La situación educativa del Tolima de 2019

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍA
Unos 74 planteles educativos no disponen de servicio de energía eléctrica. En dos terceras partes de las instituciones educativas oficiales, se desarrollan modelos tradicionales de enseñanza.
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Los datos sobre los indicadores educativos del año 2019, sirven de base para establecer  los cambios que se produzcan durante el cuatrienio 2020-2023 como producto de la gestión del Gobierno nacional, Departamental y de los municipios, en lo relacionado con la educación.

La Dirección de Calidad Educativa de la Secretaría de Educación Departamental, cada año compila información cuantitativa con la cual hace una caracterización o perfil educativo, a partir de datos en cuanto cobertura, calidad, eficiencia interna y disponiblidad de recursos para el funcionamiento del sistema escolar en los 46 municipios no certificados, cuya gestión corresponde a la Gobernación.

¿Cuál era la situación educativa en el Tolima, en el año 2019, año base para evaluar la evolución del sistema escolar en el cuatrienio 2020-2023?

Lo primero a decir es que en el Plan de Desarrollo Departamental ya están establecidos unos indicadores de base para cada una de los programas y metas del desarrollo educativo. De otra parte, es pertinente decir que hay suficientes estadísticas que, aunque no coincidan todas las veces, sirven para evaluar el progreso educativo del departamento.

De la “Caracterización y perfil del sector educativo” que hace la Dirección de Calidad para los 46 municipios no certificados (no incluye Ibagué) hay hechos y situaciones positivas y desde luego problemáticas que se deben identificar y describir con base en los datos que contiene este informe.

Se destaca como uno de los logros en el 2019, la focalización de las instituciones educativas oficiales a intervenir durante cada una de las vigencias, se realiza con base en criterios técnicos, especialmente asociados al bajo desempeño en la autoevaluación  institucional y/o en las pruebas Saber 3, 5, 9 y 11, proceso que se ha venido consolidando en la Dirección de Calidad y que muestra sus bondades por la apropiación y empoderamiento que se alcanza en los docentes y directivos.

El mayor logro del Plan de Apoyo al mejoramiento de la calidad período 2017-2020 es la implementación de las “estrategias de acompañamiento situado”, plan que se desarrolla en los municipios con bajo desempeño en las pruebas Saber en este período.

 

La disponibilidad de recursos para educación

El derecho a la disponibilidad y la obligación estatal de hacer asequible la educación con recursos de talento humano, infraestructura  y financiación de los gastos de inversión, es uno de los núcleos del derecho a la educación de infantes y adolescentes.

Sobre este derecho, se debe decir que en el año 2019 se dispuso de un presupuesto para educación por 525 mil 299 millones de pesos que corresponden a transferencias de la nación  a través del Sistema General de Participaciones, gasto que se hace para salarios y prestaciones del personal, cifra a la que se suman 434 mil 501 millones de pesos en el desarrollo de proyectos de iniciativa del Gobierno Departamentral.

Docentes, directivos docentes y personal administrativo suman en total 8.968, de los cuales 8.189 son docentes y directivos docentes para los 2.050 establecimientos educativos estatales, (212 sedes centrales de las instituciones educativas y 1.848 sedes, de ellas 1.621 en zonas rurales).

 

74 sedes rurales sin electricidad

Califico como un problema crítico que 74 escuelas o sedes rurales “no cuentan con ninguna clase de servicio de energía eléctrica, haciendo complejo el acceso al 100% de los servicios tecnológicos”, dice la caracterización que hace la Secretaría de Educación Departamental. Otras 198 sedes tienen “servicio eléctrico intermitente, y 7 tienen servicio de energa solar, según el informe.

 

Calidad educativa

 

Se tiene la idea de que los resultados de las pruebas Saber, son factor relevante de la calidad educativa de las instituciones, lo cual no es tan cierto. Porque la evaluación de calidad educativa debe incluir  otros factores y no sólo  los resultados de estas evaluaciones externas. La calidad de los docentes y la calidad del currículo, deben ser tenidos en cuenta.

En consecuencia, hay un dato que expresa “semáforo en rojo”, en cuanto a la calidad educativa en los 46 municipios no certificados en los cuales en dos terceras partes (el 69%, 102.428 ) de los estudiantes aprenden bajo un modelo tradicional o clásico de desarrollo del currículo, en el cual el docente es el protagonista, expone contenidos y en él, el estudiante tiene poco protagonismo, como debiera serlo. Paulatinamente va perdiendo vigencia el modelo de Escuela Nueva que tiende a desaparecer (31% de cobertura).

En cuanto a los resultados de las pruebas Saber del 2019, preocupa enormemente, que el 90% de las instituciones educativas oficiales fueron clasificados por el Icfes en categoría de desempeño D, es decir la categoría más baja, según los resultados de las pruebas Saber. Sólo 7 instituciones oficiales alcanzaron la categoría A+ (muy superior) y A (superior), situación que de acuerdo con datos recientes del año 2020, tiende a mantenerse.

Hay problemas de calidad educativa en los municipios no certificados, porque la calidad de los aprendizajes de los estudiantes no es la deseable.

En los grados 3, 5 y 9, que también son evaluados a través de las pruebas Saber, según el informe de la Secretaría de Educación Departamental (Caracterización y perfil educativo), en los últimos tres años, “en lenguaje y matemática los estudiantes se situaron en los niveles insuficiente y mínimo”.

 

Población estudiantil matriculada en tiempo de pandemia

Ya se dispone de cifras sobre la evolución de la matrícula en los tiempos de pandemia y la conclusión provisional es que el Covid-19 no produjo efectos negativos en la cobertura escolar oficial, evaluada por el indicador de la evolución de la matrícula.

En los planteles educativos oficiales, la matrícula del 2019 en los 46 municipios no certificados era de 148.809 estudiantes, cifra que pasó a ser de 148.070 en el año 2020, es decir sólo 939 estudiantes menos (menos el 0.5%) durante el año de ocurrencia de la pandemia, con mayor número de contagios y muertes. Es una disminución de la matrícula similar a la tendencia de los años anteriores.

Con datos a marzo del año 2021, que todavía son provisionales, se concluye que la matrícula tiende a permanecer mas o menos igual. En el 2021 se registran 147.043 estudiantes matriculados, que equivalen a una disminución por debajo del uno por ciento , de menos un 07% (mil 027 estudiantes menos entre el 2020 y el 2021).

Los datos del año 2019 dicen que la tasa bruta de escolaridad total  se calculaba  en 106.5% que permitirían afirmar que hay una cobertura universal si no se tienen en cuenta las edades exigibles para los niveles educativos. Porque la tasa neta total baja a 95.7%.

 

LUIS EDUARDO CHAMORRO

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