son cosas que pasan y que tener rabia o tristeza no tiene sentido. Dios existe y él enseña que la vida, tan pasajera para algunos, puede ser bella a pesar de todo”, explica.

No lo hace para darle lecciones a nadie o para servir de ejemplo. El fin es él mismo, el compromiso por hacer algo de arte mientras termina una etapa. Tampoco hace audiovisual para ganar premios, sino para dejarle un testimonio a su familia.

El cine que hace junto con su compañero Wilmar Martínez desde y para su familia, solo que se lo muestra a más personas.

“Lo que hago es para Diana, mi esposa, para mis hijas Camila, Mariana y mi hijo Juanito. Ellos son mis ojos, que a falta de dos tengo ocho. Y si le sumo los de Wilmar, mi compañero de cine, son diez. Además tengo los ojos de Dios, que lo ven todo tanto para afuera como para adentro”.

Ahora trabaja en un documental sobre la historia de su papá y otros más. Están invitados a festivales de cines y, ya que completó el tiempo, quiere lograr su pensión en McDonald ‘s para seguir haciendo películas.

Ahora es menos costoso dedicarse al audiovisual. Los celulares son un gran avance y las historias cuentan más que la pericia técnica. Todo lo hacen de su bolsillo, con la ayuda de personas cercanas. Sus hijos cada día están más grandes y el apoyo que le pueden dar crece.

“Ahora ando con dos bastones”, dice mientras desacopla uno gris metálico. “Este es uno, que ya está viejo, y este es otro, que está joven”, y le acaricia la cabeza a su hijo Juan José.

Actualmente está dictando una conferencia llamada ‘Una nueva visión: una historia que cambiará vidas’.

 

DATO

A Juan Antonio González pueden encontrarlo en Instagram como @juan.ejemplodevida, en Facebook como https://www.facebook.com/juan.ejemplodevida y en Youtube como Juan.ejemplodevida Una Nueva Visión.

CAMILO JIMÉNEZ

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