FTZ, el estudio creativo que visibiliza a Tolima internacionalmente

Crédito: Suministrada / EL NUEVO DÍAJosé Luis Riaño emigró a España cuando era un adolescente y regresó a Ibagué con 28 años en el 2012.
Desde Ibagué, José Luis Riaño con su estudio creativo se convirtió en referente de la creación audiovisual, apoyando la proyección de artistas, trabajando con el Conservatorio del Tolima, narrando el sur del departamento y ahora comprometido con el desarrollo sostenible del Cañón del Combeima.
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En Ibagué, apenas se hablaba de la industria creativa cuando el ibaguereño José Luis Riaño decidió regresar a la ciudad en 2012 proveniente de España. Aquí le dio rienda suelta a la imaginación junto a sus socios y equipo para seguir creando contenido con el proyecto FTZ Studio.

Esta empresa creativa de comunicación visual, después de adentrarse en el sur del Tolima con el fin de comunicar los procesos que allí se llevaban a cabo en el marco del posconflicto, con el pasar de los años se especializó en la creación de contenido para las ONG.

Riaño dialogó con EL NUEVO DÍA sobre su percepción del sector creativo en Ibagué, el trabajo que han realizado desde la ciudad y la proyección de su empresa.

 

 

Perfil y empresa

EL NUEVO DÍA: ¿Quién es el fundador de FTZ Studio?

José Luis Riaño: Comencé a trabajar en el proyecto de FTZ Studio hace 13 años en España, lo inicié con unos amigos en ese momento, y estuvimos operando durante cuatro años desde allí hasta 2012. Luego decidí viajar a Colombia con Pilar Espinoza, mi socia, y llegamos a Ibagué porque soy de aquí, pero me había ido de pequeño.

Venía por una temporada a conocer y recordar, a conectarme con las raíces. Llegamos con los equipos, cámaras, computadores, y empezamos a ver qué sucedía; nos llamó la atención el movimiento de la ciudad y lo ‘virgen’ que estaba nuestro campo, que es el ámbito creativo relacionado con la música, el diseño, audiovisual y la publicidad.

 

E.N.D.: ¿Qué sucede después de regresar a Ibagué?

J.L.R.: Decidimos abrir la empresa y si salían proyectos plantearnos la idea de quedarnos y así fue. Empezamos a trabajar con proyectos en España y Colombia al tiempo, y poco a poco todo lo empezamos a hacer desde Colombia.

En los inicios, pensamos en algo que dinamizara más nuestro trabajo, y decidimos abrir un espacio cultural que ha sido muy icónico, Artesano Espacio Cultural, que quedaba en la calle 11 con carrera Quinta. Fue un lugar que nos ayudó a visibilizar todo el trabajo que hacemos en cuanto generación de contenido, lo tuvimos activos tres años.

Cuando estaba en furor el proyecto de Artesano, FTZ también creció, y para nosotros siempre ha sido importante hacer visible lo que pasa en Ibagué y todo lo que desarrollamos desde acá, como una plataforma de difusión de lo que estamos haciendo en una ciudad pequeña pero lo lanzamos a nivel mundial.

 

E.N.D.: ¿Más allá de hacer empresa en Ibagué, por qué decide quedarse?

J.L.R.: Siempre ha sido una incógnita y una pregunta que nosotros mismos nos hacemos, porque la ciudad no nos ofrece mayor cosa, digo la ciudad no la gente, pero sí hay algo que nos a unido y es que en todo este tiempo y de todos estos procesos hemos creado una comunidad creativa con la que nos sentimos muy cómodos y nos gusta trabajar.

Al día de hoy FTZ somos cuatro socios, Pilar que es española, Daniel Villanueva que es de Caquetá, Carlos Perdomo que es de Ibagué y yo. Los cuatros siempre hemos estado conectados con lo que sucede en otras ciudades y países, lo que nos ha servido para proyectarnos hacia dónde podemos ir como estudio creativo.

 

E.N.D.: ¿Qué falta para que la industria creativa tenga mayor fuerza en Ibagué?

J.L.R.: Para mí es dejar de hablar tanto y hacer más, porque la economía naranja se convirtió en un discurso político, y todo se convierte en un diagnóstico y documento, pero a la hora de la verdad no sucede nada, y las posibilidades que tenemos en cuanto infraestructura son mínimas, lo que impide el desarrollo de una industria creativa.

 

E.N.D.: ¿Cómo es la relación con los artistas locales?

J.L.R.: Cuando tuvimos el espacio cultural hacíamos todo el análisis de la industria musical, y sí hay talento pero es muy difícil que los artistas se profesionalicen aquí. Siendo esta la Ciudad Musical, muy pocos viven de la música.

Por eso empezamos a trabajar con músicos hace años y guiándolos por qué camino ir, cómo generar ingresos, de manera que se puedan profesionalizar, y en ese camino todo el trabajo que desarrolla un estudio creativo es muy importante. En esta dinámica si al artista le va bien, a nosotros también, así se desarrolla la industria.

 

E.N.D.: La creatividad es una pieza fundamental en su trabajo, ¿de dónde surge?

J.L.R.: Todos los que trabajamos en el proyecto somos muy curiosos, siempre estamos investigando que implementar. Básicamente lo que hacemos es trabajar con comunicación y con proyectos sociales, jugando con la innovación. Nuestro propósito como estudio creativo siempre es inventar, imaginar proyectos y ponerlos en práctica, ya sea en diseño, fotografía o audiovisual es lo de menos, pero buscamos generar impacto.

La gente ve que hacemos muchas cosas relacionadas con música, pero no en nuestro principal trabajo, sino en la generación de estrategias de comunicación para proyectos sociales.

 

E.N.D.: ¿Cómo un estudio creativo resulta involucrado en proyectos sociales?

J.L.R.: Encontramos un nicho muy interesante de mercado que nace desde esta región y lo visualizamos así. Estamos en un departamento que ha jugado un papel muy importante en la historia de Colombia, en el contexto del conflicto armado. Entonces hace unos seis años empezamos a grabar documentales en el sur del Tolima, en Planadas, Rioblanco, Chaparral, toda esta zona, es así que nos relacionamos con proyectos sociales que eran financiados por las ONG.

Ahí entramos en ese circuito comercial y de apoyo social como generadores de contenido prestando un servicio a diferentes entidades. Para una organización internacional era muy llamativo ver un estudio creativo trabajando en uno de los lugares que fue epicentro del conflicto, por eso pensaron en nosotros.

 De esta manera, nos enlazamos con muchos proyectos sociales y pasaron los años y ya tenemos un portafolio que nos permite decir que hemos trabajado con casi todas las ONG que operan en Colombia. Cuando nos dimos cuenta no solo estábamos grabando en el Tolima sino en Putumayo, el Chocó, Buenaventura, La Guajira, Norte de Santander, todas zonas con un punto en común.

 

E.N.D.: ¿Este enfoque de trabajar en lo social, qué ha representado para ustedes?

J.L.R.: El estudio se especializó en lo que es la comunicación para proyectos sociales, y esa fuente de financiación internacional nos permite operar desde aquí y mantenernos, porque la ciudad no nos iba a ofrecer ese flujo de trabajo para que el estudio pudiera crecer.

Incluso, en el 2018, nos invitaron a Irlanda del Norte, para que contáramos nuestra experiencia, cómo era trabajar como estudio creativo en uno de los epicentros del conflicto armado colombiano.

 

E.N.D.: ¿Ahora en qué están trabajando?

J.L.R.: El Tolima tuvo una época de apoyo de muchas ONG que hicieron presencia en el territorio, pero el contexto social obliga a que estas organizaciones se adapten a nuevas situaciones, una de esas es la migración de población venezolana. Ahora los recursos no están dirigidos al posconflicto solamente, sino a la ayuda de la población flotante que tiene el país.

En consecuencia nosotros estamos trabajando en campañas enfocadas en Covid-19, y a la ayuda de población venezolana, es así que estamos trabajando en proyectos que están sucediendo Bogotá, La Guajira, Cúcuta, zonas propensas a tener un flujo migratorio más alto, pero todo el contenido lo desarrollamos desde acá.

 

E.N.D.: ¿A nivel empresarial, cómo proyecta FTZ?

J.L.R.: Proyectar ahora un negocio es bien complejo, porque es un reto en medio de la pandemia. Cuando empezó todo esto nos trasladamos hacia el Cañón del Combeima por varios factores, sin embargo este lugar nos ofrece más tranquilidad e inspiración, esa mezcla de naturaleza y creatividad es increíble.

Hay algunos proyectos que queremos poner en práctica en el Cañón para apoyar el desarrollo sostenible de ese atractivo de un valor incalculable. Y aunque nos bajó el volumen de trabajo desde aquí seguiremos inventado; amamos lo que hacemos, y este trabajo es nuestra vida.

 

E.N.D.: ¿Algún proyecto que quiera destacar?

J.L.R.: Puntualmente en Ibagué no trabajamos con muchos proyectos, pero sí hay uno que quiero destacar, el que desarrollamos con el Conservatorio del Tolima en alianza con su departamento de comunicación. Los asesoramos en la generación de contenido, logrando la visibilidad de muchas cosas interesantes que suceden allí, aportar nuestros conocimientos a una institución como estas es una dicha.

 

E.N.D.: El apoyo de los gobierno locales siempre será importante para jalonar el desarrollo de las industrias creativas, ¿cómo percibe su actuar?

J.L.R.: A la ciudad le cuesta mucho adaptarse a nuevas dinámicas, y cuando llega el momento somos los últimos en la ‘cola’. Es necesario que las entidades lleguen más a la acción, apoyar el talento y los proyectos, porque si formamos profesionales para que se tengan que ir porque no hay empleo es muy mala inversión, y falta que la gente tenga una voz mucho más activa para generar motores de cambio.

 

E.N.D.: ¿Qué papel juega la industria creativa en esta nueva realidad?

J.L.R.: Se vienen tiempos difíciles donde el campo creativo va a jugar un papel importante, puesto que esta industria es transversal a muchos sectores económicos. De cierta manera ayudamos a que las empresas se actualicen, aprendan a comunicar para vender, y convertir todo esto en números que al final es la conclusión, que se necesita dinero para mantener la calidad de vida.

 

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El equipo de FTZ Studio lo conforman además de Riaño, Pilar Espinoza, Daniel Villanueva y Carlos Perdomo. Actualmente tienen su oficina en el Cañón del Combeima, donde le apuestan a apoyar el desarrollo sostenible de la ciudad.

 

DATO

En lo musical, FTZ con Sony Music trabajaron para Santiago Cruz, y como proveedores de Onerpm hicieron el show visual de la gira internacional de Pedro Capó.

EL NUEVO DÍA

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