Mejora la cobertura escolar en los 46 municipios no certificados del Tolima

Crédito: Suministrada - EL NUEVO DÍA
Institución Educativa Papagalá de Saldaña.
Hay cambios en la tendencia a la disminución de la matrícula en los planteles educativos de los 46 municipios a cargo de la Gobernación.
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Con base en el indicador de cobertura escolar de variación anual de la población estudiantil matriculada, incluyendo los estudiantes por ciclos para jóvenes y adultos de 14 años y más, se registra la buena noticia de que, entre la matrícula de septiembre del año 2019 y la del mismo mes en el 2020, sólo hay una disminución de 489 estudiantes (0.3% menos). Es un dato alentador porque  en el quinquenio 2015 -2019, la disminución de la matrícula en los niveles de educación formal de preescolar, básica y media llegó a la cifra de 19.151 estudiantes menos en las aulas, equivalentes a un decrecimiento del 12.5% en ese entonces.

“La matrícula oficial con corte Simat al 1 de septiembre de 2020 registra 148.320 estudiantes, que representan el 99.7% de la matrícula reportada al 2 de octubre de 2019 (148.809).  A la fecha arroja un faltante de 489 (0.3%) estudiantes, de los cuales 254 de educación regular (0-13 grado) y 235 de educación por ciclos para jóvenes en extraedad y adultos”, dice Lila María Camelo Romero, profesional de la Dirección de Cobertura de la Secretaría de Educación Departamental, en su reporte mensual a los rectores de las instituciones educativas estatales.

El informe de Cobertura en Cifras del Ministerio de Educación del 2020, calcula para los 46 municipios no certificados del Tolima (no incluye Ibagué), una tasa bruta de escolarización del 106.54% en el año 2019, lo cual permitiría decir que hay una cobertura satisfactoria pero con el agravante de que esa tasa bruta, que incluye estudiantes de todas las edades, es más baja en la educación media (grados Décimo y Once), del 83.66%. Se trata de un sistema escolar que no gradúa como bachilleres a todos sus estudiantes.

 

Cuatro municipios en situación crítica

Los reportes que hace la Dirección de Cobertura sobre la evolución de la matrícula, por ahora no permite evaluar los efectos que la pandemia del coronavirus Covid-19 haya tenido sobre la matrícula escolar. Porque en el momento en que comenzó esta crisis  en el mundo, con cierre de los planteles educativos, la matrícula ya estaba registrada y había comenzado en septiembre del año 2019. Sólo cuando se produzca la matrícula para el año 2021, se conocerán los  datos cuantitativos sobre los efectos de la pandemia en la cobertura escolar y en la permanencia de los estudiantes en las aulas, por efectos de la deserción interanual o la inasistencia a las aulas, de infantes y adolescentes en edad escolar.

Por ahora es posible decir que hay cuatro municipios en los que la evolución de la matrícula en cuanto a su disminución es crítica:  San Antonio, con decrecimiento del 5.3% entre el año 2019 y el 2020; Coello 5.2%, Natagaima 4.5% y Saldaña 4.2%.

En el otro extremo son 21 municipios en los cuales los establecimientos educativos oficiales han superado la matrícula del año 2019. Sorprende que municipios con alta población rural y de difícil acceso a los planteles por dificultades en su acceso, estén en la lista de los que lograron incrementar la matrícula en el 2020;  se trata de Rioblanco con un incremento del 5.0%, y Planadas 4.8%.

Completan la lista de municipios con buen desempeño en cobertura escolar: Alvarado, Anzoátegui, Cajamarca, Carmen de Apicalá (con el incremento más alto, de 6.9%), Casabianca, Falan, Fresno, Honda, Icononzo, Mariquita, Piedras, Prado y Roncesvalles.

 

Colegios en situación crítica

Son cinco las instituciones educativas en las cuales la cobertura escolar, evaluada según la evolución  de la matrícula 2019-2020 es crítica por estar entre el 12 y el 15 por ciento de decrecimiento. Son estas, de mayor a menor: Lagunilla en Chaparral, Nuestra Señora del Carmen en Coyaima, Teresa Camacho de Suárez en Venadillo, Papagalá en Saldaña y El Danubio en Ambalema. Son instituciones educativas con matrículas bajas, entre 191 la de Papagalá y 396 estudiantes matriculados en Lagunilla de Chaparral.

Según el presidente de la Asociación Sindical de Directivos Docentes del Tolima, Héctor Sigifredo Rubio, “Tenemos 212 Instituciones educativas desde 158 estudiantes, como lo es Papagalá en Saldaña hasta Sumapaz en Melgar con 3.725 estudiantes.

De estas 212 Instituciones Educativas que tiene el Tolima, hay 106 equivalentes al 50%, en su gran mayoría rurales, que cuentan en promedio, cada una, con 327 estudiantes, y representan una población de 34.668 estudiantes. Si se fusionaran, bien podría optimizarse dejando cada IE con un número de 500 estudiantes, disminuyendo de 106 a 69. Este solo hecho permitiría que 37 rectores fueran reubicados y se cubriera la demanda de rectores en el Tolima, que al no tenerse en un 100%, tiene que ser suplida por coordinadores y profesores. 

Otra alternativa podría ser que las fusionaran a las IE grandes, que se encuentran en las cabeceras municipales”.

 

95 instituciones educativas que superan la matrícula del 2019

Desde el punto de vista positivo, 95 instituciones educativas de las 212, superan la matrícula del año inmediatamente anterior, el año 2019. De ellas, 11 la superan  entre el 10 y el 17%.

La IE San Rafael de Rioblanco, encabeza esta lista de honor, con un incremento del 17.3% en su matrícula. Para destacar el caso de la IE indígena Técnica Nasawe de Planadas con un incremento del 10.8% en su matrícula. También vale destacar el incremento logrado por las IE La Primavera de Planadas, San Pedro del municipio de Dolores, El Tesoro en el Líbano, Nuestra Señora Las Mercedes de Icononzo, Santo Domingo, también en Planadas; Juan Manuel Rudas en Honda, Riomanso en Rovira y Patio Bonito en El Espinal.

Son en total 22 clasificadas en Alerta Alta, 44 en Alerta Media y  46 en Alerta baja, según el comportamiento en la evolución interanual de su matrícula.

 

El papel de los rectores en las sedes rurales

Cuando se hace referencia al cumplimiento del derecho fundamental a la educación de los infantes y adolescentes, en cuanto a los cuatro derechos del su núcleo esencial, la calidad educativa, la disponibilidad, la permanencia y el acceso o cobertura, es necesario poner la mirada a las circunstancias en que se presta el servicio educativo en las sedes rurales, principalmente.

La Ley General de la Educación vigente dice que los establecimientos educativos estatales deben estar organizados en instituciones educativas para ofrecer los niveles educativos de preescolar, primaria, secundaria y media, en establecimientos educativos agrupados en torno a una sede central y en sedes satélites, denominadas sedes, antes escuelas, generalmente ubicadas en veredas. De tal manera que un rector debe responder por el funcionamiento de estas organizaciones complejas, necesariamente , en cumplimento de por lo menos 61 funciones que las normas le asignan y sobre las cuales son objeto de evaluación en su desempeño como directivos.

Veamos tres casos que pueden ilustrar la complejidad que implica para un rector, realizar la gestión educativa a través de su liderazgo directivo, y orientar la gestión administrativa, académica-pedagógica y de relaciones con la comunidad.

La institución educativa Santiago Pérez de Ataco, tiene su sede central  en el corregimiento de este nombre, con 426 estudiantes y a ella confluyen las actividades educativas de 28 sedes o escuelas, también  rurales, en las cuales hay dos con 133 estudiantes cada una, Pomarroso y Campo Hermoso, pero también escuelas o sedes rurales con 4 estudiantes como en el caso de Los Mangos y otras con 5 a 7 estudiantes. Son escuelas multigrado donde un profesor debe responder por la enseñanza de los cinco grados de primaria en cuanto a las 9 áreas y asignaturas obligatorias del plan de estudios y sus proyectos y cátedras, también obligatorias.

La Institución Educativa Martín Pomala, también en Ataco, en su sede central tiene 552 estudiantes, dos sedes son urbanas y a ellas se suman 27 rurales, una de ellas con un solo estudiante, la sede Beltrán; tres con cinco estudiantes cada una, Las Cruces, Pueblo Nuevo y El Convenio.

La IE Carlos Blanco Nassar de Anzoátegui, funciona en la zona urbana con 415 estudiantes, tiene adscritas 15 sedes  y una de ellas en la vereda Piamonte funciona con un solo estudiante, tal como aparece en el reporte de matrícula ante la Secretaría de Educación y el Ministerio de Educación; son trece sedes rurales y la de Papayal funciona con 7 estudiantes.

En fin, estos hechos y situaciones son poco conocidas y estudiadas para saber cómo  operan las sedes rurales cuando un solo docente debe responder por la enseñanza de 9 áreas del plan de estudios a 5, 7, 10 estudiantes de diferentes grados. ¿Cómo es enseñar en un ambiente de soledad y poca atención estatal?

 

LUIS EDUARDO CHAMORRO

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