“Lo que a uno lo apasiona, lo va llevando muy lejos”: Yeny Acosta

Yeny Acosta.
Diferentes instituciones académicas del país están uniendo esfuerzos para buscar una defensa científica para afrontar el Covid – 19, en esta investigación que tiene como objetivo el uso de plasma de las personas recuperadas está una bióloga y docente rovirense.
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Yeny Acosta Ampudia es una científica de 36 años egresada de la Universidad del Tolima, que ha dedicado su vida a entender el comportamiento de las enfermedades autoinmunes. “Estudié en el colegio Departamental Santa Teresa de Jesús y luego en la Universidad del Tolima Biología. Después, me trasladé a Bogotá para hacer las prácticas de pasantía y tesis.

“Cuando empecé a estudiar biología, me di cuenta que a través de ella me podía desempeñar en investigación en muchos campos, ya fuera trabajando con plantas, animales, microorganismos y con humanos. Por mis clases de biología molecular, mi interés en la investigación se centró en humanos y en la investigación traslacional”, expresó Yeny.

Sus primeros pasos en el campo de la ciencia los dio en la Fundación del Instituto de Inmunología de Colombia, con el atacuno Manuel Elkin Patarroyo, de quien aprendió conocimientos teóricos y prácticos en inmunología.

Estando allí, “decidí aplicar a una beca del Ministerio de Ciencia en España en 2008, me la gané y me fui a Madrid. En la Universidad Complutense de Madrid, hice el doctorado en el Centro de Investigaciones Biológicas estudiando el proceso de activación de los linfocitos T y cómo se da esa respuesta inmune”.

En 2013 Yeny se vinculó a la Universidad del Rosario como profesora principal en la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, específicamente, en el Centro de Estudio de Enfermedades Autoinmunes, C, lugar en el que empezó a trabajar en investigación traslacional, “el Centro busca conocer y tratar ciertas enfermedades crónicas no transmisibles, especialmente, las autoinmunes, a través de ese campo pude desenvolverme en investigación traslacional, que es aplicar todos esos conocimientos que generamos en el laboratorio, en los pacientes para que ellos tengan un diagnóstico y tratamiento adecuado”.

Toda esta dedicación llevó a la tolimense a hacer parte del grupo PC Covid – 19 , el cual está conformado por el Centro de Estudio de Enfermedades Autoinmunes de la Universidad del Rosario, y otras universidades aliadas del país como la Universidad CES de Medellín, la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud en Bogotá, además, del Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en Salud, Idcbis.

“El proyecto lo que busca es que el plasma de las personas que se hayan recuperado de la enfermedad pueda ser usado en pacientes que están en estado grave y que esos pacientes se puedan recuperar y no tengan que llegar a UCI, ni muchos menos a otros desenlaces como la muerte, ese es el objetivo del estudio”.

Teniendo en cuenta la complejidad de la investigación, se espera desarrollarla en un término de ocho meses, pues son varias etapas las que se deben surtir.

“Para poder empezar requerimos hacer un estudio piloto, demostrando que el plasma tiene una alta eficacia y seguridad y puede ser utilizado como terapia pasiva para el tratamiento de la infección. Eso solo podemos hacerlo a través de ensayos clínicos, entonces en este momento estamos en la busca de financiación. Una vez terminemos el estudio piloto haremos un estudio más robusto con más pacientes que nos pueda demostrar que ese plasma tiene una alta eficacia”, explicó la científica.

Y cómo se debe hacer en esta área, durante los ocho meses se espera entender qué pasó, cuál fue la respuesta inmune que se generó y que más está aportando ese plasma para ayudar a los pacientes que lo reciben.

“En la epidemia de Covid va a tener un impacto muy rápido porque en este momento desarrollar vacunas va a llevar algunos años y entender cómo funcionan y cuál es el efecto de ciertos tratamientos pueden también ser demorados, pero con este uso del plasma vamos a tener un efecto y resultado muy rápido”.

Indiscutiblemente, esta investigación es un reto para la rovirense, quien agregó que también quiere “demostrar que cada día, las mujeres en la ciencia pueden tener un rol en la docencia, en el campo científico que por lo general siempre estaba encaminado a los hombres.

“Entonces invito a más mujeres a darse cuenta que, por ejemplo en Ibagué si uno viene de una universidad pequeña, pública puede llegar lejos, puede hacer un doctorado y salir adelante sin necesidad de tener grandes recursos económicos, sino simplemente: hacer lo que a uno lo apasiona, lo va llevando muy lejos”.

XIMENA VILLALBA

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