Características de docentes y rectores según Talis 2018

Características de docentes y rectores según Talis 2018
En el Tolima, incluyendo Ibagué, el 66 por ciento de los docentes son mujeres, según datos del Dane de 2018. Datos que permiten afirmar que los estudiantes matriculados en el departamento, son formados, preferencialmente por mujeres.
SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
En Colombia el 55 por ciento de los docentes de educación Secundaria y Media son mujeres.
Foto: SUMINISTRADA - EL NUEVO DÍA
29 Sep 2019 - 3:01am

Hay suficientes antecedentes de investigación educativa que han llegado a la conclusión sobre la importancia de la calidad de los docentes como factor determinante de la calidad de los aprendizajes de los estudiantes en las aulas. De la relación entre las características de la formación profesional de los docentes y los logros académicos de los estudiantes, expresadas en el rendimiento académico de éstos.

En julio del año en curso, se divulgaron los resultados de la Encuesta Internacional de Enseñanza y Aprendizaje, Talis 2018, cuyo informe da múltiples respuestas sobre la efectividad de los docentes colombianos, el desarrollo su profesión, el perfil de los docentes efectivos, la vinculación a la docencia y su permanencia en el desempeño de esta profesión vital para el mejoramiento educativo del país.

Es un estudio, el más reciente, que se suma a otros divulgados en el año 2014, “Tras la excelencia docente” de la Fundación Compartir de Colombia y “Profesores excelentes. Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe”, del Banco Mundial.

Para comenzar, hay una cita del estudio de la Fundación Compartir que me gusta porque resume, en gran parte, el interés por este tema de la formación de los docentes como factor de calidad educativa: “La calidad docente contribuye más que cualquier otro insumo escolar a explicar diferencias en el desempeño estudiantil” (Rand Corporatión, 2013. Greenwald, Hedges y Laine, 1996).

Pues bien. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, Ocde, club de 32 países ricos en la que Colombia fue admitida en agosto de 2018, conjuntamente con el Icfes, han divulgado los resultados de la “Encuesta Internacional de Enseñanza y Aprendizaje, Talis, 2018”, realizada a una muestra de 2 mil 400 docentes, 141 rectores de 157 establecimientos educativos colombianos, de ellos el 77 por ciento oficiales y el 36 por ciento ubicados en zonas rurales.

¿Cómo son los docentes y cómo los rectores de los establecimientos educativos colombianos? ¿Cómo se capacitan para su desempeño profesional? ¿Cuáles son las prácticas de enseñanza más comunes? Son algunas de las preguntas y respuestas que da esta encuesta, también aplicada en Brasil, Chile y México simultáneamente.

 

En Colombia somos educados por mujeres

Los datos de la encuesta a la que hacemos referencia, nos dicen que en Colombia el 55 por ciento de los docentes de educación Secundaria y Media son mujeres y el 45 por ciento restante, hombres, porcentajes que son mayores (69%) en el promedio de los cuatro países objeto de estudio.

Pero, con relación a la participación de las mujeres en los cargos de rectores de los establecimientos educativos en Colombia, las cifras de la encuesta Talis nos dicen que hay una “disparidad” o discriminación con la mujer. “Sólo el 37% de los directores son mujeres, en comparación con el 55% de los docentes. Esto puede compararse con los promedios Ocde de 47% de mujeres entre los directores y el 68% entre los docentes”, dice el informe de la encuesta que analizamos.

La conclusión entonces, es que en la distribución de la fuerza laboral según género en la docencia, ocurre una situación discriminatoria en las posibilidades de liderazgo de las mujeres, porque no acceden a cargos directivos de los planteles educativos, en la misma proporción de su presencia en el desempeño como docentes.

¿Cuáles son las razones por las cuales la participación de las mujeres en los cargos directivos es menor que la de los hombres? No hay respuestas por ahora. Pero es pertinente advertir que en las convocatorias para seleccionar rectores por concurso de méritos, docentes mujeres y hombres tienen oportunidades similares de acceder a estos cargos.

 

La edad de los docentes

“El promedio de edad de los docentes colombianos es de 44 años de edad, encontrándose por encima del promedio general de Talis (43)” en Chile, Brasil y México. Pero es un promedio igual al de los países de la Ocde. “El 34% de los docentes en Colombia tienen 50 años o más (promedio Ocde 34%). Esto significa que Colombia tendrá que renovar alrededor de uno de cada tres miembros de su fuerza laboral docente durante la próxima década”, dice el informe.

En cuanto a los rectores, en promedio, tienen mayores edades que los docentes. “En Colombia, los directores tienen en promedio 53 años de edad, lo que no es significativamente diferente de la edad promedio de los directores en los países y economías Ocde”.

Una tercera parte de los directivos colombianos tienen 60 años y más, porcentaje que pone a Colombia en situación diferente a la de otros países.

La conclusión es que nuestros rectores desempeñan sus cargos a rangos de tercera edad. ¿A mayor edad corresponde un mejor desempeño profesional de los rectores? Es el interrogante que surge de inmediato.

 

Al oído de los gestores educativos

Un primer llamado a quienes toman decisiones sobre la calidad educativa en Colombia, es a tener en cuenta resultados de investigaciones como el de la encuesta Talis a que nos hemos referido en este texto.

Una mirada hacia la cualificación y profesionalización de los docentes y directivos docentes, porque ellos son actores relevantes y esenciales en la transformación educativa de Colombia y sus regiones.

 

Las prácticas pedagógicas de los docentes

La encuesta suministra información sobre las características de las prácticas que los docentes desarrollan en el ámbito de las aulas. Datos que son útiles para saber cómo enseñan, qué enseñan y cómo evalúan el aprendizaje los docentes colombianos. Son, desde luego, prácticas curriculares que suministran información útil para las instituciones formadoras de docentes, es decir, para las facultades de educación, porque se convierten en necesidades de formación inicial de los docentes e insumo para el desarrollo de actividades de formación en servicio o actividades de capacitación permanente , como se le conoce.

“En promedio en Colombia, durante una lección típica, los docentes gastan 75% del tiempo de aula en enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes, lo que es más bajo que el promedio Ocde de 78%... En los últimos cinco a diez años, el tiempo de aula dedicado a la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes ha disminuido en aproximadamente la mitad de los países y economías que participan en Talis”, es un dato que suscita preocupación. Teóricamente el programa o estrategia de Jornada Única que está en marcha en algunos municipios (con baja cobertura en los 46 municipios no certificados del Tolima), está dirigido a incrementar el tiempo de actividades de enseñanza en las aulas.

Las prácticas evaluativas también se ponen en discusión y en duda en cuanto a su eficacia. “En Colombia, 93% de los docentes evalúan de forma rutinaria el progreso de sus estudiantes observándolos y brindando retroalimentación inmediata (promedio de la Ocde 79%), al mismo tiempo 93% de los docentes reportan la aplicación de sus propias evaluaciones a sus estudiantes (promedio Ocde 77%) y 75% de los docentes frecuentemente permiten a los estudiantes evaluar su propio progreso (promedio de la Ocde 41%)”, es lo que dice el informe de la encuesta Talis.

En Colombia estamos en la moda de la estandarización que se intensifica cada vez más, porque se cree que los resultados de las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales (Pisa, entre ellas), evalúan con eficacia la calidad de los aprendizajes de los estudiantes. El Ministerio de Educación, en septiembre de 2019, anunció la extensión de las pruebas Saber a los grados Tercero y Quinto de primaria, pruebas cuya aplicación estaba suspendida. La evaluación a través de las pruebas estandarizadas Saber, intensifican rutinas que pueden afectar la calidad de los aprendizajes de los estudiantes.

Publicada por
Luis Eduardo Chamorro Rodríguez - Especial para El Nuevo Día.