5.729 docentes acreditan títulos de posgrado

5.729 docentes acreditan títulos de posgrado
Con base en datos recientes, se puede afirmar que la calidad de los docentes del Tolima es buena, con relación a los de toda Colombia.
SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
Foto: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
19 Mayo 2019 - 3:01am

El nivel educativo alcanzado es uno de los indicadores a tener en cuenta y, según estos, sobre un total de 14 mil 60 docentes de establecimientos educativos oficiales y privados en los 47 municipios del departamento, un 40.7 por ciento acreditan títulos de posgrado, del nivel académico de especialización y maestría, y otro 42 por ciento tiene título profesional en docencia u otras disciplinas, pero con estudios requeridos para el ejercicio de la docencia.

Entonces, sólo el 18 por ciento de los educadores, no tiene título profesional y generalmente se trata de egresados de las normales, quienes también han sido formados para su desempeño en la enseñanza.

El Tolima, con el 40.7 por ciento de docentes con título de posgrado (5.729 docentes con posgrado) supera el de Colombia de 28.7 por ciento y está a 13.3 puntos porcentuales por encima de la media nacional. Datos que corroboran, parcialmente, la calidad de los docentes del Tolima.

Es necesario advertir que hay otros factores para medir la educación, pero la calidad de los docentes es relevante en ese conjunto.

El nivel educativo alcanzado, es decir los títulos preferiblemente en Ciencias de la Educación, la experiencia en el ejercicio de la docencia, los estilos de enseñanza, la idoneidad ética, las características propias de su personalidad, entre otros, son factores a tener en cuenta al evaluar la calidad de los docentes.

 

La formación en el departamento

Son tres los niveles académicos de los estudios de posgrados, se trata de las especializaciones, maestrías y doctorados.

La Universidad del Tolima hace la oferta de cinco doctorados, de los cuales uno es en Ciencias de la Educación, 15 maestrías, de ellas cuatro en educación y 10 especializaciones, de ellas una en Pedagogía.

Entonces, la Universidad del Tolima ha tenido la responsabilidad de la formación profesional de la mayoría de los docentes en los pregrados y en los posgrados.

Desde el año 2006 se ofrece la Maestría en Educación, en las modalidades de investigación y profundización y, hasta fines del año 2017, ha aportado conocimientos científicos en temas y problemas de la educación, a través de 694 investigaciones realizadas por los estudiantes como requisito de grado.

 

ADN institucional

La Universidad del Tolima desde sus inicios en la década de los cincuenta, del siglo pasado, estructuró su ADN institucional como una apuesta social y regional y, en cada una de sus fases del desarrollo, ha construido su impronta como la universidad en el alma de los tolimenses.

“La Maestría en Educación, nacida en la primera década de este siglo, surgió como una respuesta a los retos de la educación en el departamento para trascender y avanzar de una educación tradicional a una moderna, centrada en los alumnos, en la comunidad educativa y en el contexto social de la región”, es la opinión de Luis Alberto Malagón Plata, actual director de la Maestría en Educación y creador de este posgrado.

La Maestría se ofrece en torno a 9 líneas de investigación: Lengua Castellana, Evaluación Educativa, Currículo y Educación, Sociales, Educación Matemática, Educación Estadística, Gestión Escolar, Estudios Literarios y Didáctica de la Ciencia.

Es una Maestría que ha tenido amplia demanda de parte de docentes de todos los niveles educativos y ha pasado por varias fases en su desarrollo. Lo dice Malagón Plata: “En estos doce años de existencia, la Maestría ha transcurrido por varias fases, de acuerdo a los cambios necesarios para responder de la mejor manera a las exigencias de una educación de calidad.

“En una primera etapa, la investigación estuvo orientada a dar cuenta de los diferentes fenómenos educativos, a describirlos y a conocerlos; en una segunda, la investigación se orientó a identificar problemáticas educativas de la comunidad docente, de sus maneras de enseñar y de aprender y aparecieron los primeros proyectos tendientes a generar alternativas de solución.

“En la tercera etapa, con una mayor madurez, recorrido y experiencia de los docentes, la investigación se abocó a delimitar problemáticas concretas relacionadas con las prácticas pedagógicas en sus diversas dimensiones y emergieron temáticas transdisciplinarias como la inclusión y la diversidad, la formación ciudadana, la educación sexual, la pertinencia curricular, las didácticas interdisciplinares, la paz, las empresas educativas, el arte y la música como estrategias formadoras, en fin un conjunto de nudos problemáticos, que retaron la imaginación y la creatividad de los grupos de investigación.

En esta etapa también, la investigación ha ido asumiendo la función de estrategia didáctico-pedagógico, lo cual favorece enormemente los procesos de enseñanza aprendizaje con calidad”, destacó.

 

Trece grupos de investigación 

Entre el 2006 y el 2019, la capacidad científica instalada se amplió significativamente y de 6 grupos de investigación (currículo, universidad y sociedad, didáctica de las ciencias, didáctica de la lengua, gestión escolar, didáctica de las ciencias sociales y formación ciudadana), se pasó a 13 grupos (además de los 6 anteriores, se crearon: literatura, didáctica de la estadística, de las matemáticas, inclusión y diversidad, pedagogía social, mediaciones tecnológicas e historia de la educación), lo cual muestra a todas luces, la capacidad que tiene la maestría en educación para garantizar procesos de calidad en el sistema educativo regional. Se cumple la tarea de formar profesionales para la investigación educativa y, de esta manera, se contribuye a la construcción de la cultura de la investigación en la cual hay deficiencias en todas las áreas del conocimiento.

En ese orden de ideas, es necesario resaltar el conjunto de proyectos conjuntos con las secretarías de Educación Municipal y Departamental y con el mismo Ministerio de Educación Nacional, en diversos campos de la formación y todos ellos tendientes a dotar a los docentes y a la comunidad educativa de herramientas para contribuir a la transformación educativa.

De igual manera como se fortaleció la capacidad científica, se ampliaron las ofertas de formación posgradual con la aparición de las maestrías en Cultura Física, Didáctica del Inglés y Ambiental, las cuales, vienen generando al lado de la especialización en pedagogía, un sistema de estudios avanzados, en los cuales se incluye el Doctorado en Ciencias de la Educación.

La Facultad de Educación de la Universidad del Tolima y el departamento del Tolima, tienen hoy en los estudios avanzados y en particular en la Maestría en Educación un sistema que soporta y fundamenta la calidad de la educación regional.

Publicada por
Luis Eduardo Chamorro Rodríguez - Especial para El Nuevo Día