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Cuatro debilidades y problemas educativos en la Ciudad Musical

ARCHIVO – EL NUEVO DÍA
Falta de cobertura, alta reprobación escolar, déficit en el número de docentes de planta, entre otros, son los principales inconvenientes que presenta la capital del Tolima.

Se recurre a la formulación de problemas cuando se realizan diagnósticos sobre el estado de un sector de la administración pública. Si se trata del enfoque de planificación estratégica, esos problemas también se identifican como “debilidades” si ocurren debido a factores internos de la organización o como “amenazas” si se trata de obstáculos externos que afectan la buena marcha de la misma.

Veamos entonces, cuáles pueden ser las cuatro debilidades o problemas más críticos del sistema escolar ibaguereño hacia 2015. Para tratar en otra oportunidades las fortalezas y oportunidades, de la técnica conocida con la sigla de Foda, Dofa o Dafo.

1. Hay déficit de cobertura escolar: porque no acceden a las aulas de los establecimientos educativos, la mayoría de los infantes y adolescentes en edad escolar. Hay una creciente disminución de la matrícula y fenómenos de eficiencia interna que están afectando la permanencia de los estudiantes en las aulas.

Ibagué está entre los 12 municipios con la cobertura escolar más baja en el Tolima; de cada 100 infantes y adolescentes entre cinco y 16 años que debieran estar cursando los niveles de preescolar, educación básica y media, cuatro se quedan por fuera de las aulas.

Porque la cobertura bruta para este tramo de edades y de grados de escolaridad, es actualmente del 96.53 por ciento, inferior a la tasa nacional de 98.36 por ciento.

Entonces en Ibagué tampoco se pudo cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) en cuanto a la universalización de la educación básica en 2015. Se calcula en cuatro mil 115 el total de infantes entre seis y 10 años que debieran estar cursando la primaria pero no lo hacen; son ausentistas del sistema escolar. Por esto no se cumple el objetivo 2 de ODM: “Lograr la enseñanza primaria universal”, es decir, en un 100 por ciento como sí lo han logrado la mayoría de los municipios tolimenses.

La cobertura escolar es más baja en los niveles educativos de preescolar y Educación Superior. La cobertura del grado de transición de preescolar, que es obligatorio y financiado en forma permanente por el Sistema General de Participaciones, es de 85.32 por ciento y en consecuencia se calcula en mil 308 los infantes de cinco años de edad ausentistas.

Si se tuvieran en cuenta los otros dos grados de preescolar, el prejardín y jardín, la situación es más crítica debido a que su financiación no está garantizada en forma permanente por el Estado y depende de que el crecimiento económico anual sea superior al cuatro por ciento. Ahora la cobertura de la Educación de la Primera Infancia, es contratada con organizaciones privadas, cuando tales recursos llegan a las entidades territoriales.

A pesar de la gratuidad educativa establecida por el Gobierno nacional para todos los niveles de la educación preescolar a la media y reforzada con recursos del Fondo de Gratuidad del municipios, la matrícula sigue en proceso de disminución.

En 2011 cuando terminó el mandato del alcalde Jesús María Botero, la matricula era de 119 mil 454 estudiantes y pasó a ser de 110 mil en 2014, es decir, se produjo una disminución de nueve mil 453 estudiantes en las aulas de establecimientos educativos oficiales y privados, reducción que ha sido más grave en las instituciones educativas oficiales (del 9.3 por ciento, ocho mil 917 estudiantes menos).

2. La reprobación escolar es alta: según las cifras oficiales, en 2013 el total de estudiantes reprobados (que no aprobaron el año), llegó a nueve mil 570, equivalente al 8.1 por ciento. Si a esta cifra se le suman cuatro mil 374 desertores en ese año, la mortalidad académica fue de 13 mil 944 (11.8%), que hacen evidente la baja eficiencia interna del sistema escolar ibaguereño. Reprobación y deserción escolar interanual, afectan la cobertura deseada.

3. Hay déficit de docentes de planta: no se ha logrado el número de docentes requeridos para atender la demanda de escolaridad y la Administración municipal se ha visto obligada a contratar anualmente, con organizaciones privadas, la prestación del servicio en la zona rural.

En 2015, según el estudio de insuficiencia elaborado por el secretario de Educación de Ibagué, Diego Guzmán, para justificar la contratación del servicio educativo, eran 60 las escuelas o sedes rurales que carecían de maestro en propiedad, necesarios para atender la escolaridad de dos mil estudiantes.

Son 75 las escuelas rurales de difícil acceso y de población dispersa, que generalmente requieren de docentes de planta fija. No son suficientes los dos mil 948 docentes actuales y se requerirán más si se implanta la jornada única, como lo pretenden el Ministerio de Educación Nacional.

4. Poca formación en inglés: Ibagué, en la mayoría de los indicadores y datos sobre calidad de los aprendizajes y con base en los resultados de las pruebas estandarizadas, está por encima de los datos y resultados nacionales. Se puede afirmar, así, que a los estudiantes de Ibagué les ha ido mejor que a los del país, en promedio.

Sin embargo, es pertinente dar una mirada sobre algunas situaciones que deben ser mejoradas. En primer lugar, en el aprendizaje del inglés, donde los colegios privados han tenido mayor éxito que los establecimientos educativos oficiales.

También es pertinente dar una mirada sobre el rendimiento académico en el grado noveno, porque en el nivel de insuficiente, que es el más bajo desempeño académico, entre 2013 y 2014 se produjo un ligero incremento del porcentaje de estudiantes en este nivel, tanto en Lenguaje como en Matemáticas.

LUIS E. CHAMORRO RODRÍGUEZ ESPECIAL PARA EL NUEVO DÍA

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