Índice de competitividad de Ibagué en Educación 2020, poco satisfactorio

Crédito: Colprensa - EL NUEVO DÍA.
Ocupa el penúltimo lugar en inversiones en calidad educativa en las instituciones de Básica y Media.
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Según datos globales del Índice de Competitividad de Ibagué en cuanto a educación en el 2020, está por debajo de 6 sobre 10, con desmejoramiento con relación al año 2019 en cuanto a la Educación Básica y Media y la Educación Superior.

Los datos más críticos están en el factor Innovación, ya que Ibagué ocupa el último lugar entre las 32 capitales de departamento, debido a que la puntuación en revistas indexadas, en publindex, es de cero y en investigación se ocupa el puesto 21 con un puntaje bajo, de 2.74 sobre diez.

En cuanto a inversiones en calidad educativa en educación básica y media, la capital ocupa el penúltimo lugar (31), con un puntaje de 0.66 sobre 10.

Son los pilares con la clasificación y puntajes más bajos, que deben encender un semáforo en rojo en la Alcaldía, en su Secretaría de Educación y en las rectorías de las 25 instituciones de educación superior que operan en la capital tolimense.

Desde luego, hay datos positivos. En cuanto a deserción escolar Ibagué se ubica en el octavo lugar con un puntaje de 8.04 y en cuanto a calidad, evaluada con base en los resultados de las pruebas Saber 11 en los establecimientos educativos oficiales y privados, se ubica en el puesto 12 entre las 32 capitales; el puesto 13, con un puntaje de 7.61 en las pruebas Saber 11 de las instituciones educativas oficiales.

Se ha dicho que Ibagué tiene problemas de disponibilidad de equipos de computadores en los hogares, para facilitar la enseñanza virtual en los tiempos de pandemia del 2020, situación que es refutada por los datos del Índice de Competitividad, en los que Ibagué se ubica en el puesto quinto (7.74 puntos) en ancho de banda de internet, puesto sexto con 7.74 puntos en cuanto a hogares con computador; el puesto décimo (7.48) en penetración de internet banda ancha fijo, el noveno lugar en hogares con celular (9.26) y, en general, el puesto quinto, con puntaje de 8.08 en cuanto a infraestructura para las TIC, lo cual es satisfactorio.

 

¿Qué mide el índice?

“El Índice Global de Competitividad (IGC) del Foro Económico Mundial (FEM), mide la capacidad que tiene un país de generar oportunidades de desarrollo económico a los ciudadanos. Este tiene en cuenta los factores que impulsan la productividad y proporcionan las condiciones para el progreso social y la agenda de desarrollo sostenible”, es la definición que se da en Gov.co (2020).

Se calcula anualmente a nivel internacional, nacional, departamental y por ciudades capitales.

El Índice de Competitividad en Colombia lo establecen 36 organizaciones privadas, reunidas en torno a un Consejo Privado de Competitividad integrado por 36 empresas y entre ellas cinco universidades privadas. Se trata de las universidades del Rosario, Javeriana, Los Andes, Eafit e Icesi.

El índice se construye sobre cinco grandes factores de competitividad, que se desagregan en 13 pilares o ejes temáticos. La educación hace parte del factor Capital Humano que lo integran 3 pilares: salud, educación básica y media, Educación Superior y formación para el trabajo.

 

¿Qué pasa en los 438 planteles de educación Básica y Media?

El índice de competitividad para las 32 ciudades capitales, año 2020, nos suministra datos calculados por el equipo técnico del Consejo Privado de Competitividad. En este texto se registra información cuantitativa de los pilares Educación Básica y Media, y Educación Superior en cuanto a cobertura, calidad e innovación.

Ibagué, en el 2020, ocupa el puesto 14, es decir un poco debajo de la mitad del ranking nacional sobre las 32 ciudades capitales. Es el mismo puesto del año 2019. Pero en Educación Básica y Media descendió 6 puestos con relación al año 2019, su puntaje promedio del 2020 es de 5.7, por debajo del promedio de 6 sobre 10.

Bucaramanga encabeza esta clasificación y le siguen Popayán y Bogotá. Neiva supera a Ibagué, porque ocupa el puesto sexto en este pilar.

A Ibagué le va mejor en cobertura que en calidad. El puesto en cobertura en el 2020 es el 17 y su puntaje es de 6.23, sin embargo, por niveles educativos sus puntajes están por debajo del 6 deseable, calculado sobre la tasa de cobertura neta en los niveles educativos de preescolar, primaria (el más bajo con 3.63 puntos) y en educación secundaria.

Le va bien en el nivel de educación media con un puntaje de 7.94 y el puesto 17 entre las 32 capitales.

En cuanto a calidad educativa, Ibagué clasifica satisfactoriamente en las evaluaciones que hace el Icfes a través de las pruebas Saber 11, que suministran datos sobre rendimiento académico de los estudiantes al terminar el bachillerato.

Hay dos datos que evidencian una situación crítica en cuanto a la calidad educativa que se ofrece en las instituciones escolares de estos niveles educativos. Porque Ibagué ocupa el penúltimo lugar en cuanto a inversión en calidad educativa, que depende de las transferencias nacionales del Sistema General de Participaciones, directamente a la tesorería del municipio y a los Fondos de Servicios Educativos de cada una de las instituciones oficiales para la gratuidad  en todos los niveles educativos.

Que los ingresos para calidad sean bajos implica menores inversiones en mantenimiento de los planteles educativos, en dotación y la realización de eventos dirigidos a mejorar la calidad de los aprendizajes.

Vale advertir que Ibagué con recursos nacionales y recursos propios, hace altas inversiones en la construcción y mejoramiento de la infraestructura escolar en planteles educativos de Jornada Única.

 

Cobertura y calidad de la educación superior

El índice de competitividad también suministra datos sobre educación superior en Ibagué.

Entre 10 indicadores para este nivel educativo, sólo uno tiene un puntaje superior a 6 sobre 10, son los resultados de las pruebas Saber PRO que presentan los estudiantes universitarios como requisito para grado como profesionales.

Con un puntaje de 7.06 Ibagué ocupa el puesto 12. Pero hay una cifra negativa en el dominio de un segundo idioma (4.04, puesto 13).

En Educación Superior, en el que se tienen en cuenta todas las 25 universidades que hacen ofertas en Ibagué, se mejoró al pasar del puesto 16 al 14, en la clasificación que encabeza Bogotá, seguido de Manizales y Medellín. Pero el puntaje de Ibagué en el 2020 de 4.52, inferior al 10 deseado.

El resultado más crítico es el de la cobertura en instituciones de educación superior con acreditación de alta calidad con un 2.28 y el puesto 16, a pesar de tener dos universidades con acreditación de alta calidad con sede en Ibagué, la estatal Universidad del Tolima y la privada Universidad de Ibagué.

La cobertura de la educación superior en Ibagué sigue siendo baja y se clasifica en el puesto décimo, pero con un puntaje de 4.29; en cobertura bruta en el puesto 20 con un puntaje de 4.63.

No es satisfactoria la graduación en posgrados (3.36) y la formación técnica y tecnológica. Tampoco lo son los resultados en cuanto investigación que clasifican a Ibagué en el puesto 21 con un puntaje de 2.74, con lo cual se manifiesta que en la ciudad, el conjunto de universidades e instituciones de educación superior, tienen dificultades en la formación y desarrollo de la investigación científica. Pero que, también, no se hace investigación en las empresas de producción de bienes y servicios.

 

La calidad de los docentes

Preocupante que la calidad de los docentes oficiales tenga un puntaje de 2.18 y ubique a Ibagué en el puesto 18 sobre las 32 capitales. Es grave porque se trata de un indicador que se relaciona con el factor más relevante de la calidad educativa. La calidad de los docentes, que se evalúa por el nivel educativo alcanzado por estos en su formación previa y de posgrados o de formación continua, exige altas inversiones.

La calidad de los docentes en la educación superior, es evaluada con un puntaje de 3.65 y ubica a Ibagué en el puesto 14, datos que igualmente son preocupantes.

 

Conclusiones

Los datos y la clasificación que hace el Consejo Nacional de Competitividad en cuanto a los pilares de Educación Básica y Media, y de Educación Superior, son más negativos que positivos y no se registra una tendencia hacia la mejora como fuera deseable.

El gobierno no hace las inversiones requeridas para mejorar la calidad educativa, los presupuestos de transferencias nacionales están centrados en la atención de los costos salariales y prestacionales del personal.

Necesariamente, las inversiones se deben dirigir al mejoramiento de la calidad de los docentes y del currículo objeto de enseñanza y aprendizaje en los establecimientos educativos.

Luis Eduardo Chamorro Rodríguez

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