
El sonido es un lenguaje e igual que la palabra hablada o escrita tiene matices, significados y sensaciones sutiles al oÃdo, a todo el sentir de la mente y a toda la fisiologÃa del cuerpo humano.
Estamos rodeados de sonidos; nuestro cuerpo es una sinfonÃa de sonidos, el espacio que nos rodea es un universo de sonidos; nos invade hoy a través de medios como el cine, la televisión, los juegos de video, la publicidad y sobre todo, la naturaleza, que con sus fenómenos naturales, nos sorprende por sus maravillosas armonÃas sonoras que a diario nos regala y, que en pocas ocasiones, somos capaces de admirar y disfrutar.
Todos estos sonidos los apreciamos gracias al sentido del oÃdo, pero, ¿Qué es oÃr y qué es escuchar?
El empleo de los verbos oÃr y escuchar provoca una peculiar confusión. En efecto, oÃr significa básicamente percibir los sonidos. Por su parte, escuchar es identificar los significados de los sonidos, es aplicar el oÃdo para oÃr; o bien, prestar atención a lo que se oye. Alguien puede estar escuchando la más grande sinfonÃa de Beethoven mientras oye que afuera llueve. Esto significa que alguien nos puede oÃr sin que nos escuche. (Esto es, cuando no nos presta atención), o bien que nos puede escuchar, sin que nos oiga bien (es decir, trata de percibir los sonidos, pero no lo consigue).
El conocimiento de esta diferencia entre los verbos oÃr y escuchar evitará que digamos por teléfono “no le escuchoâ€, cuando en realidad lo que queremos significar es “no le oigoâ€.
La falta de comunicación y sobre todo, la falta de escucha, han causado grandes estragos en todos los ámbitos sociales incluida la familia, ya que aunque no lo parezca, una relación requiere de muchas cualidades de parte y parte, y una de las más importantes es la de la capacidad de escuchar.
Saber escuchar genera en el otro confianza, tranquilidad y le permite desahogarse en caso de ser necesario.
Escuchar es una habilidad comunicativa igual que leer, hablar y escribir. Además es el componente más importante de una buena conversación y tal vez, el más difÃcil, de ahà que se hable de “el arte de escucharâ€. Desde que nacemos queremos hablar, pero todos, ¿tenemos la habilidad de escuchar?
Muy a menudo, cuando decimos que estamos escuchando, damos al mismo tiempo señales que nos contradicen; “si, te estoy escuchandoâ€, cuando en realidad estamos concentrados en un programa de televisión o quizá en el computador, chateando.
Es tan importante hablar como escuchar a los demás su punto de vista y aceptarlo aunque no sea igual al nuestro.
Cuando se escucha, se valida el conocimiento con los otros en un diálogo cooperativo donde todos tienen voz y esta merece ser escuchada. Escuchar al otro es respetarlo, reconocerlo.
Para desarrollar la capacidad de comunicación se debe atender a todo lo relacionado con la audición, es decir, aprender a oÃr y principalmente, a escuchar.
DATO
Algunos de los obstáculos de la comunicación son un ambiente lleno de ruido donde se nos dificulta hablar y escuchar a la otra persona; los prejuicios, las ideas y la actitud que tenemos con respecto a nuestras diferencias con los demás; el estatus, porque atendemos a aquellas personas que nos parecen más importantes y preparadas que otras; y el pensar sólo en la satisfacción de nuestros intereses.
Maria Lizbeth Cardenas Oliveros
Docente Institución Educativa
Técnica La Sagrada Familia