“El Tolima tiene universidades que cumplen con los estándares más altos”: Vallejo

Crédito: Archivo - EL NUEVO DÍA
El rector de la Universidad de Ibagué manifestó que las universidades tienen que analizar la necesidad de generar nuevos ingresos, esto, ante la afectación que genera el Covid-19 a las instituciones privadas.
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César Vallejo Mejía, quien será rector de la Universidad de Ibagué hasta el 31 de julio, en diálogo con EL NUEVO DÍA habló del balance de su gestión, en la cual el claustro recibió la acreditación de alta calidad, los retos de las universidades frente a la pandemia, y la economía tolimense. 

EL NUEVO DÍA: ¿Cuál es el balance que hace de su gestión al frente de la rectoría de la Universidad de Ibagué?

César Vallejo Mejía: El balance de mi estadía en la Universidad de Ibagué en este año y medio, se resume en que se conservó la enorme vitalidad de la institución, y lo que más impresiona es su permanente creatividad y compromiso con la misión. La gran responsabilidad de un rector es hacer posible que la universidad no disminuya esa energía.

La misión de la universidad tiene tres componentes fundamentales. El primero es su gran preocupación por el desarrollo integral del ser humano, principalmente de los estudiantes, enfocado en la formación de un pensamiento libre y de la autonomía para tomar decisiones basadas en valores.

El segundo gran objetivo tiene que ver con el rigor académico, con la preocupación por estar innovando en métodos pedagógicos. El tercer gran compromiso, es la pertinencia de la investigación y la proyección de la universidad. Se dice que el campus de la universidad es el Tolima, porque está comprometida con el desarrollo regional.

E.N.D.: En algún punto la universidad funciona como una empresa, ¿cómo está financieramente la Unibagué?

C.V.M.: Una empresa tiene como objetivo hacer excedentes, funciona sobre esa premisa, mientras la universidad es un centro de pensamiento y de conocimiento donde los estudiantes vienen y se contagian de esa pasión por el saber, y todos sus servicios parten de esta base.

La Unibagué se maneja con una enorme responsabilidad, y como todo claustro privado que no recibe aportes del Gobierno, esa responsabilidad se traduce en un equilibrio financiero.

A pesar del tremendo golpe que le da la pandemia a todas las organizaciones, la universidad oportunamente tomó las decisiones adecuadas para no atentar contra el activo que se ha construido durante 40 años.

Obviamente que todavía estamos en el proceso de matrícula y afortunadamente no se va a dar el escenario catastrófico que se esperaba, pero el descenso en las matrículas si nos obligó a ajustar fuertemente el ‘cinturón’.

E.N.D.: ¿Qué marca que la Universidad de Ibagué cuente con acreditación de alta calidad?

C.V.M.: Es claro que no lo logró mi gestión ni mucho menos, es el reconocimiento al esfuerzo de muchas personas que construyeron una universidad de altísima calidad a lo largo del tiempo. La acreditación significa eso, que se cumplen con los estándares de calidad más altos exigidos a las universidades en Colombia, y no son muchas las acreditadas.

E.N.D.: Usted en su momento dijo que la Universidad del Tolima lograría la acreditación de alta calidad, ¿qué significa para el departamento tener dos claustros con este distintivo?

C.V.M.: Ahora estamos muy contentos con la acreditación institucional que ha recibido la Universidad del Tolima, que sin duda alguna merecía la distinción.

Y por supuesto, es un activo que tiene Ibagué para ofrecerle a la región calidad educativa. No se tiene que pensar que para educar muy bien a los jóvenes hay que enviarlos a otras ciudades, no, el departamento tiene universidades que cumplen con los estándares más altos.

E.N.D.: ¿Está preparada la Universidad de Ibagué para implementar la alternancia educativa?

C.V.M.: Hay que tener en cuenta las medidas que adopte el Gobierno, pues está en ese proceso de ir “abriendo” distintos sectores.

El gran acuerdo, que existe a nivel del sector educativo, es que el próximo semestre va a seguir siendo de modalidad remota.

Lo que ha pensado la universidad, es que las asignaturas teóricas se van a seguir dictando de manera no presencial, con métodos mejorados. La experiencia de este semestre que termina ha sido muy valiosa.

Pero lo que hemos previsto, es que algunas actividades de laboratorio sí necesitan presencialidad. Se tendrán que alternar las modalidades.

E.N.D.: ¿Cuál es la principal transformación de las organizaciones con la llegada del coronavirus?

C.V.M.: La última pandemia de igual magnitud se vivió hace 100 años, ninguno estaba preparado para algo como esto. No obstante, a pesar de la crisis se le están abriendo oportunidades a las organizaciones, porque les están mostrando nuevos caminos, la importancia de la tecnología, y hemos comprobado que reduce costos y aumenta la eficacia y eficiencia en muchos aspectos.

E.N.D.: Y en el caso de las universidades, ¿cómo se aprovechan esas oportunidades?

C.V.M.: Las universidades de ahora en adelante tienen que flexibilizar mucho más todo el proceso educativo, para que haya mucha más gente que pueda acceder al conocimiento. Hoy la no presencialidad le está permitiendo a las universidades llegar a otras ciudades y países, lo cual antes era visto tímidamente.

Ahora, las universidades tienen que analizar la necesidad de generar nuevos ingresos, ya el punto central no son los costos, esa es una variable.

Y la Unibagué ha tomado este punto muy en serio, está en todo un proceso de creatividad en ese sentido, de manera que se pueda seguir ofreciendo la misma calidad sin tener que prescindir, por ejemplo, del capital humano.

E.N.D.: A nivel del país, ¿de dónde se debe partir para hacerle frente a la crisis económica?

C.V.M.: No podemos esperar todo del Gobierno, porque tiene problemas serios de tipo fiscal, pero creo que es necesaria una reforma tributaria sólida y progresiva.

Aquí hacemos ajustes cada dos años para solucionar problemas coyunturales, pero no hemos logrado hacer una reforma real que elimine privilegios a particulares que han capturado el Estado.

El postulado principal es que para salir de esto lo tenemos que hacer entre todos, sin señalamientos que no contribuyen. El Estado está haciendo su tarea, pero a la hora de la verdad nada parece ser suficiente, es casi como si en alguna medida estuviéramos construyendo la economía, y eso es lo que se está haciendo en Tolima.

E.N.D.: Diferentes actores han planteado acciones para combatir el desempleo en Ibagué, ¿para usted cómo se debería contrarrestar esta problemática?

C.V.M.: El Tolima ha sido muy afectado en sectores centrales como el turismo y la industria, lo que ha provocado que muchas empresas hayan cerrado. Así las cosas, el proceso de reactivación tiene que empezar en el inmediato plazo por actividades que generen ocupación, y la principal es la construcción, porque genera empleo que no es calificado.

Asimismo, hay que resucitar las empresas que han cerrado, debe ser la prioridad, darles asesoría e ideas enfocadas a la creatividad e innovación. Y finalmente, la creación de nuevas empresas, que también es la intención de los gobiernos locales, como nuevos emprendimientos.

E.N.D.: Fue codirector del Banco de la República, ¿cuál es su percepción sobre el papel desempeñado por los bancos?

C.V.M.: No creo que esté funcionado muy bien la transmisión de la reducción de las tasas de interés que ha hecho el Banco Central, y eso  es responsabilidad de los bancos, que están siendo muy dominados por el riesgo al miedo y en este momento se requiere un poco más de su aporte.

Preguntas y respuestas

E.N.D.: ¿Cómo se define como persona César Vallejo Mejía?

C.V.M.: Me defino como un ciudadano consciente de la enorme responsabilidad de ser cada día mejor ser humano con respecto a sí mismo y los demás. ¿Y quién he sido?, ya estoy de salida por decirlo de alguna manera, mi actividad ha sido en el campo de la educación y el sector público, donde he procurado con éxito o sin éxito, hacer el mejor trabajo.

E.N.D.: ¿Qué sigue para usted?

C.V.M.: Digo que estoy de salida pensando en que ya no me quedan muchos años de vida (risas), uno tiene que ser realista, la vida siempre me ha parecido muy corta y me sigue pareciendo, ya voy a cumplir 78 años. Nos vamos a ir a vivir con mi señora a una finca que tenemos en Sasaima, ese ha sido un sueño desde hace muchos años.

He trabajado toda la vida, y siempre la agenda me la ha organizado las instituciones, ahora la quiero manejar yo, por ejemplo, quiero dedicarme a escribir sobre cosas inútiles, que para mi gusto son las cuestiones más importantes.

E.N.D.: ¿Un libro que recomendaría?

C.V.M.: Hay un libro que me gustó mucho de Yuval Noah Harari, que se llama Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad. Es excelente, porque creo da más claridad sobre quiénes somos y nuestro origen.

EL NUEVO DÍA

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