Tolima: Noveno en educación básica y media y 13 en educación superior

Crédito: Colprensa / EL NUEVO DÍAEn el año 2018, la Educación Básica y Media estaba en una posición superior, en el séptimo lugar, y descendió en los años 2019 y 2020, al puesto noveno.
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En la región se presenta un bajo desempeño en calidad y en permanencia escolar.
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Competitividad es un concepto pertinente a la vida empresarial que se ha incorporado en del campo de la educación formal, al igual que el de calidad total y otros. Lo que queda claro, cada vez más, es que las organizaciones escolares no deben ser concebidas como empresas de producción de bienes, con ánimo de lucro financiero.

Pero necesariamente hay una relación entre factores del crecimiento económico de un país, con los factores sociales propios de la formación humana, tarea central de las actividades educativas y pedagógicas.

El Consejo Privado de Competitividad, liderado por la Universidad del Rosario de Bogotá y otras empresas de producción de bienes y servicios, anualmente construye un Índice Departamental de Competitividad conformado por cuatro factores, 13 pilares y 102 indicadores que se clasifican en 26 subpilares y con base en ellos construye un ranking o escalafón del desempeño de los departamentos en cuanto a aspectos económicos y sociales.

En el factor 2, Capital Humano, la educación básica y media el pilar 6 y el 7 educación superior. Que se desagregan para facilitar la valoración del desempeño de estos aspectos.

La evaluación correspondiente se construye con indicadores de desempeño que permiten tener una visión general sobre cobertura y  calidad de la prestación del servicio educativo, que tiene la ventaja  de no ser un informe de rendición de cuentas que generalmente  apunta a exaltar los desempeños que el gobierno de turno considera como relevantes de su gestión, ocultando otros hechos y datos.

 

¿Competitividad en educación?

Antes de abordar los datos y clasificaciones que hace el Consejo Privado de Competitividad de los años 2020-2021, a través de 103 indicadores, es bueno precisar el concepto de competitividad para el sistema escolar. 

De diferentes fuentes y actores se infiere que la competitividad es una valoración más apropiada cuando se hace sobre empresas de producción de bienes y si la transferencia conceptual se aplica  para organizaciones escolares o educativas, estas, para ser competitivas deben formar a sus estudiantes en habilidades como la creatividad, el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo y la capacidad de los estudiantes, directivos y docentes para resolver problemas complejos, lo cual es propio en el mundo escolar.

“Estructurar un capital humano capaz de afrontar los retos de una sociedad global, tener una oferta de calidad pertinente, motivar y adecuar los contenidos y métodos  del aprendizaje con las expectativas individuales (de estudiantes y padres de familia). Cuatro pilares del cambio: bilingüismo, apropiación y manejo de las TIC. Una articulación educativa que abra opciones de vinculación productiva, pertinencia educativa”, tal como lo dice Altablero, periódico oficial del Ministerio de Educación Nacional.

 

A la luz del Índice de competitividad

El Tolima en general, según el nuevo Índice Departamental de Competitividad, ocupa el puesto 12 entre las 33 entidades territoriales del país, posición superior a la del año 2019 que fue de 13.

Bogotá D.C, Antioquia, Valle del Cauca, Santander y Risaralda son los departamentos más competitivos del país en cuanto al total nacional; Boyacá, Bogotá D.C. y Santander, obtienen los tres mejores puntajes en el pilar de educación básica y media con calificaciones de 7,90, 7,76 y 7,19 sobre 10, respectivamente, en cuanto a educación, del pilar de Capital Humano.

“Para Colombia, la crisis generada por el Covid-19 ha impuesto nuevos desafíos. Por ejemplo, en materia de educación cerca de 10 millones de niños, niñas y adolescentes transitaron hacia esquemas de aprendizaje remoto debido al cierre de centros educativos y 4,5 % de los hogares manifestaron dificultades para continuar con las actividades educativas”, dice el informe. 

El Tolima no está mal en cuanto a la Educación Básica y Media porque se ubica en el noveno lugar del escalafón entre las 33 entidades territoriales, un poco más abajo está la Educación Superior, en el puesto 13 de este ranking. 

En el año 2018, la Educación Básica y Media estaba en una posición superior, en el séptimo lugar, y descendió en los años 2019 y 2020, al puesto noveno. En Educación Superior se ha ascendido en el ranking, del puesto 17 en los años 2018 y 2019, al puesto 13 en el 2020.

En cuanto a las tasas de cobertura neta del grado de transición del preescolar, del nivel de educación primaria, secundaria y media, la pandemia no ha generado cambios significativos, se tiende a la estabilidad, sin mayores cambios en los tres últimos años. Pero el mejor desempeño de este indicador se registra en el nivel de preescolar (grado de transición) y en la primaria que se ofrece a infantes entre 6 y 10 años de edad, en los que el Tolima ocupa el segundo lugar entre las 33 entidades territoriales.

 

La matrícula cero en la educación superior

En el inmediato futuro, se espera que la continuidad de la matrícula cero o de gratuidad de la educación superior para estudiantes de estratos 1 a 3, tenga efectos sobre el mejoramiento de la cobertura en este nivel educativo.

La nueva Ley de Inversión Social (reforma tributaria) recientemente aprobada por el Congreso y sancionada por el presidente de la República, en su artículo 27 dice expresamente. “El Gobierno destinará anualmente recursos para atender las necesidades de los jóvenes de las familias más vulnerables socio-económicamente de los estratos 1, 2 y 3, mediante el pago del valor de la matrícula de los estudiantes de pregrado de las instituciones de educación superior públicas”.

 

Mal en calidad educativa

El departamento es mal evaluado en por lo menos 4 indicadores propios de la calidad educativa. Porque la inversión de recursos financieros en calidad es baja y el Tolima ocupa el puesto 29 entre los 33 departamentos. También está cerca de la cola de la clasificación en cuanto a la calidad de los docentes oficiales con título de posgrado, en esta misma posición, preocupante. 

Con relación al año 2018, la inversión en calidad pasó de 219 mil millones a 180.000. El promedio de docentes con título de posgrado era del 39.7% en el 2018 y pasó a ser de 37.7% en el 2020, situaciones que tendrían relación con la pandemia del Covid-19.

La deserción intraanual, que se calcula al comparar el total de estudiantes matriculados al comienzo del año escolar y el total de quienes lo culminan, era de 2.93% en el año 2018, pasó a ser de  3.02% en el año 2019 y en el 2020, debido principalmente a la pandemia, esa tasa de deserción llegó a ser de 3.7%. El departamento se ubica en el puesto 19 en cuanto a este indicador de permanencia escolar.

Tampoco es satisfactoria la cobertura bruta, aquella que se calcula sobre la población matriculada de cualquier edad en el nivel de educación superior, era de 24.12% en el año 2019 y pasó a ser de 23.6% en el año 2020, dato con el cual el Tolima se ubica en el puesto 18.

Entre las instituciones de educación superior con acreditación de alta calidad, el Tolima ocupa el puesto 19, al pasar de una cobertura del 15.3% en el año 2019 y descender a un 14.25% en el 2020, calculado sobre la matrícula total de estas universidades, la Universidad de Ibagué y del Tolima, reconocidas con la acreditación de alta calidad.

 

DATO

Entre las instituciones de educación superior con acreditación de alta calidad, el Tolima ocupa el puesto 19.

 

Luis Eduardo Chamorro Rodríguez

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